Kiko ha seguido el consejo de su madre y ha propiciado la reconciliación con su hermana. Ahora, además, lo está pasando mal porque su hijo vive en Londres, ya que Jessica Bueno, su ex, ha conseguido la custodia del pequeño.
También le resulta duro no tener a su madre al lado. Precisamente, Isabel Pantoja a través de un comunicado de su abogado, Carlos A. Esteban, se defiende de los que dicen que su enfermedad fue una estrategia para no volver a la cárcel.
El letrado expone que “no fue una situación provocada ni una decisión arbitraria”, sino que respondía al “devenir natural” de su enfermedad renal, que se ha transformado en crónica; y explica que toda la evolución sanitaria de la artista ha sido supervisada por la cárcel de mujeres de Alcalá de Guadaíra y por el juzgado de vigilancia penitenciaria, que envió tres médicos forenses distintos a comprobar el estado de salud de la tonadillera.
Antes de concluir, el comunicado señala que ahora serán los médicos de la cárcel quienes con “su contrastada y demostrada profesionalidad” estarán al tanto de la evolución de Isabel Pantoja. Su abogado seguirá luchando por obtener el tercer grado para su clienta, que según informaciones que llegan desde el centro de Alcalá de Guadaíra apuntan a que no come nada y no quiere relacionarse con nadie.