Natalia Ferviú: “De soltera también me gusta disfrutar de mi sexualidad”

Es un torbellino de creatividad y de emociones sin filtro, y huye de lo establecido no solo en la moda: el programa y las redes sociales son su mejor altavoz para su mensaje de empoderamiento de las mujeres.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Canaria sin acento (su padre es peninsular), dulce, sincera y muy divertida. Lo de Ferviú es un apellido artístico, porque en realidad se llama Natalia Fernández Viudez. Tiene 35 años, está “solterísima” según sus propias palabras, adora a su hermana, le encantan los gatos... Así es la estilista de Cámbiame.

Seguro que todo el mundo pronuncia mal tu apellido.
En realidad me llamo Natalia Fernández Viudez, pero de pequeña, cuando firmaba algo, los dos apellidos al completo eran muy largos y elegir a papá o a mamá me sabía mal. Y salió Ferviú.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

En junio cumples dos años en televisión. ¿Ha cambiado tu vida?
Yo quería estudiar moda, pero hice Comunicación Audivisual porque era buena estudiante y mi madre quiso que eligiera algo más estable. Gracias a Cámbiame he conseguido aunar las dos profesiones, así que estoy feliz.

Cada miembro del jurado sigue un criterio para elegir a los participantes. ¿Cuál es el tuyo?
Soy intuitiva. Busco historias que me conmuevan, gente que de verdad me necesite y con la que pueda conectar. Me gusta la gente mayor, tal vez porque no me queda ningún abuelo vivo. Y no soporto que la gente quiera cambiar por agradar a otros o por convención social.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Por las redes sociales has dejado claro que estás “solterísima”.
Funciono bien con pareja; de hecho he tenido varias relaciones, la última de seis años con el fotógrafo Noel Quintela. Pero también disfruto de mi soltería. Soy romántica, pero mi objetivo no es una pareja y formar una familia y tener hijos. De soltera me gusta disfrutar también de mi sexualidad; soy hedonista. Ahora me estoy dejando querer, hay alguien que me interesa un poco (risas).

¿Ya has quedado a cenar con Julián Contreras, después de aquella invitación por televisión?
La verdad es que no. Y eso que me gusta su perfil de buena gente, de chico intelectual y atormentado, pero había conocido a otra persona…

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Has pensado en la maternidad? 
Desde bien pequeña he tenido instinto maternal, tal vez porque soy nueve años mayor que mi hermana Azahara, que es socióloga y a la que adoro. Siempre peco de protectora, incluso en mis relaciones afectivas. Pero lo de tener un hijo todavía no me lo planteo en serio; es difícil compaginarlo con el trabajo. llegado el caso no me importaría ser madre soltera.

De momento, en lugar de niños tienes gatos…
Ese instinto maternal lo saco un poquito con mis dos gatos, Teo y Momo.

¿Eres supersticiosa con el color de los gatos?
Me flipan los gatos negros y el número 13, pero sí soy supersticiosa con otras cosas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Los tres miembros del jurado de Cámbiame sois muy diferentes. ¿Cómo es vuestra relación?
Nos llevamos genial, como una familia. A Pelayo ya le conocía, de hecho que sonara mi nombre seguro que fue cosa de él... A veces es un gruñón, pero tiene una gran capacidad para reflexionar y pedir perdón. Le quiero mucho. A Cristina la había visto en Supermodelo y me daba un poco de miedo, pero es una mujer fascinante, generosa, con una fuerza increíble y una compañera diez.

¿Cómo te llevas con Carlota Corredera?
Muy bien. Cuando llegó echaba en falta a Marta Torne, porque somos muy amigas. Cris es mi madre, Pelayo mi hijo y Marta, mi hermana. A las dos nos gusta la misma música, las mismas películas… Fue un palo tremendo que se fuera. Cuando llegó Carlota la recibí con una cara hasta los pies, pero luego pensé que ella no tenía la culpa. Ahora veo que es buena compañera y una profesional como la copa de un pino; se nota que ha estado detrás de la cámara porque tiene muchas tablas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Cuando disteis las campanadas en Telecinco, se criticó que despidieseis el año en ropa interior roja. Y tú dijiste: “¡Que vivan los locuras. Que vivan los sueños! ¿A qué te referías?
Como mujer no me canso de protestar y de señalar las actitudes machistas en esas fechas. En Nochevieja, el presentador puede ser mayor y gordo, pero ella siempre tiene que estar impecable. Pues no, yo quiero vestir como me dé la gana. Admiro mucho a Cristina Pedroche, una chica de barrio que no se esfuerza por aparentar lo que no es y además comunica muy bien. Los que la critican lo hacen por pura envidia.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Participas en alguna ONG aparte de donar los premios que ganas en Cámbiame Challenge?
A través de una asociación que me contactó, pasé una tarde de sábado en Alcalá Meco, la cárcel de mujeres. Yo me apunto a todo lo que tenga que ver con las mujeres y me niego a aceptar esa teoría de que las mujeres somos malas entre nosotras. Eso a los hombres les viene genial para seguir bien cómodos en su sitio. Pero no es verdad. No soporto que a las mujeres nos juzguen por el largo del vestido o por cosas similares. Soy de las que lanzan consignas como “Basta ya. Mujeres unidas y revolucionadas”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

En uno de tus tuits decías: “¡Larga vida al chándal de campana!”. ¿Hay prohibiciones en moda?
Mi lema es que las reglas están para romperlas porque la moda es una expresión artística y se ha de tomar como un juego. Las prohibiciones no las entiendo. Las rayas con cuadros me encantan, rojo y rosa también o azul con negro. Yo me atrevo con todo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Además de la moda, te interesas por la música…
Al acabar Comunicación Audiovisual entré en revistas como becaria, hasta que tuve la oportunidad de convertirme en estilista. A la primera persona que vestí fue a Raquel Sánchez Silva. También soy profesora de moda y música en el Instituto Europeo de Diseño porque, además de la moda, la música es mi gran pasión.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Antes eras DJ en varios locales del madrileño barrio de Malasaña y he visto fotos tuyas con una batería. ¿La tocas de verdad?
Sí, claro. Fui cantante del grupo musical Moustache –bigote en francés–; era rollo punk y más que cantar daba gritos (risas). Yo soy una melómana empedernida y escucho de todo, desde Camarón a Black Sabbath… ¡Me encantaría presentar un programa musical!

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Has publicado fotos en la red en ropa interior. ¿Te gusta provocar?
Esta última ha levantado mucha polémica. Incluso ha habido gente que me llamaba “guarra” o “fresca”. Y yo pensaba: “¡Madre mía, qué atraso!”. Porque quería estar sexy, pero de una forma cotidiana, casi naif, pero eso a la gente le descoloca y se critica más que si saliese con braguitas y collar de perlas, lo que se asocia con sexy.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Tú te sientes sexy?
Sí, aunque a veces soy insegura. Hay días que me levanto y me quiero comer el mundo y otros que soy una floja. Disfruto mucho con mi cuerpo y a veces, también para provocar, porque me gusta generar eso.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Te preocupa que te tachen de mujer objeto?
Nadie me obliga a hacerlo. Soy yo la que me apetece subir una foto enseñando el pompis. Las mujeres no tenemos que taparnos ni escondernos. Para mí es lo mismo que las chicas de FEMEM, que se manifiestan con el pecho al aire. Cuando nos desnudamos todos somos iguales.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
DE UN SORBO

¿Eres cafetera? No tomo café. Desayuno un té negro manchado con leche de avena o soja y unos días algo salado y otros dulce. Mi problema es que no hay manera de engordar, lo mismo que mi madre.

¿Te levantas de buen café o de mala leche? Según lo que haya soñado. Si he tenido pesadillas, hasta me despierto llorando. Y otras veces soy capaz de reírme a carcajadas mientras sueño.

¿A quién invitarías? Al director de cine Federico Fellini, que nació un 20 de enero, el mismo día que yo. Igual que David Lynch.

¿A quién no le darías ni agua? A Hazte oír, los del autobús.

Si el café te diera súper poderes… Me gustaría trasladarme en el tiempo. Me iría al festival de Woodstock y también a la época Victoriana.

Recomiéndame un libro para un buen café. El árbol de la ciencia, de Pío Baroja.

Pide un deseo para esta primavera. Quiero sentirme muy querida.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Famosos TV