Desde que Bianca llegó a 'Sueños de libertad', tengo bastante claro que Carolina Román no ha aterrizado en la serie para ser simplemente la exnovia de Fina. El personaje tiene algo mucho más interesante: todos los ingredientes para convertirse en una de las grandes villanas de la ficción. Y, a estas alturas, ya no me parece una teoría descabellada. Bianca ha pasado de intentar recuperar a Fina a mover piezas a espaldas de todos para provocar problemas entre ella y Marta. Para mí, ahí está la clave de su evolución
Bianca llegó a Toledo con la excusa de preparar una exposición, pero desde el principio quedó claro que su verdadero motivo era otro: volver a ver a Fina. La argentina había sido su pareja durante la etapa de la fotógrafa en Argentina y, según la propia historia, se dio cuenta de que Fina es el amor de su vida. Fina, sin embargo, tomó una decisión: rompió con Bianca porque seguía enamorada de Marta. Fue una decisión dolorosa, pero aparentemente definitiva. El problema es que Bianca no parece dispuesta a aceptar ese final. Y eso cambia completamente las reglas.
El gran peligro de Bianca: su manera de manipular en 'Sueños de libertad'
Lo que más me interesa del personaje es que no necesita presentarse como una mujer malvada. Al contrario: Bianca puede resultar encantadora, comprensiva y cercana. Precisamente por eso funciona tan bien. Fina vuelve a confiar en ella y hasta le ofrece su piso para que pueda utilizarlo como taller. Mientras Marta observa cómo su pareja recupera la cercanía con su antigua novia, Bianca va ganando espacio en la vida de Fina. Pero después llega la prueba definitiva.
Bianca convence a doña Clara para impulsar una fundación en memoria de Pelayo, sabiendo que esa decisión provocará un nuevo conflicto entre Marta y Fina. Lo más inquietante es que, mientras Fina (Alba Brunet) se desahoga con ella por sus problemas de pareja, la fotógrafa desconoce que Bianca está detrás de aquello que está provocando la crisis. Para mí, ese es el momento en el que Bianca deja de ser simplemente una rival amorosa y empieza a convertirse en villana.
La evolución tampoco ha pasado inadvertida para Marta. La hija de Damián ha intentado advertir a Fina de las intenciones de Bianca, pero no ha conseguido que la fotógrafa le dé la razón. De hecho, Fina ha llegado a defender a su expareja y a acusar a Marta de imaginar cosas. Y entonces Bianca ha dado un paso más. En su enfrentamiento con Marta (Marta Belmonte), la argentina no solo ha negado estar manipulando a Fina, sino que la ha provocado directamente. Incluso le ha advertido de que su propia actitud puede terminar alejándola de Fina. Ahí, sinceramente, creo que 'Sueños de libertad' ha dejado bastante claro hacia dónde quiere llevar al personaje.
¿La próxima gran villana de 'Sueños de libertad'?
Yo creo que sí, aunque espero que los guionistas mantengan durante mucho tiempo esa zona gris que hace tan interesante a Bianca. Porque todavía podemos entender sus sentimientos. Ama a Fina, perdió su relación y quiere recuperarla. Carolina Román ha explicado que Bianca es una mujer luchadora y que está dispuesta a pelear por aquello que quiere. Pero una cosa es luchar por amor y otra manipular deliberadamente a las personas para conseguir separar a una pareja. Bianca ya ha cruzado esa línea.
Por eso, mi apuesta es clara: si continúa jugando con Marta y Fina desde las sombras, Bianca puede convertirse en una de las grandes antagonistas de 'Sueños de libertad'. Y, además, en una villana mucho más interesante que la típica mujer malvada, porque su mayor arma no es la crueldad: es conseguir que los demás confíen en ella mientras mueve los hilos sin que nadie se dé cuenta.
Pilar Martínez es periodista especializada en contenidos de televisión y cultura, se graduó en la carrera en Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid) en el año 2018. Desde entonces ha pasado por las redacciones de Ecoteuve (El Economista), donde realizó sus primeras prácticas durante el verano del 2016.
Posteriormente, concretamente, en el año 2017 se pasó al grupo Hearst España, donde comenzó su andadura en las revistas de televisión: Supertele, Teleprograma, Telenovela. Ahora colabora con Diez Minutos, en su versión web, donde se encarga de realizar los avances semanales de las ficciones diarias de moda, así como entrevistas y artículos sobre los melodramas o telenovelas que aterrizan en nuestro país y aquellos que están por venir.
Toda una cazadora de exclusivas. A esto, se suma su puesto como redactora jefe de la sección de novela narrativa en la revista Culturamas, medio digital de alto impacto al que lleva unida desde el año 2013. Ávida lectora, cinéfila y seriéfila de primer nivel, ha hecho de su vocación su oficio.














