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Desarchivamos las bodas de ayer: De Grace Kelly a Carolina de Mónaco

Os invitamos a las bodas que se celebraron hace 30, 40, 50… años. Cada jueves, nuestros compañeros de archivo, desempolvarán y rescatarán los documentos gráficos que confirman que Diez Minutos fue testigo de esos enlaces con los que disfrutaron nuestras lectoras de ayer. Seguimos con la boda de Grace Kelly, que se casaba un 19 de abril de hace 60 años, y las tres bodas de su hija Carolina de Mónaco. Pasen y vean.

Os invitamos a las bodas que se celebraron hace 30, 40, 50… años. Cada jueves, nuestros compañeros de archivo, desempolvarán y rescatarán los documentos gráficos que confirman que Diez Minutos fue testigo de esos enlaces con los que disfrutaron nuestras lectoras de ayer. Seguimos con la boda de Grace Kelly, que se casaba un 19 de abril de hace 60 años, y las tres bodas de su hija Carolina de Mónaco. Pasen y vean.

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Rainiero de Mónaco y Grace Kelly, una boda de cuento

Este 19 de abril se celebraron 60 años de la boda de Rainiero III y la actriz de Hollywood, Grace Kelly, que se convertía así en la princesa por la que es recordada.

Con motivo de este aniversario, desde el Facebook del Principado han compartido nuevas imágenes del enlace.

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Miles de testigos

La actriz fue, sin duda, la gran protagonista del día. Ese día se casaba con un príncipe en la catedral de Montecarlo, San Nicolás, con miles de invitados como testigos de su felicidad. Grace hizo la aparición del brazo de su padre...

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La boda más seguida

Este fue el primer acontecimiento con gran cobertura masiva de la prensa y el más seguido hasta entonces por televisión. Y es que esta boda atrajo la atención de todo el mundo, que veía en el enlace el final feliz de un cuento...

© Cortesía del Palacio de Mónaco

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Fue la novia la que esperó al novio

Momento en el que Gace bajaba las escalera del palacio Grimaldi, escoltada por sus damas de honor, y caminaba hacia la catedral de San Nicolás, donde esperó la llegada del novio.

© Cortesía del Palacio de Mónaco

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De actriz a princesa

Con este enlace, Grace deja atrás una brillante carrera cinematográfica para emprender una nueva vida. Llegaba a Mónaco días antes, el 12 de abril, y era recibida por más de 20.000 personas.

"Grace me decía todo el tiempo que debíamos escaparnos y casarnos en una pequeña capilla de montaña. En realidad a mí también me hubiera gustado", llegó a decir el propio Raniero años después. Sin embargo, ella acabó deslumbrando a todos vestida de novia...

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El vestido de novia, color marfil

La novia llevó un vestido en encaje de Bruselas y tafetán color marfil que diseñó para la ocasión Helen Rosse. Fue acompañada de seis damas de honor, entre las que se encontraba su hermana Peggy.

Joseph Hong, de Neiman Marcus, diseñó los vestidos de las damas de honor, y Patricia Kidder los fabricó. Estaban hechos de organdí de seda amarilla, sobre una bajo falda de tafetán de seda amarilla.

© Cortesía del Palacio de Mónaco

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Una boda seguida por 30 millones de espectadores

Aunque las casas reales europeas se negaron a asistir, la boda fue considerada el "evento del siglo", retransmitida en los canales europeos y vista por más de 30 millones de espectadores.
Ese día cambiaría la vida de Grace para siempre. No solo por los 140 títulos que recibió, sino porque dejaba atrás todo por lo que tanto había luchado.

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Cary Grant y Ava Gardner, entre los invitados

A la ceremonia civil sólo asistieron familiares y amigos más íntimos. No así a la boda religiosa a la que acudieron 600 invitados entre los que se encontraban los compañeros cinematrográficos de Grace, Cary Grant y Ava Gardner, y millonarios como Aristóteles Onassis y Conrad Hilton (bisabuelo de Paris Hilton).

© Cortesía del Palacio de Mónaco

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Un ramo de lirio de los valles

El ramo de novia de Grace era de lirio de los valles. Grace dejó el ramo en el altar de la capilla de St. Devote después de la boda.

Con anécdota cabe destacar un detalle con el que Rainiero agasajó a su esposa. El príncipe encargó a la casa Creed la creación de un perfume exclusivo para que Grace lo utilizara en el día de la boda. Su nombre: "Fleurissimo" y no se puso a disposición del público general hasta 1972.

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Cañonazos para anunciar que Grace ya era princesa

El obispo de Mónaco, Monseñor Gilles Barthe, fue el encargado de oficiar la ceremonia, mientras los barcos de la Armada norteamericana anunciaban con sus cañonazos que la diva de Hollywood ya era princesa.

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¿Qué pasó con los anillos?

Las alianzas tienen un episodio para ellas solas. ¿Por qué? Primero, el paje de seis años que las llevaba las dejó caer de la almohadilla de terciopelo que tenía a su cargo.

Después, el príncipe no pudo introducir el anillo en el dedo de su esposa, por lo que Grace tuvo que hacerlo ella misma...

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¿Qué se regalaron los novios?

Los regalos que se hicieron los novios aquel día van desde un collar de diamantes y rubíes y un Rolls Royce, hasta un león para el zoo del Príncipe y una pantalla cinemascope de dos proyectores. Además, juegos de plata y porcelana, joyas, muebles antiguos, así como regalos de anónimos...

© Cortesía del Palacio de Mónaco

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Se anunció a la vez en Filadelfia y Mónaco

Estábamos ante la boda del año, que fue anunciada meses antes, el 5 de enero de 1956, de forma simultánea en Filadelfia, ciudad natal de ella, y Mónaco.

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Grace tuvo que pasar por pruebas antes del ''sí quiero''

Antes de casarse, Grace tuvo que aceptar dos condiciones para continuar con su noviazgo de cine con el príncipe. La primera fue el pago de su padre de una dote de dos millones de dólares y una prueba de fertilidad que garantizase que la futura esposa poría darle un heredero a la dinastía.

Tuvieron tres hijos, Carolina nació un año después de la boda, en 1957, Alberto, que llegó al mundo en 1958 y Estefanía.

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Saludo desde el balcón

Tras convertirse en marido y mujer, y como es costumbre, los novios saludaron a la multitud de gente que agolpaban las calles del Principado desde el balcón. Una imagen para el recuerdo...

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Luna de miel por el Mediterréneo

El mismo día de la boda, los novios tenían una cita para subirse al yate Deo Juvante –regalo de Onassis–, que les llevaría a Córcega y Mallorca.

Los reicén casados también recalaron en Valencia, donde se dice que la princesa se sintió indispuesta y un médico le certificó que estaba embarazada. Aunque la historia oficial cuenta que fue precisamente en la luna de miel donde se quedó embarazada.

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Ceremonia civil

El día de antes, Rainiero y Grace formalizaban su unión casándose por lo civil, también en Mónaco.

Rainiero III tuvo que autorizar el enlace, por eso fue preguntado: "¿Me autoriza vuestra alteza serenísima a proceder a la ceremonia del matrimonio?". La respuesta, por supuesto, fue afirmativa, y llegó la boda.

Después continuaron: "En nombre de los Estatutos de la Soberana Familia y de la Ley declaro a vuestras altezas serenísimas unicas en matrimonio". Ahora sí, Grace Kelly ya era princesa de Mónaco.

© Cortesía del Palacio de Mónaco

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Su 'otro' vestido de novia

Si el día de la boda religiosa todos los focos estuvieron alrededor de Grace, lo mismo pasó el día anterior, con este conjunto en color rosa. La actriz siempre tan elegante...

En esta imagen, los novios estaban a punto de llegar a la sala del trono por la escalera de la clase de honor del palacio. Es allí donde se llevó a cabo el matrimonio civil oficial por Marcel Portanier.

© Cortesía del Palacio de Mónaco

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De Grace Kelly... a Carolina de Mónaco

La hija mayor de Grace Kelly se ha casado tres veces. La primera fue el 28 de junio de 1978, con Philippe Junot.

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Ceremonia civil

A las cinco y media de la tarde del miércoles día 28 tuvo lugar la ceremonia civil de la boda de Carolina y Philippe ante el presidente del Consejo de Estado de Mónaco, Louis Roman.

La princesa, con un traje de crepé azul, estaba extraordinariamente alegre contrastando con la seriedad del novio.

Fueron testigos el hermano de la novia, Alberto, su prima Grace Levine, la hermana del novio, señora de Jean Louis Vouillon, y un amigo de Philippe Junot, el barón de Michel Allard.

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Primera noche de casados... ¿separados?

Esa noche, a pesar de estar casados ante la ley, Philippe y Carolina aún debieron dormir en habitaciones separadas. Había que esperar a la boda religiosa del día siguiente, al que pertenece esta imagen.

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Boda en los jardines de Palacio

Carolina se convirtió en señora de Junot después de una breve ceremonia religiosa, celebrada en los jardines del Palacio Real de Montecarlo.

Estaba previsto en principio en la capilla palatina, pero a última hora se adoptó la decisión de trasladar el altar de mármol a los jardines, dado que en Mónaco hacía una temperatura excelente aquella mañana.

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Su primer ''sí quiero''

Carolina dio el "sí, quiero" a Philippe Junot ante el obispo de Mónaco, monseñor Abelé, quien celebró la ceremonia con monseñor Barthe.

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Ceremonia multitudinaria

En la ceremonia religiosa estuvieron presentes casi un centenar de personas...

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Por las calles de Montecarlo

Los novios, aunque no estaba previsto, recorrieron algunas calles de Montecarlo, finalizando el recorrido en la capilla de la Virgen de la Misericordia, donde el nuevo matrimonio depositaba un ramo de flores a los pies de la Virgen.

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¿Por qué estaban descontentos los monegascos?

La boda de Carolina y Philippe fue organizada con un criterio de intimidad que suscitó el descontento de la población del Principado, dado que todos los monegascos de más de treinta años recuerdan el carácter simpático y libre, abierto a la participación popular.

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¿Quiénes fueron las damas de honor?

Las damas de honor fueron la princesa Estefanía, hermana menor de la novia, y dos hijas de una amiga de los Grimaldi, Sabimie Ponlatowska.

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La luna de miel, sorpresa para ella

Los novios se fueron de luna de miel a la Polinesia francesa pero la propia Carolina ignoraba el primer destino de su viaje, ya que era la primera gran sorpresa de Philippe.

La pareja llegó en avión regular desde Los Angeles. Durante la cálida mañana de aquel día, los recién casados pasearon por la ciudad, visitando el mercado de pescado, en el puerto, tratando de esquivar a periodistas y fotógrafos.

Más tarde partieron hacia la cercana Isla de Mururoa, a bordo de un yate particular para visitar a un médico, amigo de Junot, que reside en aquel paradisiaco lugar.

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Un lunch con 500 invitados

Al lunch, celebrado también en los jardines de palacio, asistieron 500 invitados, 43 de los cuales eran jóvenes monegascos nacidos en 1957 y que, como Carolina, cumplían ese año veintiún años...

Uno de los momentos inevitables fue el de la tarta.

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Segunda boda, con Stéfano Casiraghi

A las once y media de la mañana del 29 de diciembre de 1983 hacía una temperatura de 21 grados a la sombra y un sol espiléndido... Toda la ciudad estaba más animada que de costumbre. ¿Por qué? Había boda en el Principado.

A aquella hora, el salón de los Espejos del palacio real se llenaba de gente, unas treinta y cinco personas, para asistir a la ceremonia civil del enlace de Carolina y el joven multimillonario Stefano Casiraghi.

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