Ana Rosa Quintana ya disfruta de unas merecidas vacaciones. El viernes 26 de junio, la presentadora se despidió de la audiencia de 'El programa de Ana Rosa' en Telecinco hasta septiembre. "Ha sido una temporada muy intensa, qué les voy a decir a ustedes. Ahora toca decirles hasta pronto, hasta septiembre. Gracias de corazón por elegirnos cada día y estar al otro lado. Disfruten del verano, cuídense mucho y nos vemos a la vuelta. Este maravilloso equipo echa el cierre por vacaciones hasta septiembre. No creáis que soy yo la que decide, es que cambia la programación. Aquí, nosotros, los muñecos, no decidimos nada", comentó y bromeó con Patricia Pardo, que es quien, junto a Ana Terradillos, ocupará su franja horaria. "Te lo dejo todo encarrilado. Si ves que hay algún problema, me llamas y vuelvo", bromeó con la periodista gallega. Y es que, desde esta semana, la franja matinal de Telecinco quedará compuesta por 'La Mirada Crítica' de Ana Terradillos y José Luis Vidal, que se emitirá de 9 a 10.30 horas para dar paso a 'Vamos a ver... verano" con Patricia Pardo y Verónica Dulanto hasta las 13.30, cuando comenzará 'El precio justo'. Ana Rosa Quintana tiene claro que uno de sus planes favoritos del verano es viajar hasta su refugio en Sotogrande, en Cádiz, y reunir allí a su familia. "Soy la gallina reuniendo a sus polluelos", asegura.
Y es que, para Ana Rosa Quintana, que está feliz con su papel de tía abuela, vacaciones es sinónimo de Sotogrande, el rincón gaditano en el que veranea asiduamente desde los años 90 y donde dispone de una segunda residencia. Esta exclusiva urbanización al sur de Andalucía nació en los años 60 cuando el empresario norteamericano Joseph McMicking decidió construir un complejo de lujo y adquirió la finca Paniagua de unas 1.317 hectáreas y se bautizó Sotogrande porque era el nombre de uno de los cortijos que la formaban. Empezaron las primeras construcciones para albergar en su mayoría a familias y también se construyó el campo de golf en 1963 y se creó el club en 1964. Poco a poco fue adquiriendo renombre como un lugar privado y de lujo para disfrutar del descanso estival y, en 1977, la construcción del puerto le dio el espaldarazo definitivo.
La urbanización de Sotogrande, refugio de Ana Rosa Quintana, está rodeada de zonas verdes y extensas playas
La urbanización de Sotogrande en Cádiz está rodeada de zonas verdes y extensas playas de arena y, en temporada alta, quintuplica su número de habitantes, pasando de unos 2.500 en invierno a más de 12.000 en verano. Pertenece al municipio de San Roque y está situado a unos 14 kilómetros de su centro urbano. Merece la pena caminar por sus calles empedradas y conocer la iglesia de Santa María. Si decides visitar esta zona, no debes perderte la playa de Torreguadiaro; salir a navegar desde su puerto deportivo o visitar el mercado que se instala todos los domingos en su Marina. Además, si eres amante de la naturaleza, el cercano parque natural de Los Alcornocales ofrece rutas tranquilas entre alcornocales.
Uno de los planes preferidos de Ana Rosa Quintana, que ha renovado su contrato de larga duración con Mediaset este 2026, en Sotogrande es acudir al torneo de polo que se celebra cada año, además de salir a navegar por aguas gaditanas. "Llevo viviendo veintitantos años. Cada día es más bonito, hay más cosas. Es un sitio de encuentro, bonito, al aire libre", dijo en 2016 sobre este deporte del que suele disfrutar como espectadora durante sus veranos gaditanos. La presentadora y su marido, Juan Muñoz, viven en una casa con vistas al mar hace más de una década que es su refugio estival. Solo en una ocasión mostró una foto del salón, una estancia amplia y luminosa, decorada en color blanco con suelos de madera, donde se podía ver un colorido cuadro decorando una de sus paredes.
Con respecto a sus planes para este verano, Ana Rosa Quintana, que no piensa en la jubilación, dejó claro que ella es muy clásica a la hora de escoger vacaciones. "Ya sabes que soy muy clásica. Pues mi descanso va a ser estar... pues no lo sé exactamente si voy a hacer alguna escapadita a algún sitio; si no acabaré en Cádiz. Y familia, hijos y la gallina reuniendo a los polluelos", contó hace un par de semanas en unos premios. Además, dejó claro que suele desconectar. "Completamente, yo tengo una capacidad de desconexión que no os lo podéis ni imaginar aunque miro todo el rato. Yo no me puedo levantar y no leer los periódicos, no ver los digitales, no saber lo que ocurre, pero otra cosa es que lo hago pues porque me gusta la información y por estar al día, pero no me obsesiono", contó.

















