Isabel Allende (84) ha tenido una vida como para hacer una serie, y lo demostró en el programa de Henar Álvarez, 'Al cielo con ella', el pasado 2 de junio. La cómica y presentadora entrevistó a la que es considerada la escritora en lengua española más leída del mundo. Son palabras mayores, pero atendiendo a las cifras está claro: más de 80 millones de copias vendidas, las cuales se han traducido a más de 40 idiomas, no son cosa pequeña. Su gran obra, 'La casa de los espíritus' (1982), ha sido el mayor éxito, hasta la fecha, de su carrera, y aunque los protagonistas son Meryl Streep y Jeremy Irons en la película que se hizo en 1993, detrás de ellos están las vivencias de sus propios abuelos, en los que se basó para escribirla. Pero es que su familia, al parecer, es un manjar de inspiración para un escritor: "Está llena de lunáticos deliciosos", le confesó a Henar, a la que también desveló muchas curiosidades sobre su vida, también la personal, que suele guardar con recelo: "He tenido tres maridos y los he mantenido a los tres".

Ahora, 'La casa de los espíritus' está en formato serie en Amazon Prime Video desde el 26 de abril, y ha sido todo un éxito; y haciendo gala de su humildad, Isabel lo tiene claro: "La serie está mejor que el libro". Si lo dice ella, habrá que verla.

la casa de los espiritus
Amazon Prime
Fotograma de la serie ’La casa de los espíritus’, en Prime Video.

Isabel Allende, fan absoluta de Antonio Banderas

Nada más llegar a casa de Isabel en Madrid, Henar se quedó embelesada con la cantidad de imágenes de Antonio Banderas que se encontró por todas partes. Hasta en un cojín del salón. "La cosa empezó como una broma", se explicó Isabel. "Yo tuve un sueño en el que colocaba a Antonio Banderas desnudo en una tortilla mexicana, lo untaba con salsa y guacamole y me lo comía. La cosa se fue agrandando y ahora soy una enamorada perenne de Antonio. La gente me manda fotos, cojines, recuerdos... creo que tengo hasta pelos de Antonio Banderas".

El consejo de su madre que nunca siguió: "Búsquese un buen marido"

Cuando muchos sueñan con seguir los pasos de sus padres, Isabel Allende se fijó más en los de su abuelo. Henar recordó que la escritora confesó, en una ocasión, que su meta era parecerse a él, porque era "el que tenía autoridad, palabra y propiedades", mientras que su madre siempre tuvo una vida en la que rozó la pobreza. Por eso, nunca siguió el consejo que le dio. "Me ha costado 84 años conseguir lo que los hombres consiguen con la mitad de tiempo y esfuerzo. Pero ha valido la pena. Mi mamá, cuando yo era joven, me decía: 'usted es tan poco femenina... no tiene por qué trabajar tanto, ni esforzarse tanto... búsquese un buen marido'. Bueno, he tenido tres maridos, y los he mantenido a los tres". "Yo prefiero trabajar a vivir sometida y acostarme con un tipo por plata", afirmó tajante.

isabel allende con americana de color azul y panuelo al cuello
Gtres

Y aunque haya gente para la que tener 3 maridos es poco menos que un fracaso estrepitoso en el amor, Isabel no tiene queja y ha sido feliz: "He tenido suerte, porque a todos mis maridos los he conocido literariamente. Al segundo le conocí porque fue a una conferencia porque se había leído uno de mis libros; y al tercero, que es el que tengo ahora, Roger (Cukras), y no será el último, como digo yo: depende de cuánto viva, me oyó por la radio. Había leído 'La casa de los espíritus' y alguno más, y se puso en contacto conmigo", reveló sobre los hombres que han pasado por su vida.

Isabel Allende, sobre su éxito literario con 'La casa de los espíritus': "La serie está mejor que el libro"

La peruana (solo de nacimiento, pues se marchó a vivir a Chile cuando sus padres se separaron cuando ella tenía solo 3 años) dejó claro que no es una escritora apegada a sus obras como si fueran hijos, y reveló que ha dejado mucha manga ancha para que los productores hicieran lo que quisieran en la serie. Y tiene un motivo de peso para ello: "He participado en la producción vagamente, leyendo los guiones y estando ahí para cualquier consulta, pero dije 'que hagan lo que quieran' [...]. Si hace una cosa espantosa, la gente dirá 'el libro está mejor', y si hacen una cosa estupenda, dirán 'quiero leer el libro'; así que no tengo por dónde perder".

Debolsillo Trilogía 'La casa de los espíritus' | Estuche con: 'La casa de los espíritus', 'Hija de la fortuna' y 'Retrato en sepia'

Trilogía 'La casa de los espíritus' | Estuche con: 'La casa de los espíritus', 'Hija de la fortuna' y 'Retrato en sepia'
Crédito: Debolsillo

La relación de Isabel Allende con su hijo

Con quien sí tiene mucho apego es con el único hijo que le queda, Nicolás (su hija, Paula Frías Allende, falleció en 1992 por complicaciones de la porfiria que padeció), al que quiere con locura y del que no se ha despegado ni para elegir casa: "Mi hijo Nicolás tiene 57 años, y por 55 hemos vivido o bajo el mismo techo, o a 12 minutos de distancia como máximo. Hasta que me mudé a esta casa, eran 3 minutos. Es una relación totalmente suelta, amistosa, de humor, de confianza total... y ahora está mi nuera. Los nietos ya no me gustan tanto, pero la nuera es fantástica", dijo.

isabel allende en una imagen de archivo en la presentacion de su libro mi nombre es emilia del valle
RODRIGO ARANGUA//Getty Images

Isabel Allende, sobre sus nietos: "Los cuidé cuando eran pequeños, y me arrepiento"

Ante tal afirmación, Henar se quedó sorprendida. Adora a sus nietos, pero no es la típica abuela apegada, y aunque reconoce que los cuidó de pequeños, ahora se arrepiente: "Es tiempo perdido, porque después se van y no se acuerdan de que tuvieron una abuela", dijo con humor.

Cómo le afectó la muerte de su madre: "Se murió mi mamá, y se acabaron las cartas"

Isabel ha reconocido que, mientras su madre vivía, ambas se carteaban con frecuencia, una costumbre que le encantaba, pero que ya ha perdido desde que ésta falleció en 2018. "Antes pasaba el día prestando atención para acumular algo para contarle a la noche. Todo lo que pasaba en el día importaba, y a la noche tenía material para la carta. Se murió mi mamá, y se acabaron las cartas. Entonces, ahora yo paso por la vida a toda velocidad, no me fijo en nada, y no queda nada registrado. Es como si no hubiera vivido", afirmó con crudeza.

La relación de Isabel Allende con su marido, Roger Cukras: "Con la edad, la pasión cambia"

Un año después del fallecimiento de su madre, Francisca Llona Barros, llegó a su vida Roger Cukras, con el que retomó la ilusión en el amor a los 77 años. "Con la edad, la pasión cambia, y se convierte en una fuente de ternura, humor, de ayudarse mutuamente y de soportar mucho", dijo, y puso un ejemplo muy claro: "Si hay algo que me revienta, es un hombre viejo en shorts, y en este país la gente lo hace. Cada vez que veo a mi marido en shorts, me encierro en mi habitación... pero él también tiene que aguantar otras cosas mías".

Además, tiene la teoría de que el amor dura, como mucho, 20 años: "Mi primera relación duró 29 años, y la segunda 28. Una se pasó por 9 años y otra por 8, pero es que no cuesta nada enamorarse, y cuesta mucho desenamorarse. Romper una relación cuesta mucho".

El motivo por el que Isabel Allende es una feminista convencida

Si de algo está convencida Isabel Allende en la vida es de que el feminismo tiene que ser interseccional, algo que se puede apreciar su modo de vivir, de pensar y de escribir. Y hay un motivo de peso para ello: "Viene porque yo veía a mi mamá tan vulnerable... ella vivía de 'allegada' en la casa de su padre porque no podía mantenerse con 3 niños, porque el marido la había abandonado. Y si no fuese por su padre y su hermano, que la mantenían, habría estado en la calle. Siempre la vi pobre y vulnerable. No tenía para comprarme un helado, pero vivíamos en la enorme casa de mi abuelo, y siempre había dinero para los mejores colegios, pero mi mamá no tenía nada en el bolsillo. Por eso quería ser como mi abuelo. Yo quería tener el auto y las llaves del auto", señaló.

Isabel Allende, sobre su familia: "Mi familia está llena de lunáticos deliciosos"

"Con una familia como la mía, no hay nada que inventar. Está llena de lunáticos deliciosos. Es una maravilla. A veces pienso '¿qué hacen los escritores que tienen una infancia normal, una vida feliz? Están fritos. De lo único de lo que se puede escribir es de cuando las cosas te van mal, cuando hay desgracias, melodrama, sufrimiento... porque cuando todo es felicidad y amor ¿de qué vas a escribir? Yo digo 'si no te pasó nada, invéntalo'... pero no cayó muy bien".

Así fue la vida en el exilio de Isabel Allende: "Es duro. Súper duro"

Con el golpe militar de 1973 en Chile contra el que era entonces presidente, Salvador Allende (su tío), la familia se tuvo que exiliar en Venezuela en 1975 y empezar de cero. "Es duro. Súper duro. Por eso, a través de mi fundación, y privadamente, hago lo que puedo por los inmigrantes y los refugiados. Cada vez hay más en el mundo, porque cada vez hay más problemas locales que obligan a la gente a dejar todo lo que aman: su casa, su familia, su hogar, su lengua... la situación del inmigrante es diferente, porque el refugiado siempre está mirando para atrás, esperando el momento de volver, si es que vuelven. El inmigrante se va a establecer raíces, a pensar de nuevo, a mirar al futuro. Lo que lleva en el bolsillo son ganas de trabajar y salir adelante".

Además, desde sus vivencias acumuladas durante 84 años, Isabel dio un consejo a las nuevas generaciones en un momento en el que las democracias de muchos países penden de un hilo: "La democracia es como la salud: no la valoras hasta que no la tienes. Tú vives tranquilo, ni te fijas, hasta que la pierdes. En Chile la democracia se perdió en 24 horas, pero en otras partes se va royendo desde la base, se va minando, y eso es lo que yo veo que está pasando, por ejemplo, en Estados Unidos", sentenció.