Cuando nos adentramos en cualquier telenovela, sea española o no, asumimos que en sus tramas hay una potente carga de desarrollos amorosos, enredos familiares, malentendidos y reconciliaciones entre amigos y algún que otro misterio por resolver. Pero, en ocasiones, otro tipo de problemáticas atenazan a sus personajes, añadiendo variedad y originalidad al recorrido de la ficción y en 'La Promesa' esto, precisamente, se ha hecho notorio en varios períodos. Las crisis de imagen o la amenaza de ruina económica también han sido preocupaciones de los Luján. Lidiar con el amor entre nobles y criados y la mala prensa que eso originaba ya fue una preocupación en el marquesado de Luján, y no pocas veces algunas empresas en las que estaba implicado don Alonso se han ido al garete, poniendo en jaque la estabilidad de toda la familia. Afortunadamente, de un modo u otro, y no sin dificultades, han logrado reponerse de todos estos embates. De hecho, desde que Manuel y el marqués diversificaron sus inversiones, su posición financiera parecía más segura. Sin embargo, todo cambió cuando hace unas semanas el duque de Carril (Jesús Cabrero) irrumpió en el palacio con un aparentemente jugoso negocio que, como Vera anticipó, no era tal cosa. Pese a las advertencias de la joven, el duque convenció a Ciro, que empleó la dote de Julieta en aquella inversión, mientras que Manuel y Alonso se vieron forzados a participar tras el chantaje de don Gonzalo. Ahora, tras semanas de tensiones, el asunto estalla al descubrir que se trata de un negocio ruinoso que podría dejar a varios de los Luján en una situación crítica.
La estafa del duque de Carril desata la ira de Ciro y lo enfrenta a Alonso y Manuel en 'La Promesa'
Que el duque de Carril no era trigo limpio resultaba evidente. Solo una naturaleza sibilina y despreciable podría haber provocado que su propia hija quisiera alejarse de él. Aunque hemos tardado en descubrirlo, efectivamente, Vera huyó del palacio de sus padres única y exclusivamente por su causa. Según ella misma se atrevió a reconocer, teme de una forma irrefrenable a su propio padre y es que, por lo que ella sabe, don Gonzalo es un criminal, aunque todavía no haya destapado de qué tipo. Lo que sí se ha atrevido a afirmar es que no es alguien de fiar, ya que cada negocio que ha emprendido a espaldas de su esposa, doña Amalia, ha sido siempre fraudulento y eso es precisamente lo que pudo comprobar la doncella. El duque de Carril había vuelto a La Promesa con un timo bajo el brazo y pretendía enredar a varios de los Luján en él. Pese a que Vera trató de intervenir revelando sus sospechas a Curro, no pudieron hacer nada contra la credibilidad de ese hombre sin descubrir su tapadera, por lo que Ciro, disponiendo de la dote de Julieta, decidió arriesgar todo su capital en esa empresa.
El caso de Alonso y Manuel (Arturo García Sancho) es distinto, ya que, aunque entraran en el negocio motu proprio, pronto fueron víctimas de un chantaje. En el mismo momento en que Vera se topó de bruces con su padre e inventó una versión muy conveniente de lo ocurrido. Bajo la amenaza de la exposición pública, obligó a padre e hijo a aumentar el capital de su inversión como pago por silenciar su embuste, según el cual los Luján habían secuestrado a su propia hija. Lamentablemente, eso los puso en el mismo riesgo que Ciro, comprometiendo la economía de varios de los Luján.
Ahora, tras todo aquello, en la semana del 18 al 22 de mayo, los espectadores de 'La Promesa' descubren las consecuencias de aquella estafa en el mismo instante en que los resultados económicos llegan a los Luján. Para Manuel y Alonso no es una sorpresa comprobar que todo aquello no era más que un vil enredo para comprometer su dinero, pero para Ciro sí. El joven ahora entiende por qué su primo intentó disuadirle y le culpa por haberle permitido derivar su pequeña fortuna a ese fin. Desde ese mismo momento, se abre una guerra sin cuartel en el seno de los Luján. Por un lado, Julieta se siente a la deriva; engañada por Manuel al no ponerla en sobreaviso y dolida por el desorbitado riesgo de Ciro, vivirá momentos difíciles con los dos hombres que condicionan su existencia. Pero la peor parte será comprobar que el personaje de Juan Perales saca su versión más agresiva y vengativa.
¿Estamos ante la crisis más profunda de los Luján en meses? ¿Influirá este escollo financiero en las pretensiones de Curro de recuperar su título como barón de Linaja? ¿Conseguirán Manuel y Alonso hacerle entrar en razón y lograr que comprenda que su enemigo común es el duque de Carril? ¿Encontrarán la forma de reponerse de ese duro golpe económico y salvar de la ruina a Ciro y Julieta? Todas estas incógnitas se irán resolviendo en los próximos episodios de 'La Promesa', en TVE.















