Aunque muchos ya estén pensando en el otoño, aún quedan muchos días de verano. El calor continúa y, por si aguantar el sudor no fuera suficiente, continúan presentes los enemigos más íntimos de los días de calor: las avispas. Para evitar que su presencia se convierta en un problema, Bussy, creador de contenido especializado en consejos para cuidar el huerto y las plantas, ha compartido con sus miles de seguidores un sencillo truco casero que promete mantenerlas alejadas de determinadas zonas. En primer lugar, advierte de un riesgo más importante: "Si a una persona normal el picotazo nos duele, a una persona que tiene alergia puede ser muy grave". Precisamente por eso, Bussy propone recurrir a un método que, según explica, "se ha usado durante mucho tiempo y es superefectivo". Lo mejor de su propuesta para mi gusto, es que no hace falta comprar productos específicos ni recurrir a sistemas complicados. Basta con reunir unos pocos elementos que probablemente tengamos en casa.
La solución casera para acabar con las avispas de un experto en jardines y plantas
Los materiales necesarios son una botella, unos sobres de azúcar, un poco de vinagre y agua. Y hay un ingrediente que llama especialmente la atención: una cerveza con más de 4,4 grados de alcohol. "Perdóname, pero es justo y necesario", bromea Bussy al incluirla entre los ingredientes. El procedimiento comienza preparando la botella. El creador recomienda hacer dos agujeros en ella: uno de mayor tamaño y otro más pequeño. No se trata de una cuestión estética ni de una elección al azar, sino de la parte fundamental de su truco. Después, llega el momento de preparar la mezcla en el interior del recipiente.
Para ello, se incorporan el agua, la cerveza, «un chorrito de vinagre» y el azúcar. Una vez añadidos todos los ingredientes, Bussy indica que hay que remover ligeramente la mezcla para integrarla. El resultado se convierte así en una especie de trampa casera destinada a atraer a las avispas. Pero ¿por qué son necesarios dos agujeros de distinto tamaño? Ahí está, precisamente, uno de los detalles más curiosos de este método. "Uno más grande, para que entren las avispas", explica Bussy. El segundo, en cambio, tiene una función diferente: "Y uno más pequeño, por si entra algún otro insecto que no sean las avispas y pueda salir".
La idea, por tanto, es crear un sistema que permita la entrada de las avispas a la botella, mientras que facilita que otros insectos de menor tamaño puedan abandonarla. El creador termina su vídeo recordando que el objetivo no es necesariamente eliminarlas por completo, sino conseguir que haya "las menos posibles" y evitar así encuentros incómodos, especialmente durante un verano tan caluroso como el que estamos atravesando. Se trata de una solución sencilla que Bussy presenta como una alternativa para reducir la presencia de estos insectos en el entorno del huerto o del jardín, porque así es como con una botella, unos ingredientes cotidianos y un poco de ingenio, algunos trucos para el huerto pueden ser tan sencillos como fáciles de poner en práctica.












