Hoy es un día muy bonito para las eternas amigas, Sara Carbonero e Isabel Jiménez. Un día en el que el sol brilla para Sara después de tantos días de tormenta personal. El pasado 13 de abril, falleció Goyi Arévalo, madre de la periodista, y su familia y amigos se reunieron en Corral de Almaguer, Toledo, para su último adiós. La comunicadora y su hermana estuvieron arropadas por sus seres queridos, entre los que se encontraban José Luis Cabrera, actual pareja de Sara, e Iker Casillas, su ex y padre de sus dos hijos. En las primeras imágenes de la periodista tras su triste pérdida, la comunicadora se mostró muy triste y afligida tras perder a uno de los pilares de su vida. Dos semanas después de la muerte de Goyi Arévalo, Sara Carbonero quiso despedir a su madre con una desgarradora carta: "Lo que peor llevo es que la vida siga como si nada porque para mí es como si el mundo se hubiese parado", escribió para recordar a su progenitora.

Este jueves, 21 de mayo, las socias y amigas han celebrado la consolidación de la expansión física de su firma, Slowlove, con la apertura de su sexta tienda independiente en apenas un año. Más de una década después de su nacimiento como una pequeña plataforma online inspirada en la filosofía de la ‘moda lenta’, la marca atraviesa hoy el mejor momento de su historia. "Hay una necesidad de contacto. Volver a lo pequeño y tangible", decían sobre su apertura en físico de su marca en el centro comercial Moraleja Green.

isabel jiménez y sara carbonero
Gtres​

Su marca llega a todo tipo de mujer e incluso las socias nos confesaban que les gustaría que la princesa Leonor y la infanta Sofía llevasen sus diseños. "Nos encantaría. Me gustan como visten porque es acorde a su edad y a su papel", decían.

Sara reconocía que Isabel, a parte de socia, es su gran apoyo. "Es una amistad incondicional. Es una hermana de otro madre. Nuestra amistad ha pasado por un montón de pruebas y aquí estamos". El último varapalo que ha sufrido la periodista es la muerte de su madre e Isabel no le ha soltado en ningún momento. Sara no está pasando por un buen momento: "No tengo muchas palabras, porque estoy todavía en un proceso de duelo, pasándolo como puedo. La verdad es que estoy mal y día a día. Los niños son mi motor y por los que tengo que estar bien. No ha pasado nada de tiempo y todavía me queda mucho", nos confesaba Sara admitiendo que se siente muy arropada, pero "una madre es una madre".