Hay personajes que, sin necesidad de protagonizar las grandes tramas de una serie, consiguen hacerse imprescindibles. Martina fue uno de ellos en 'La Promesa'. Por eso me da la sensación de que su evolución reciente ha dejado bastante que desear. No porque su historia con Adriano carezca de interés, sino porque el personaje parece haber quedado demasiado reducido a ella. Y ahí está, para mí, el principal problema. Martina comenzó teniendo una identidad propia dentro del palacio. Su relación con Curro, sus conflictos familiares, su carácter y su manera de enfrentarse a las imposiciones de su entorno le daban un espacio narrativo que iba mucho más allá del romance. Incluso su compromiso con Jacobo servía para explorar sus contradicciones y su dificultad para decidir qué quería realmente. Sin embargo, desde que Adriano entró de lleno en su historia, casi todo parece girar alrededor de sus sentimientos por él.

martina y adriano en 'la promesa'
RTVE

Martina y Julieta, una amistad esperanzadora en 'La Promesa'

martina y julieta en 'la promesa'
RTVE

El romance tuvo sentido inicialmente. Martina (Amparo Piñero) se acercó a Adriano cuando él atravesaba una situación complicada y terminó surgiendo una conexión que ninguno de los dos esperaba. De hecho, ella llegó a confesar que lo echaba de menos y se convirtió en uno de sus principales apoyos. El problema es que una trama romántica necesita avanzar, y la de Martina y Adriano lleva demasiado tiempo atrapada en el mismo punto. El regreso de Jacobo ha vuelto a introducir conflicto, pero también ha provocado una especie de círculo narrativo: secreto, miedo a que se descubra, enfrentamiento y vuelta a empezar. Martina incluso tuvo que confesarle a Jacobo que Adriano (Ibrahim Al Shami) era el otro hombre de su vida. Ahora, además, ambos afrontan la presión de Jacobo y la amenaza de que su relación tenga consecuencias para ellos.

Por eso creo que Martina necesita urgentemente una trama que no dependa de ningún hombre. Y aquí aparece un pequeño rayo de esperanza: Julieta (Vera Asunción). La situación de Julieta con Ciro puede convertirse en una oportunidad fantástica para recuperar a Martina como personaje. Su intento de ayudarla a afrontar un matrimonio cada vez más complicado permite recuperar una faceta de Martina que echábamos de menos: su capacidad para ponerse del lado de otra persona, intervenir y tomar decisiones por algo que no sea su propia vida sentimental. Me gustaría que 'La Promesa' aprovechara precisamente ese camino. Martina puede seguir enamorada de Adriano, por supuesto, pero no debería existir únicamente para ser “la mujer que ama a Adriano”. Porque Martina tiene potencial para mucho más. Y, sinceramente, creo que la serie debería recordarlo antes de que su personaje termine convertido en una pieza secundaria de su propio romance.

Headshot of Pilar Martínez

Pilar Martínez es periodista especializada en contenidos de televisión y cultura, se graduó en la carrera en Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid) en el año 2018. Desde entonces ha pasado por las redacciones de Ecoteuve (El Economista), donde realizó sus primeras prácticas durante el verano del 2016.

Posteriormente, concretamente, en el año 2017 se pasó al grupo Hearst España, donde comenzó su andadura en las revistas de televisión: Supertele, Teleprograma, Telenovela. Ahora colabora con Diez Minutos, en su versión web, donde se encarga de realizar los avances semanales de las ficciones diarias de moda, así como entrevistas y artículos sobre los melodramas o telenovelas que aterrizan en nuestro país y aquellos que están por venir.

Toda una cazadora de exclusivas. A esto, se suma su puesto como redactora jefe de la sección de novela narrativa en la revista Culturamas, medio digital de alto impacto al que lleva unida desde el año 2013. Ávida lectora, cinéfila y seriéfila de primer nivel, ha hecho de su vocación su oficio.