Adolfo Domínguez es desde hace muchos años uno de los rostros más conocidos del mundo de la moda, aunque en su adolescencia el gallego pensaba dedicarse a algo muy diferente. El diseñador, creador de la famosa frase "la arruga es bella", nació en un pueblecito de Ourense llamado Puebla de Trives y creció correteando entre las telas que abarrotaban el taller de sastrería que frecuentaban sus padres. Sin embargo, su primera opción no fue heredar el negocio familiar sino emprender su propio vuelo.
De la filosofía a la moda
Adolfo se matriculó en Filosofía y Letras de la Universidad de Santiago de Compostela y posteriormente se mudó a París para estudiar Bellas Artes y Cinematografía en la Universidad Vincennes de París.
A finales de los 70 decidió regresar a España y en 1983 influenciado por tres de los diseñadores japoneses que despuntaban en aquel momento (Yohji Yamamoto, Rei Kawakubo e Issey Miyake) decidió montar su marca de diseño de ropa en el seno de la sastrería familiar. Lo que nunca imaginó es que aquella inocente idea iba a acabar convirtiéndose en el imperio que se ha acabado convirtiendo.
"El secreto es la constancia. Yo creo que la constancia es la virtud de la burguesía. La burguesía es la clase de los oficios, de las profesiones. No es lo mismo un soldado, un clérigo, que un profesional, que un burgués. Los burgueses son constantes, repiten día a día el trabajo y llegan a regentar las costumbres de una ciudad, de burgueses, de comerciantes. Son apacibles y tienen un régimen democrático", dijo una vez en una entrevista en RTVE.
Una familia muy unida
El diseñador se casó con Elena González Álvarez con quien tuvo a sus tres hijas; Adriana, quien en mayo de 2019 se convirtió en consejera delegada de la marca y Tiziana y Valeria, quienes se encargan del diseño y de la parte tecnológica, respectivamente. "Es vegano, vive en el campo, hace yoga al aire libre y cosecha sus propias frutas y verduras.Mi padre es diseñador, pero también un intelectual; un filósofo que siempre nos ha inculcado la importancia y la belleza de la naturaleza y de los seres que la habitan. Desde pequeñas hemos tenido presentes este tipo de valores", decían sobre su padre en 'Glamour'
"La norma en la vida es fracasar, equivocarse. El acertar es una sección. Yo creo que acerté más que me equivoque, que me equivoqué lo suficiente como para no tener esa sensación de triunfador y eso me hace humano", dijo el diseñador sobre el éxito de su firma.














