Francisco Bolívar, de ‘Sin senos sí hay paraíso’: “Sueño con Hollywood”

El sobrino del escritor Gustavo Bolívar, que debutó a los 12 años con la serie colombiana ‘Pandillas, guerra y paz’, se declara ambicioso y asegura que quiere “llegar muy lejos, pero sin pisar a nadie”.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Ocho años después de dar vida a Jota en Sin senos no hay paraíso, Francisco repite en Sin senos sí hay paraíso. Está feliz, y no solo por el éxito de esta producción escrita por su tío, Gustavo Bolívar, sino porque su personaje le permite hacer lo que más le gusta: reír.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Imaginabas volver a ser Jota?

Ha sido increíble, después de tanto tiempo el público se acordaba de mi personaje. Creo que es el que más he disfrutado en toda mi carrera, amo la comedia y Jota da el toque de humor a
esta historia tan dura.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Te ha puesto algún reto?

Vi algunos capítulos para recordar cómo se movía y hablaba porque es tartamudo. Y, como han pasado veinte años, he tenido que reflejar esa evolución.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Dices a tu tío qué te gustaría que le sucediera a tu personaje?

Jamás se me ocurriría, odia que lo hagan. En sus contratos siempre incluye una cláusula para que no se toquen sus guiones. Sí me atrevo a improvisar cuando grabo, la mayoría de las veces le gusta, pero otras no (risas).

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Qué relación tienes con él?

Es hermano de mi madre y ha hecho de padre porque no conocí al mío. Ha sido mi benefactor, en parte me dedico a esto por él. Pero en las grabaciones nos olvidamos del parentesco, nuestra relación es puramente laboral.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Pesa el apellido Bolívar?

Muchísimo. Al principio te favorece porque te tratan bien pero
después empiezan a cuestionarte. Debuté con 12 años en Pandillas, guerra y paz, el primer guión para televisión de mi tío. Pasé el casting sin que supieran quién era. Con 18 años quise hacer mi carrera alejado de él pero las productoras tenían prejuicios y no me llamaban, así que decidí aprovechar de forma sana mi relación. Llevo con orgullo y agradezco la etiqueta de sobrino de…

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Siempre has querido ser actor?

En el colegio era el primero en levantar la mano cuando pedían voluntarios para participar en las obras de teatro. Estudié durante varios años en la universidad, pero siento que fue dinero tirado a la basura porque desde niño lo tuve claro. Esta profesión es un vicio que te atrapa y aquí sigo, persiguiendo cada día mis sueños.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Y cuáles son?

Hollywood, ese sería mi gran éxito profesional. Sé que hay otros premios, como el Goya en España, pero mi objetivo es ganar un Oscar. He rodado algunos trabajos pequeños para algo tan grande, pero ahí está la meta.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Protagonizaste en 2011 Silencio en el paraíso, una película que tuvo muy buena acogida en España.

Sí, se llevó tres premios en el Festival de Cine de Málaga, en cambio en mi país apenas se vio. Interpreto a un soldado que mata campesinos a los que hace pasar por guerrilleros, los falsos positivos que sufrió Colombia. Para mí fue un desafío porque me cuestan los dramas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

En tu vida es imprescindible…

El deporte, estoy completamente enganchado. Todo empezó cuando me dijeron que debía aumentar de peso para ser el  sicario Byron en la película de Sin tetas no hay paraíso. Me resistía porque era un actor de método que piensa que se puede hacer cualquier papel sin tocar lo físico y siempre había odiado el ejercicio, pero empecé a entrenar y desde entonces lo necesito.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿En qué sentido?

Es mi válvula de escape. Entreno  dos horas escuchando música clásica o de meditación y espanto mis rabias, mis descontentos, es una herramienta maravillosa. Si me he enfadado con mi chica,
por ejemplo, se me pasa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Háblanos de tu novia.

Precisamente la conocí en el gimnasio. Se llama Carolina Manrique, es diseñadora de moda y una apasionada del fitness. Solo tiene 22 años, pero es una mujer madura para su edad. Llevamos tres años juntos y, por encima de todo, lo que nos une es el deporte.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Telenovela