‘Volando voy’ acaba temporada con Jesús Calleja de padrino en tierras sorianas

Este domingo, ‘Volando voy’ viaja hasta la provincia de Soria. Es la zona más despoblada de España, la más deshabitada de Europa y posee, al mismo tiempo, uno de los patrimonios históricos y arquitectónicos más ricos del país, donde abundan castillos, iglesias y pueblos centenarios.

Volando voy quiere que se siga hablando de Soria y que no se despueble, por eso, en esta última entrega de la temporada, Calleja afrontará una misión muy alejada de lo que suele hacer habitualmente: convertirse en padrino de boda en la fortaleza musulmana más poderosa de la Europa Medieval, el Castillo de Gormaz. El objetivo será dar a conocer los entornos rurales como escenarios atractivos para multitud de celebraciones.

La boda estará protagonizada por Cindy y Chikitín, dos valencianos que recibirán la ayuda de varios habitantes de la zona, como Diego y Elena, propietarios de un restaurante al norte de Soria con una estrella Michelín, que serán los encargados del catering; Laura y Alejandro, dos pastores que han apostado por vivir en este entorno rural y que se responsabilizarán del reportaje audiovisual; Marisa Sarget, organizadora de bodas y Pascuala, una vendedora ambulante que, junto al alcalde de Gormaz, serán los encargados de oficiar la boda.

Calleja, además, mostrará en este episodio curiosas iniciativas que han contribuido al desarrollo de la zona, como la mejora del sistema de riego impulsada por agricultores locales y que ha conseguido congregar la mayor comunidad de tailandeses que hay en España.

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