Tras el enorme susto de salud que ha mantenido en vilo a su entorno más cercano, Kiko Rivera ya se recupera en casa del segundo infarto cerebral que ha sufrido en los últimos días, Anabel Pantoja ha acudido a Sevilla. Después de haber recibido el alta, la prima del DJ ha acudido dispuesta a estar a su lado en estos momentos tan delicados. El propio Kiko Rivera se ha dejado ver esta mañana por primera vez tras abandonar el centro sanitario. Acompañado en todo momento por su pareja, Lola García, el DJ reaparecía en las inmediaciones de su domicilio en Sevilla mostrando una actitud franca y agradecida ante los medios de comunicación que aguardaban su llegada.

La influencer llegaba a Sevilla acompañada por su pilar fundamental, su madre Merchi, quien llevaba en brazos a la pequeña Alma. Mientras ambas subían el equipaje al vehículo que las esperaba a la salida del tren, Anabel se mostraba de lo más cauta ante las preguntas de la prensa sobre el estado del músico. Lejos de entrar en detalles médicos, la sobrina de Isabel Pantoja dejaba clara su postura con una frase categórica: "De las enfermedades habla uno, no nadie más".

kiko rivera y anabel pantoja
Stories

Asimismo, Anabel ha preferido guardar absoluto silencio sobre si aprovechará este viaje para reencontrarse con su tía, la tonadillera, evitando comentar el rol de abuela volcada que la cantante ha adoptado durante los días en los que su hijo permaneció ingresado en el hospital.

Kiko Rivera reaparece tras el alta

Aunque no se han hecho públicas las posibles consecuencias del ictus en Kiko, en las imágenes captadas por las cámaras se aprecia al hijo de Isabel Pantoja caminando a paso lento y con una ligera cojera al dirigirse al coche. Así se muestra visible el proceso de rehabilitación física que afronta para recuperar la movilidad tras el ataque sufrido.

Sin embargo, lejos de esquivar la atención mediática, una vez acomodado en el interior del vehículo, Kiko quiso enviar un mensaje de calma a la opinión pública. Con una sonrisa amable y dedicando gestos de tranquilidad a los reporteros, confirmó con la mirada y el pulgar hacia arriba que su evolución avanza por el buen camino.

Kiko lleva un largo proceso en el que Lola se ha consolidado como su mayor apoyo, permaneciendo como su sostén imprescindible tanto durante el ingreso hospitalario como en este paulatino regreso a la rutina en su hogar.