Fernando Carrillo: “Quiero ser presidente de Venezuela”

Lleva dos décadas en Estados Unidos, pero el recordado galán de ‘Rosalinda‘ está muy comprometido con la delicada situación política y social de su país y asegura pasar una etapa en la que desea servir a los demás

 

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Tras varios años apartado del medio artístico para dirigir una cadena de hoteles en Cancún, Fernando Carrillo regresa renovado y con más fuerza que nunca: participa en el programa argentino Bailando por un sueño y presenta su nuevo sencillo Angel Fallen from the Sky. La pasada semana visitó España para promocionarlo y Telenovela compartió con él una agradable charla donde hace balance de su vida personal y profesional.

Te habíamos perdido la pista, ¿qué has estado haciendo?

Pasé unos años retirado, dedicado al mundo empresarial y viviendo en México. Ahora regreso con todo y acabo de lanzar el tema Angel fallen from the sky en el que ha colaborado Chico Castillo, gran músico y creador del movimiento Gipsy Fusion.

¿Lo has compuesto tú?

Sí, desde niño escribo, canto y toco instrumentos. La música siempre ha sido mi pasión, pero hasta ahora no había surgido la oportunidad. Los tiempos de Dios son perfectos.

¿Tiene algún mensaje especial?

El título de la canción en español es Ángel caído del cielo y está dedicada a mis padres, que son mis mayores ángeles. Estoy seguro de que nos volveremos a encontrar algún día porque la muerte no es el fin sino el principio de lo eterno. Mi espiritualidad es muy grande y hoy considero a Dios como mi norte, aunque no soy predicador.

¿Qué metas tienes como músico?

Me gustaría grabar con Alejandro Sanz o Miguel Bosé y transmitir con mis temas optimismo, amor y paz al mundo. Yo aspiro a crear un universo mejor, donde se recuperen los valores y se deje de lado lo material.

¿Cuánto tiempo hacía que no visitabas nuestro país?

Estuve hace cinco años con mi socio de la hostelería, pero no había vuelto a trabajar aquí desde que presenté El show de la una en La 1 tras el éxito de Abigail.

¿Cómo recuerdas esa etapa?

Con mucho cariño. Respeto los melodramas porque me hicieron conocido en más de 160 países, pero ahora quiero volver a triunfar gracias a la música.

¿Entonces no te planteas regresar a los platós de grabación?

Recientemente recibí una propuesta de Pedro Damián, productor de Televisa, y la rechacé. Estoy abierto a hacer telenovelas y no me importaría que fuera en España, pero aún no ha llegado el proyecto perfecto. Por el momento, voy rodar una serie en Estados Unidos.

Se rumorea que podrías ser el próximo agente 007…

Estoy en la lista de candidatos y mi inglés es perfecto porque pasé en Londres seis años. Hollywood demuestra con esto que no hay discriminación. Sería un gran sueño dar vida a James Bond.

Actualmente participas en Bailando por un sueño, la versión argentina de ¡Mira quien baila!

Es lo más difícil que me ha tocado hacer en toda mi vida (risas). Cuando Marcelo Tinelli me telefoneó, no lo dudé porque es un formato televisivo novedoso para mí y me permite estar en contacto con las nuevas generaciones. Además, tenía ganas de regresar a Argentina, un país que me ha dado mucho y donde viví con Catherine [Fulop] hasta nuestro divorcio.

Marta Sánchez es otra de las concursantes, ¿cómo os lleváis?

Estupendamente, Marta es un gran ser humano y muy profesional. A veces tiraría la toalla, pero ella me anima a que no lo haga. De hecho, tengo planes para grabar algún tema juntos.

Cambiando de tema, ¿cómo estás viviendo la delicada situación política y social que atraviesa Venezuela, tu país de origen?

En algún momento apoyé a Hugo Chávez, como lo hizo el 80 % de la población, pero sus acciones y la ineptitud, corrupción e impunidad acabaron por decepcionarme. A día de hoy veo una falta de líderes. El futuro del país está en nuestros jóvenes. Yo estoy en una etapa de mi vida donde quiero servir a los demás y también aspiro a ser presidente de Venezuela.

Has vivido en México, República Dominicana, Miami… ¿Dónde tienes ahora fijada tu residencia?

En Malibú [California]. La playa me inspira para componer y perseguir mis metas. Soy muy persistente y suelo acudir a clases de música o teatro. De hecho, mi profesor de interpretación me decía que yo conquistaba a las chicas por mi insistencia (risas).

¿De dónde sacas la fuerza?

Mi padre me enseñó que uno debe seguir su camino y no detenerse ante los obstáculos. A cumplir tus sueños solo llegas con trabajo, sudor, lágrimas y disciplina. Muchas veces la gente habla mal de uno sin saber todo el sacrificio que hay detrás.

¿Cómo es un día normal en la vida de Fernando Carrillo?

Me levanto normalmente a las siete de la mañana y me acuesto temprano. Trabajo mucho y para mantenerme en forma voy al gimnasio y sigo una alimentación sana: sin pan, con agua alcalina y productos ecológicos

Tienes un niño de 7 años que se llama Ángel Gabriel, ¿te gustaría volver a repetir paternidad?

Lo que más me apetece en este momento es poder ayudar a un niño que vive en África. Colaboro desde hace años con la fundación Save the Children y tengo apadrinado un chico, Alexis Andrei. Precisamente, en el vuelo hacia España se me pasó por la mente saber más cosas de él y adoptarlo. Coincide en su nombre con mi sobrino, el hijo de mi hermano Manuel, que se llama Sacha Andrei.

¿Tu corazón está ocupado?

Sí, desde hace cinco años salgo con Sabrina, una italiana a quien conocí en Malibú. En mi presente lo que quiero es tener paz y armonía en todos los aspectos y, sobre todo, ayudar a la humanidad. Los golpes de la vida me han hecho reflexionar.

¿Ha cambiado tu forma de vivir el amor y la pasión?

En el amor he tenido bastante suerte, aunque es verdad que antes era un poco cabra loca. Me casé a los 20 con una de las mujeres más bellas del mundo y no le daba importancia a lo que tenía, me lo tomaba todo a guasa.

¿Sigues con tus negocios?

Sí, estoy metido en dos. Con una compañía llamada Larga Vida, me dedico a depurar agua y con otra, voy a construir un parque solar en Filipinas.

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