'El cáliz de fuego': el nuevo cara a cara entre Harry Potter y Voldemort

Domingo 1 de diciembre, a las 15.45, en Cuatro - El joven mago se ve envuelto en el arriesgado Torneo de los Tres Magos por circunstancias desconocidas que, una vez más, le acercarán a su peligroso destino.

Brendan Gleeson y Daniel Radcliffe en 'Harry Potter y el cáliz de fuego'
Warner Bros.

Cualquier fan de la saga reconocerá la famosa habilidad de los Potter para meterse en problemas y su "cierto desdén por las normas". Varios personajes en las tres primeras entregas de la saga han hecho esas afirmaciones a Harry, referidas a él mismo y su padre. Pero reconozcamos que, algunas veces, los contratiempos se topan con el joven mago de forma fortuita (o quizás no tanto).

De nuevo gracias a Cuatro veremos la cuarta aventura de 'El niño que sobrevivió' en la emisión el domingo 1 de diciembre, a las 15.45, de Harry Potter y el cáliz de fuego. Aunque finalmente quedó como una única entrega, Mike Newell ya estaba pensando en filmar dos tandas para el mismo título. Fue Alfonso Cuarón, el director de 'El prisionero de Azkaban, quien le disuadió.

En su cuarto curso en Hogwarts Harry es sospechosamente incluido como excepcional cuarto aspirante a la Copa del Torneo de los Tres Magos. Esta 'casualidad' le llevará a enfrentarse a muchos desafíos temibles que pondrán a prueba su inteligencia, valor, compasión y amor por los suyos. Lo peor de todo es que, después de superar tantos riesgos descubrirá que si él está metido en ese lío es para propiciar un encuentro con su mayor enemigo. Con temor, asistirá a la aparición de un Lord Voldemort con fuerzas renovadas.

Curiosidades de 'El cáliz de fuego'

La piratería en 2005, año de estreno de la película, era uno de los mayores enemigos de la industria cinematográfica. Para esquivarla, la distribuidora envió copias de la película bajo el título Happy Days. Esa no fue la única dificultad que atravesó el filme.

Una de las secuencias más complejas de rodar fue la situada en el lago de Hogwarts. La planificación incluía un tanque con un fondo azul y buzos de seguridad que nadaban entre toma y toma para que los actores respirasen sin salir a la superficie. Daniel Radcliffe acumuló 41 horas y 38 minutos bajo el agua. Al actor le costó esa secuencia dos infecciones de oído.


Aunque por entonces todavía no sabíamos lo importante que llegaría a ser, en El cáliz de fuego aparece una referencia a las Reliquias de la muerte. Cuando Harry y Dumbledore van a ver recuerdos al pensadero, en la vitrina del director hay una figura 3D del símbolo de las Reliquias.


Para la secuencia del baile navideño se quiso contar con músicos experimentados. Dos integrantes de Radiohead, el batería Phil Selway y el guitarrista Jonny Greenwood, y Jarvis Cocker de Pulp ocupan sus puestos en el grupo de la fiesta. Aunque esta elección salió bien, hubo otras que requirieron modificaciones.

El equipo consideró que la odiosa Rita Skeeter podía ser Rosamund Pike pero, tras el rechazo de la actriz, el papel acabó recayendo en Miranda Richardson. Un acierto inesperado dado que la intérprete británica, ganadora de dos Globos de oro y un Bafta consiguió plasmar el carácter inquisitivo y falto de escrúpulos de su particular periodista mágica.

Robert Pattinson ha confesado recientemente que gracias a la oportunidad de interpretar a Cedric Diggory se le abrieron las puertas de la industria y que siempre estará agradecido.

Harry Potter and the Goblet of Fire. G.B., 2005. 157 min. Dir.: Mike Newell. Int.: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Robert Pattinson, Brendan Gleeson, David Tennant.

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