Barbra Streisand no se hacía a la idea de perder a Samantha, su perrita favorita, y tomó una decisión: clonarla antes de que muriera. La cantante recogió muestras de células de la boca y del estómago de Sammie, como ella la llamaba cariñosamente, y las guardó hasta que su mascota falleciera. El temido momento llegó en mayo de 2017 cuando, tras catorce años juntas, desde mayo de 2003, Sammie moría. Barbra se puso manos a la obra y, utilizando el material genético de su perrita, de la raza Cotón de Tulear, encargó dos copias idénticas.

La cantante llevaba viviendo con su perrita desde mayo de 2003.pinterest
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A finales del año pasado, Barbra recibía a Miss Violet y Miss Scarlett, los clones de su adorada Sammie como ella misma reveló en una entrevista a la revista 'Variety'. "Tienen personalidades distintas. Estoy esperando a que crezcan así puedo ver si tienen los ojos marrones y la seriedad [de Samantha]" contó. Los cachorros recibieron estos nombres por el color de las mantas con las que las envolvieron al nacer: violeta y rojo escarlata. Y la artista podría haber pagado hasta 200.000 euros por esta clonación.

La cantante ha dado la bienvenida a tres nuevos cachorros, clones de su perrita Sammie.pinterest
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Además, Miss Violet y Miss Scarlett no están solas. Barbra también decidió adoptar a una prima de Samantha, a la que ha bautizado como 'Miss Funny', por el personaje de la película 'Funny Girl', uno de los éxitos de Streisand en el cine.

Tras perder a su perrita Sammie, la cantante disfruta de dos cachorros nuevos clonados.pinterest
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