Las historias de amor, venganza y secretos familiares que cautivaron a millones de espectadores en 'Abismo de pasión' escondían detrás de las cámaras un rodaje tan intenso como la propia trama. La exitosa producción de Televisa, protagonizada por Angelique Boyer y David Zepeda, se grabó principalmente en el estado mexicano de Yucatán, una región de enorme belleza natural que también planteó numerosos desafíos para el equipo técnico y artístico. Uno de los principales obstáculos fue el clima. Las elevadas temperaturas y los altos niveles de humedad característicos de la zona provocaban jornadas especialmente exigentes para los actores y el equipo de producción. En varias ocasiones, el sobrecalentamiento de cámaras, focos y otros dispositivos obligó a detener temporalmente las grabaciones, provocando retrasos en el calendario previsto.
Terrenos complicados y animales peligrosos en el rodaje de 'Abismo de pasión'
Otro de los escenarios más emblemáticos de la telenovela fue la hacienda que daba vida a la residencia de los Castañón. Para las tomas exteriores se utilizó una hacienda real ubicada en San Ignacio Tesip, una localidad cercana a Mérida. Sin embargo, el acceso restringido al recinto obligaba a planificar cada jornada con enorme precisión. Cualquier escena olvidada o error de producción podía implicar largos desplazamientos adicionales y un importante incremento de costes. Las localizaciones selváticas también pusieron a prueba al equipo. Antes de cada grabación era necesario inspeccionar cuidadosamente el terreno para evitar encuentros inesperados con serpientes, insectos y otros animales propios de la fauna de la región. Estas revisiones se convirtieron en una rutina indispensable para garantizar la seguridad de actores y técnicos durante las largas jornadas en exteriores.
Uno de los lugares más recordados por los seguidores de la telenovela es el cenote que aparece en varias escenas clave de la historia y en el que se baña Elisa (Angelique Boyer). Aunque visualmente espectacular, grabar en este entorno natural suponía una auténtica aventura logística. El terreno resbaladizo complicaba los movimientos de actores y cámaras, mientras que los accesos limitados dificultaban el transporte del material técnico. Además, fue necesario utilizar equipos especializados para proteger cámaras, micrófonos y sistemas de sonido de la humedad y las salpicaduras de agua.
Por si fuera poco, las condiciones meteorológicas de Yucatán añadían un factor de imprevisibilidad constante a esta ficción en la que también participa Livia Brito. Las lluvias tropicales podían aparecer de forma repentina, obligando a interrumpir las grabaciones y repetir escenas debido a los cambios de iluminación. Estas interrupciones también requerían continuos retoques de maquillaje y vestuario para mantener la continuidad visual de cada secuencia. Gracias al esfuerzo de todo el equipo, 'Abismo de pasión' logró transformar estos desafíos en escenarios inolvidables que todavía hoy forman parte del recuerdo de sus seguidores.
Pilar Martínez es periodista especializada en contenidos de televisión y cultura, se graduó en la carrera en Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid) en el año 2018. Desde entonces ha pasado por las redacciones de Ecoteuve (El Economista), donde realizó sus primeras prácticas durante el verano del 2016.
Posteriormente, concretamente, en el año 2017 se pasó al grupo Hearst España, donde comenzó su andadura en las revistas de televisión: Supertele, Teleprograma, Telenovela. Ahora colabora con Diez Minutos, en su versión web, donde se encarga de realizar los avances semanales de las ficciones diarias de moda, así como entrevistas y artículos sobre los melodramas o telenovelas que aterrizan en nuestro país y aquellos que están por venir.
Toda una cazadora de exclusivas. A esto, se suma su puesto como redactora jefe de la sección de novela narrativa en la revista Culturamas, medio digital de alto impacto al que lleva unida desde el año 2013. Ávida lectora, cinéfila y seriéfila de primer nivel, ha hecho de su vocación su oficio.













