Maribel Sanz: "He tenido que renunciar a cosas por no vivir de la televisión"

Después de mucho tiempo, Maribel Sanz ha vuelto a la televisión. Lo ha hecho en 'Sálvame Deluxe' para contar cómo es su vida ahora que no es un tiburón mediático.

Pese a llevar muchos años alejada de la televisión, la modelo ex mujer del cantante Sergio Dalma, Maribel Sanz, asegura que no se siente un 'juguete roto', y ha vuelto a 'Sálvame Deluxe' para contar cómo ha cambiado su vida desde que no vive de la tele.

"Hay vida más allá de la televisión", asegura la ex colaboradora. "Yo no estoy buscando nada, he creado mi empresa, estoy muy contenta y muy agradecida y vengo a decir que hay vida más allá de la televisión. Es cierto que cuesta y que no es fácil encontrar trabajo pero con esfuerzo, voluntad y constancia lo consigues. Afortunadamente yo hoy tengo mi negocio", contaba.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Pero Belén Esteban no tardaba en lanzarle el primer dardo; "El problema es que te empeñas en un trabajo que a lo mejor ya no está hecho para ti".

"Claro que se echa de menos algo en lo que has estado durante muchos años, pero eso no significa que no seas feliz, no tiene nada que ver", confiesa Maribel, que asegura ha tenido que renunciar a algunas cosas desde que no vive de la televisión: "Cuando estás en la tele, el dinero entra mucho más rápido en casa, se te invita a saraos, sales en las revistas… He tenido que renunciar a una nueva casa, a los colegios de los niños, he buscado uno no tan caro… Te adaptas, no pasa nada, tienes que aceptar las circunstancias".

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Desde que no vive de la televisión, la modelo ha abierto su propia tienda de ropa en Móstoles. Aunque ha reconocido que económicamente lo ha pasado mal, "como todas las personas que han estado en un momento ni muy alto ni muy bajo", asegura ha encontrado su estabilidad: "Me he levantado a las siete de la mañana, me he ido a correr una hora, me he duchado y me voy a la tienda desde las diez de la mañana hasta las nueve de la noche. Plancho, etiqueto, voy a los proveedores, atiendo, limpio la tienda… y estoy súper feliz. Agradecida de la acogida de Móstoles".

Publicidad - Sigue leyendo debajo