La séptima ‘Pesadilla en la cocina’ de Alberto Chicote

Este jueves 3 de octubre, a las 22.30, regresa a La Sexta ‘Pesadilla en la cocina’, con Alberto Chicote intentando solucionar los problemas del Mosto Tejero.

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Pesadilla en la cocina estrena la séptima temporada viajando a Jerez de la Frontera para intentar reflotar, por primera vez, un mosto, es decir, una de esas ventas de campo que ofrece vinos y gastronomía de la tierra. Se trata del Mosto Tejero, un local que forma parte de la ruta del mosto, muy popular en la zona, que tras décadas de esfuerzo y alegrías hoy se encuentra en horas bajas y con un pie muy cerca del cierre. Al frente del negocio está Juan, 'Juanete' para los amigos, un dueño muy particular que define su propio restaurante como “una sesión de Almodóvar”. Razón no le falta: el propietario se pasa el día alternando con sus amigos, dueño y empleados tienen miedo de la cocinera y los gritos entre unos y otros están a la orden del día. Por no hablar de la calidad de la comida, que deja tanto que desear que hay comensales que abandonan el restaurante sin ni siquiera probar los platos.

Alberto Chicote se emplea a fondo

En el Mosto Tejero, los empleados tienen muy claro que la culpa de la difícil situación de la empresa es de Juan, el jefe de la venta, un terremoto que, para ellos, disfruta de su negocio de una manera muy poco profesional. Mientras todos trabajan, Juan alterna. Y eso no es bueno para el negocio. Sin embargo, los problemas del Mosto Tejero no son sólo esos. El restaurante está totalmente descuidado, la cocina está sucia y la comida es muy mala. María, la cocinera, tiene a todo el mundo atemorizado con su complicado carácter y sus hábitos entre fogones. Además, las continuas discusiones y la baja calidad gastronómica provocan que algunos comensales hayan querido abandonar el restaurante sin ni siquiera probar los platos.

Como consecuencia de semejante caos en la gestión y en la cocina, el Mosto Tejero vive su peor momento. No tiene apenas clientes ni ingresos. Y si todo sigue así, el local tiene los días contados. De hecho, a veces a Juan le gustaría cerrarlo. Si no lo hace es porque ha sido su casa en los últimos 30 años, porque es su vida.

Juan se encuentra al límite. La llamada a Chicote es su último intento de salvar la venta. Pero al cocinero no le resultará fácil: tendrá que intervenir entre dos camareros que llegan a las manos y asistirá al intento de abandono de uno de los empleados. Además, se verá obligado a correr detrás del tractor en que el dueño del Mosto Tejero, en medio de un servicio, decide escapar de los problemas con el local, lo que provocará que Alberto se meta en el barro hasta las rodillas para intentar hacerle entrar en razón. ¿Será Juan capaz de cambiar de actitud y aceptar sus responsabilidades en el restaurante?

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