Fernando comienza a visitar de manera frecuente a David y Julieta se muestra inquieta. No le falta razón ya que el hombre termina anunciando que va a luchar por la patria potestad del pequeño: “Sé que he cometido errores, pero estoy decidido a enmendarlos y ser un buen padre”.
Blanca no pierde detalle de El reality del amor y se angustia al ver que Daniela sufre un fuerte malestar. Desconoce que todo es una actuación para ganar un reto y sin tardar, se dirige a la Ciudad de México. Ya allí, llama a su hija desde fuera de las instalaciones donde está grabando, pero los conductores le recuerdan que no está permitido tener contacto. “Si lo haces serás expulsada”.
Audifaz echa de casa a Aristóteles
Desde que se ha convertido al cristianismo, Audifaz tiene numerosas discusiones con Aristóteles. La última se produce cuando el chico se pelea con un compañero de colegio por de defender a Temo. “Quiero que te alejes de él. Su preferencia sexual es desviada y antinatural”, afirma el hombre. Esa misma noche, los Córcega se reúnen y Ari, cansado de oír hirientes palabras, hace una sorprendente declaración. “Si tanto odias a todos los que son diferentes vas a tener que hacerlo conmigo. Yo también soy gay”. Audifaz, fuera de sí, lo echa de casa y recibe el apoyo de Julieta y Robert.
Daniela le comenta a Gabriel que tiene un retraso y tras hacer cálculos de la última vez que mantuvieron relaciones, dan por seguro que está embarazada. Por eso, abandonan el reality. “Lo más importante es la seguridad de nuestro bebé”. Sin embargo, en una revisión médica les sacan de su error y la pareja vuelve a competir en el programa.
Ajeno a esto, Blanca es asaltada por unos delincuentes y Robert gracias a la ubicación de su móvil da con ella. A pesar de perder el coche, logran regresar a casa y ella asegura que a partir de ahora aceptará todas las decisiones que tomen sus hijos.










