Montserrat Caballé, la gran soprano de España

La cantante, que ha sido una de las voces más reconocidas de nuestro país durante su carrera, ha fallecido en Barcelona.

Montserrat Caballe
Gtres

Montserrat Caballé nació el 12 de abril de 1933 en el barrio de Gracia, Barcelona. Desde que a sus 11 años ingresara en el Liceo para empezar su formación musical, la soprano tuvo muy claro que se quería dedicar en cuerpo y alma a este arte. Su voz, su implicación en labores solidarias y su mítica actuación en los Juegos Olímpicos de su ciudad hicieron de ella una de las figuras de la ópera más reconocidas en España.

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Montserrat Caballé
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Fue becada en el Conservatorio Superior de Música del Liceo pues su familia, de origen humilde, no podía financiar sus estudios. Más tarde, formó parte del coliseo de Barcelona donde se graduó para comenzar su carrera como artista. Su gran primera actuación fue con 29 años interpretando Arabella, una ópera que ha llevado por multitud de teatros del mundo demostrando que su prodigiosa voz era de una de las más destacadas del panorama de la ópera del momento.

Pero no fue hasta tres años más tarde que no comenzó a forjar su leyenda. En 1965, la catalana tuvo que sustituir a Marilyn Horne para interpretar a Lucrecia en el Carnegie Hall de Nueva York. Su presencia en el escenario y su voz dejaron enamoraron a todos los asistentes al teatro. La crítica del momento se rindió a sus pies comparándola con la gran María Callas y Renata Tebaldi.

Desde entonces, Caballé interpretaría cientos de obras y conciertos en todos los teatros del mundo, llenando el Covent Garden de Londres o la Ópera Metropolitana de Nueva York. Plazas solo reservadas para los grandes de la música. Actuó ante Ronald Reagan y la Zarzuela y trabajó siempre junto a las mejores orquestas, poniendo voz a la música de Herbert von Karajan, Leonard Bernstein, Zubin Mehta o James Levine.

Pero si hay una actuación que quedará grabada en las retinas del gran público es la que llevó a cabo en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos 1992 en su ciudad, Barcelona, junto a Freddie Mercury. Ambos realizaron una impecable actuación uniendo pop y ópera con la ciudad condal de telón de fondo, que marcó un antes y un después en las ceremonias de los Juegos Olímpicos.

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En el terreno personal todos destacan su cercanía e implicación. Esta última la demostró con su imagen frente al teatro Liceo, convertido a cenizas en 1994, a causa de un incendio provocado por la chispa de una soldadura. La soprano acudió al lugar a llorar a la que había sido su segunda casa. "Hemos de reconstruir el Liceo rápido, como hicieron nuestros tatarabuelos", declaró a los medios en referencia al incendio sufrido por el edificio en 1865. Caballé se implicó personalmente en la reconstrucción del teatro, donde en 2012 celebró el 50 aniversario de su debut.

Montserrat Caballe con su hija
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En los últimos años, sus problemas de salud la impidieron continuar con su carrera profesional e hicieron que cada vez hiciera menos apariciones en público. Una de las últimas actuaciones públicas que realizó fue en el anuncio de la Lotería de Navidad que ella misma calificó de "horroroso".

Dos años más tarde, convaleciente y con una muleta para sostenerse en pie, compartió escenario con su hija, Montserrat Martí, en un emotivo concierto en Bilbao. Pero a pesar de sus ingresos en hospitales y problemas nunca anunció su retirada, porque Montserrat Caballé vivía para los escenarios.

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