María Peláe (36) es pura energía y no entiende la vida sin humor, amor y música. Después de un año cargado de conciertos, la malagueña presenta nuevo single, 'No estoy católica', donde experimenta con el sonido, pero siempre sin perder su esencia: letras cargadas de ironía, ingenio y crítica social. Comparte su vida y trabaja junto a su novia, Alba Reig (34), excomponente de la exitosa banda Sweet California, que ejerce ahora de productora. Hablamos con María sobre su momento vital, el amor, la creación y de todo lo que está por venir, pero también sobre recuerdos de infancia y de su familia: "Mi padre dice que yo ya nací enfadada", nos cuenta con sentido del humor.
María, estrenas nueva canción.
Sí, 'No estoy católica', que es una expresión que uso muchísimo en el día a día. Que conste que compuse el tema antes de saber de la visita del Papa. Yo creo que me ha querido hacer un guiño (risas).
Tus letras siempre tienen mucho carácter.
Mi padre siempre dice que yo ya nací enfadada. Es cierto que uso mucho el humor, que me viene de los carnavales, pero lo que siempre me mueve a componer es la indignación.
¿Te parece complicado mantener una voz propia en esta industria?
Yo siempre he sido artista independiente; normalmente, todo me lo costeo yo. Pico y pala desde el principio. Me acuerdo de que el primer día que metí 30 personas en una sala me creía Beyoncé. Mi carrera siempre ha sido muy poquito a poco. Ahora me hace mucha gracia ver a directivos de discográficas que me dijeron que no, ir a mis conciertos. Creo que lo complicado de este mundo es no sucumbir a la inmediatez y a las prisas. Sacas un tema y ya preguntan para cuándo el nuevo single. Pero hombre, ¡si es que todavía está el cordón umbilical sin cortar!
Estudiaste Trabajo Social; ¿en qué momento tu cabeza hizo 'clic' para apostar todo por la música?
Realmente, yo iba a meterme en Medicina. De hecho, ya tenía preparados los papeles para matricularme, pero ese verano, justo antes de empezar la carrera, estuve haciendo voluntariado en un centro de acogida para refugiados políticos. En aquella época también di mi primer concierto. Yo sabía que si me metía en Medicina no podría seguir con la música por la exigencia de la carrera, así que finalmente estudié Antropología y Trabajo Social para poder compaginar mis dos pasiones.
¿Y te has quedado con la espinita de no haber sido médico?
Pues fíjate que ahora estoy estudiando la carrera en mis ratos libres, por gusto y con tranquilidad. El aprender siempre está bonito. Evidentemente, no voy a ejercer, aunque creo que acabaré recetándome a mí misma o vino o pilas.
¿Te acuerdas de la primera canción que compusiste?
Pues empecé a hacer canciones con siete u ocho años. Las grababa en un casete, de esos que tenías que presionar el play y el rec a la vez, y golpeaba los nudillos en la mesa para hacer el ritmo. La primera canción la titulé 'Agüita cristalina', pero en realidad era una copia de una que escuché en una comparsa.
A tus padres no les sorprendería nada que quisieras ser artista.
No te creas porque, ahí donde me ves, soy la más paradita de mi casa. Imagínate cómo son mis padres y mi hermana. En las fiestas familiares yo solo me sentaba en una esquina a tocar el cajón. Me acuerdo de que, cuando di el primer concierto, todos se miraban en plan: "Ah, ¿pero la niña canta?".
¿Qué significa para ti Andalucía?
Es parte de mi pellejo. Es algo que me gusta mucho reivindicar con orgullo. Por ejemplo, a veces me han dicho que tendría que rebajar el acento para entrar en determinadas radios y es algo que viene conmigo. ¿Aquí todo el mundo aprende inglés y no pueden aprender andaluz? Venga, hombre.
¿Consigues desconectar del trabajo?
Pues teniendo en cuenta que curro con mi pareja y que el estudio de grabación lo tenemos en casa… Lo que más nos desconecta son nuestros perrillos.
¿Crees que tener una novia que se dedica a lo mismo que tú es una ventaja?
En mi caso, totalmente. Sobre todo por la admiración mutua que nos tenemos. Ella ha estado muchos años en giras muy grandes con el grupo que tenía y entiende cuando yo vengo acelerada después de tres días de concierto y con el cuerpo reventado. La verdad es que nos llevamos muy bien.
Hace unos días se publicó que os casabais…
Nos hemos hecho pareja de hecho. Quisimos firmar por cosas de buscar una hipoteca y que no nos traten como dos amigas que llevan nueve años viviendo juntas. Es que sigue siendo así de fuerte la cosa. Nos tomamos un vinito después de firmar y ya está.
¿Crees que España ha cambiado en términos de diversidad?
Más bien habría que hablar de normalidad porque ¡es que nacemos diversos! Somos únicos. Lo que pasa es que existe la manía de meter a todo el mundo en un cuadrado. Quiénes son los nuestros y quiénes son los otros, así constantemente. Cuando nos quitemos eso, viviremos en un mundo mucho más sano.
¿Qué te gusta hacer cuando no estás trabajando?
Jugar al fútbol. Volví a practicar hace dos años y estoy en un equipo que se llama Invertidas Fútbol Club y nos encanta. Todas tenemos en común que de pequeñas nos gustaba mucho, pero por alguna cosa, normalmente llamada entrenador hombre, dejamos de jugar.
¿Qué miedos sigues teniendo a día de hoy?
Soy firme defensora de que vayamos todos a terapia. Mi miedo más irracional son los ascensores. Es superior a mí, y eso que llevo tiempo con la psicóloga.
Una palabra que defina el momento vital en el que estás.
Creo que puede ser energía. Quizás porque he empezado a ser constante con el deporte, intento comer bien y tomarme los conciertos de otra manera.
¿Por qué?
Es que me pongo muy nerviosa, pero es que nací así, no puedo evitarlo.
¿Qué no te gustaría perder nunca?
La alegría, y es algo que hablo mucho con Alba. Le digo que, por favor, cuando yo sea viejecita, lo último que quiero ser es una vieja triste. Estar triste es estar muerta.
¿Cómo se presenta el verano?
¡Con mucho jaleo! Con conciertos y preparando ya el material de la Navidad, los villancicos... ¡A 40 grados! También tenemos programada alguna que otra escapada, aunque nos llevemos todos los trastos para seguir trabajando.
4 curiosidades sobre María Peláe
Soy coqueta… A ratos. Yo lo intento, pero el otro día me eché la crema del cuerpo en la cara. Soy un poco desastre, voy con lo que pillo.
No soy de ir al gimnasio… Pero tres/cuatro días a la semana salgo a correr unos cinco kilómetros. Es fundamental para los conciertos.
Cuido mi alimentación… Pero me pierden los helados. Y no pienso pasar este verano sin ellos. Hay cosas que no se negocian (risas).
Me gusta mucho cocinar… Yo soy la de los platos de cuchareo y Alba es la de la innovación.
Los productos de belleza utilizados por el maquillador Javier Reyes en María Peláe son de la línea profesional Tanino Therapy, de SALVATORE.
DIEZ MINUTOS se cita con María Peláe en... Hard Rock Hotel Madrid
Pasamos el día con María en Hard Rock Hotel Madrid. Ubicado en pleno corazón de la ciudad, el hotel ofrece múltiples planes tanto para turistas como para locales que buscan experiencias diferentes y divertidas. Descubre el Mixology Musical, un taller de coctelería inmersivo que recorre la historia de la música a través de sus cócteles signature. La actividad se realiza en RT60 Rooftop Bar, con espectaculares vistas sobre la capital.
Texto: María Larrocha | Fotos: Ana Ruiz | Ayudante de fotografía: Sara Guillén | Estilismo: María Álvarez | Maquillaje y peluquería: Javier Reyes | Agradecimientos: Hard Rock Hotel Madrid. Rda. de Atocha, 17. 28012 Madrid. 915 30 80 00





















