Rodar 'En tierra lejana' significó sumergirse en un territorio donde la estética y la dificultad van de la mano. La serie, ambientada en los paisajes milenarios de Mardin y Midyat, apostó por una autenticidad absoluta que convirtió cada jornada en un ejercicio de precisión, resistencia y creatividad. Lo que el espectador percibe como un lienzo perfecto de piedra dorada y luz cálida fue, para el equipo, un escenario tan hermoso como imprevisible. Para Sinem Ünsal, por ejemplo, trabajar en locaciones reales fue el primer gran desafío. Las calles estrechas, los pasadizos irregulares y las escaleras de piedra —algunas con siglos de historia— obligaron a mover cámaras, focos y estructuras de forma casi artesanal. Muchos accesos no permitían vehículos, así que buena parte del material se transportaba a mano. Cada plano exigía estudiar con precisión dónde colocar el equipo sin dañar el patrimonio y sin comprometer la estabilidad de la toma. La arquitectura, tan fotogénica, imponía sus propias reglas.
El uso de drones también fue clave en 'En tierra lejana'
El clima del sureste turco añadió otra capa de complejidad. Las temperaturas podían superar los 40 grados durante el día y caer bruscamente al atardecer. El viento levantaba polvo que obligaba a repetir escenas, mientras la luz cambiaba con rapidez, lo que exigía reajustar posiciones y continuidad. Maquillaje y vestuario trabajaban contrarreloj para mantener la coherencia visual en un entorno que no ofrecía tregua. La presencia del pequeño Deniz, interpretado por Kuzey Gezer, también condicionó la planificación. Las estrictas normas de trabajo infantil obligaban a grabar con una precisión quirúrgica: pocas horas disponibles, muchas escenas clave y un margen mínimo para improvisar. Cada secuencia con él implicaba coordinar a todo el equipo para aprovechar cada minuto de rodaje.
A esto se sumaba el sello de Ay Yapım, una productora conocida por su exigencia técnica. 'En tierra lejana' requería steadycams en espacios reducidos, drones en zonas de difícil acceso y una fotografía cinematográfica que no admitía atajos. Aunque no hubo accidentes, sí se vivieron jornadas tensas por retrasos climáticos, ruidos ambientales inesperados o la imposibilidad de repetir una toma cuando la luz natural desaparecía. El resultado, sin embargo, justifica cada esfuerzo. 'En tierra lejana', con Ozan Akbaba a la cabeza, respira autenticidad porque está construida sobre un territorio real, con sus desafíos, su luz cambiante y su textura histórica. Esa verdad visual es, precisamente, lo que convierte la serie en una experiencia tan poderosa.
Pilar Martínez es periodista especializada en contenidos de televisión y cultura, se graduó en la carrera en Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid) en el año 2018. Desde entonces ha pasado por las redacciones de Ecoteuve (El Economista), donde realizó sus primeras prácticas durante el verano del 2016.
Posteriormente, concretamente, en el año 2017 se pasó al grupo Hearst España, donde comenzó su andadura en las revistas de televisión: Supertele, Teleprograma, Telenovela. Ahora colabora con Diez Minutos, en su versión web, donde se encarga de realizar los avances semanales de las ficciones diarias de moda, así como entrevistas y artículos sobre los melodramas o telenovelas que aterrizan en nuestro país y aquellos que están por venir.
Toda una cazadora de exclusivas. A esto, se suma su puesto como redactora jefe de la sección de novela narrativa en la revista Culturamas, medio digital de alto impacto al que lleva unida desde el año 2013. Ávida lectora, cinéfila y seriéfila de primer nivel, ha hecho de su vocación su oficio.














