Kristian Pielhoff e Íñigo Segurola, 25 años y 1.000 programas al frente de 'Bricomanía'

'Bricomanía' celebra sus bodas de plata coincidiendo con sus 1.000 emisiones. Kristian Pielhoff e Íñigo Segurola recibirán a invitados especiales como Cristina Pedroche, Iñaki López, Eva González, Jorge Fernández, el gran Wyoming, Pablo Motos o Karlos y Eva Arguiñano.

Bricomanía

El primer programa se emitió el 23 de julio de 1994 en la 2 y diez años después se trasladaría a Telecinco. Desde 2010, Bricomanía no falta a su cita todos los domingos desde Nova, el canal de Atresmedia TV, donde se ha convertido en un referente del mundo del bricolaje y de la horticultura, y en todo un clásico de la televisión, por su carácter didáctico, su ritmo ágil y con una estructura sencilla y para toda la familia. El objetivo del programa es ofrecer ideas y consejos básicos para que cada uno pueda encontrar solución a su caso.

El domingo 21 de julio, doble celebración. ¿Qué balance hacéis?
Kristian Pielhoff:
Puedo resumirlo en lloros y alegrías. Nunca imaginé que llegaríamos a cumplir mil programas. Recuerdo que para hacer el primero, para TVE, tardamos catorce o dieciséis horas en grabarlo y sólo se emitieron 16 minutos, además de la presión del director del programa. En esa época lloré mucho, luego todo se fue estabilizando y nos hemos ido adaptando a los tiempos y a la audiencia, hemos ido ampliando el equipo y creo que ahora comunicamos mucho mejor. Detrás de mí hay todo un equipo y a veces nos reímos, a veces lloramos, otras cantamos y otras nos emborrachamos, pero todos tenemos muchas ganas de hacerlo bien y tirar para adelante.

Bricomanía
PRODUCTORA

Íñigo Segurola: Entré en el mundo de la televisión muy escéptico. Estudié paisajismo (el que proyecta los jardines) y no quería que me asociasen como el jardinero de la tele. Al final me decidí, he aprendido mucho al tiempo que enseñaba mis conocimientos y ahora mismo soy más jardinero que paisajista. Estoy manteniendo un jardín -Lur Garden- de 20.000 metros cuadrados, que hemos construido en los últimos seis años y funciona a modo de banco de pruebas de la adaptación y cultivo de diferentes especies hortícolas así como de conceptos de diseño de jardín. Allí grabamos mi parte del programa y lo abrimos a visitas (contactar con lur@lurpaisajistak.com) en Oyarzun, Guipuzcoa, al lado mismo de San Sebastián.

Kristian, el domingo 21 celebráis el doble aniversario con la participación de invitados especiales. ¿Has descubierto que los famosos también son manitas?
K: Lo primero que quiero es dar las gracias a todos los famosos que nos acompañan, por la buena energía que nos han transmitido. Y en cuanto a sus habilidades… ya se verá (risas).

Aniversario Bricomanía

Adelántame alguna anécdota de la historia de 'Bricomanía'
K: Un momento difícil fue cuando reventó un foco de plató y yo me tiré al suelo y salí indemne y sin quemaduras, cuando la mesa de al lado estaba llena de chispitas que habían quemado la madera… Otra vez íbamos a cambiar una puerta y la puerta que la sustituía era bastante más pequeña que el agujero que teníamos (risas).

Bricomanía

¿Cuál es la clave del éxito del programa?
K: Siempre digo que el programa es fácil, sencillo y para toda la familia. Sin edades, sin sexo determinado ni religión. El secreto es aportar ideas, frescura, buena comunicación, ritmo… En realidad, nosotros hacemos un programa para trabajar, pero desde el sofá.
I: En mi parcela, creo que el jardín que hemos construido retroalimenta el programa y conseguimos que sea tan bueno como los que se emiten en la BBC. Y también es importante mantener la pasión en lo que transmites.

Kristian, ¿Crees que ha habido un auge del bricolaje durante estos años y en qué medida ha ayudado el programa?
K: Hemos tenido la gran suerte de inventar un programa en el momento en el que el bricolaje surgía y que las grandes superficies de bricolaje empezaban a funcionar.

¿La crisis se ha notado?
K: Sí, algo ha influido. La gente sin trabajo ha preferido convertirse en manitas en lugar de comprar todo hecho.

Aniversario Bricomanía

¿Qué cualidades se necesitan para convertirse en un "bricomaniático"?
K: Paciencia para empezar con cosas sencillas y seguir con arreglos más complicados, hasta algunos casos que se acaban convirtiendo en auténticos expertos en bricolaje. Es un poco como la cocina. Las grandes superficies también han facilitado mucho la adquisición de materiales porque hace un tiempo, para encontrar un manguito para un grifo o un adhesivo especial, te volvías loco.

Bricomanía

¿Y para cuidar la naturaleza, Íñigo?
I: Se necesita paciencia, perseverancia y un poco de amor. Y saber aceptar el fracaso porque muchas veces aprendes más del fracaso que del éxito. El perfeccionista seguro que tiene un jardín bastante aburrido porque en este mundo, uno y uno son dos cuando quieren. No hay reglas. Y esa anarquía es precisamente lo que me apasiona de mi trabajo.

Íñigo, en tus declaraciones dices que los seres humanos nos estamos cargando el planeta y que deberíamos reducir la población humana….¿No eres un poco catastrofista?
I: En realidad soy un provocador. Me toca las narices que hablen de un plan de erradicación de plantas invasoras en una aldea global que hemos creado y en la que puedes dar la vuelta al mundo en 20 horas. De la misma forma, queremos que una avispa de Asia no llegue a Europa. Por eso digo que, ya que queremos cargarnos algunos seres vivos, por invasores, tal vez deberíamos reducir la población humana…

¿Recibís muchas cartas a través de las redes pidiendo consejos personalizados?
I: Cada vez recibo más peticiones y contesto con vídeos que subo a las redes. De hecho tengo más de ochocientos mil seguidores porque hay gente de todo el mundo de habla hispana que nos sigue.
K: Básicamente recibo cartas de amor (risas) y como no puedo responder a todo el mundo, tengo que hacerlo a través del programa. Ahora en serio, sí, recibimos un montón de peticiones y también el agradecimiento de familias con hijos autistas que nos explican lo que se entretiene su chico y lo que le relaja ver el programa. Parece que Bricomanía es una terapia impresionante y sólo con eso ya me siento satisfecho para seguir otros 25 años. También recibimos alguna crítica, pero siempre en sentido constructivo.

Bricomanía

Los dos sois inconfundibles pero hay humoristas que os imitan. ¿Os molesta?
K: Yo soy el primero que me río de mí mismo porque no puedes ir por la vida de amargado. El que más caña me da es Carlos Latre y el gran Wyoming también me lanza alguna pullita de vez en cuando. Pero siempre desde el cariño. Nunca ha habido un humor faltón.
I: A mí apenas me imitan y cuando lo intentan, lo hacen fatal. Y estoy súper orgulloso de eso porque significa que soy inimitable (risas). Algún humorista me pone como si estuviera "fumao" por el hecho de llevar el pelo largo, pero más que una imitación, es una parodia.

Íñigo, has confesado que tú no sabes ni coger un taladro, pero ¿un paisajista debe ser también jardinero?
I: Sí, porque las plantas, las flores y los árboles son seres vivos. Es más, no creo que haya buenos paisajistas que no tengan una base jardinera; en cambio se puede ser un buen arquitecto sin tener ni idea de cómo colocar un ladrillo.

En la parte de bricolaje, Kristian, cada vez hablas más del respeto al medio ambiente y al reciclaje. ¿Es una moda?
K: Es una cruda realidad. Estamos haciendo muchas cosas mal respecto al reciclaje porque yo tengo muchos amigos profesores y soy consciente de que enseñan a los chicos a reciclar en el colegio, pero cuando llega el fin de semana, estos mismos chicos lanzan todo a la calle y que lo recoja el ayuntamiento. Cada vez somos más individualistas.

Íñigo, ¿tú estás casado o tienes hijos?
I: Ahora estoy en proceso de separación y no tengo hijos. No he querido repoblar más el
planeta (risas), así que soy consecuente. En cambio, si tengo perros a los que quiero como si fueran de mi familia.

Íñigo Segurola- Bricomanía

En una entrevista decías que eres adicto a la belleza y víctima del tecno…
I: Me pone mucho el tecno, por la mañana cuando empiezo a trabajar me da energía y cojo fuerzas. Una vez leí un artículo que escribía Alaska y comparaba el tecno que escuchan los jóvenes la noche del sábado con la experiencia de ir a misa los mayores. Y me pareció genial.

Kristian, has nacido en San Sebastián y vives en Zarauz. Háblame de tu otra vida fuera de 'Bricomanía'.
K: Estudié técnicas turísticas en la Universidad de Deusto en Bilbao y soy agente de viajes y hago de guía de viajes alternativos en África y Asia con una agencia de Bilbao. Hablo cinco idiomas: castellano, euskera, alemán, francés e inglés y algo de suahili, así que estoy casado con el mundo. Además vivo con mi compañera, pero no tenemos hijos; pero si tengo perros en casa.

Por tu apellido, tienes origen alemán por parte de padre….
K: Sí, pero mi padre es nacido en Zarauz, aunque sus orígenes son alemanes. Y la alemana de nacimiento es mi madre. Y yo me siento muy de Donosti, muy de mi tierra.

Bricomanía

Imagino que tú, Kristian, ya eras manitas antes de presentarte al casting en 1994, para presentar el programa.
K: Sí, sí. La culpable fue mi madre porque al ser alemana, empapelaba, pintaba, hacía todo tipo de arreglos en casa y yo la veía desde pequeño. Además, ella siempre me regalaba puzzles, maquetas de barco… Yo soy mezcla de mis progenitores porque la pasión de mi padre era viajar, aunque él lo hacía como comercial de la cooperativa de Mondragón.

Vosotros, con Karlos Arguiñano, sois los presentadores vascos más longevos en televisión.
K: Yo vivo en Zarauz y creo que es el pueblo que tiene los presentadores más longevos de España, incluyendo a Karlos, claro está. Yo le veo todos los días, nos cruzamos cuando vamos de paseo matinal por el malecón, conozco a sus hijos, que son amigos de mi hermana…
I: Pues sí, porque yo llevo un año menos que Cristian, o sea que ya he cumplido los 24 en televisión. Al final todos somos vascos porque la productora que hace Bricomanía es Bainet TV, la de Karlos Arguiñano. Pero Kristian y yo nos vemos sólo de vez en cuando porque cada uno hace su sección de forma independiente.

Habladme de las vacaciones. ¿Dónde vais a ir?
K: Normalmente suelo hacer vacaciones en julio y al volver empalmo con viajes a Guatemala, que es el último destino al que llevo gente en plan aventura. Pero este año me han operado y me dedicaré a hacer reposo por lo menos un mes.
I: Yo no soy padre, pero el jardín que tengo es como cinco hijos dependientes y sin ayuda y que nunca se van a emancipar. Así que espero que las visitas a Lur Garden sean numerosas en los dos días a la semana que abrimos, viernes por la tarde y sábado por la mañana y no puedo irme de vacaciones más allá de una semana. Ahora, esa semana, la dedicaré a no hacer nada más que charlar con la gente.

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