Y el asesino de ‘Mar de plástico’ es…

¿El asesino del martillo es un solo criminal o habrá varios? ¿Está dentro de la cárcel? ¿Quedan más víctimas? Así terminó el thriller de Antena 3.

 

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Hermanos de fechorías

Caso cerrado. Desde la cárcel, Fernando Rueda (Patrick Criado) orquestó las muertes atribuidas al asesino del martillo manipulando a su hermano Sergio (Fede Aguado) para que las ejecutara. Y todo por consumar su venganza por el homicidio de su madre, comenzada en la primera tanda de Mar de plástico.

Papeles brillantes

Brillante en el papel de psicópata, Patrick se ha llevado a su personaje a su terreno y se ha inspirado en Hannibal Lecter: “No le he juzgado, simplemente he intentado que la gente lo entendiera”.

Fede tampoco lo tuvo fácil para dar vida a Sergio, un adolescente con discapacidad psíquica y el verdadero fumigador. Se basó en el personaje de Leonardo di Caprio en ¿A quién ama Gilbert Grape?: “Fue un reto. Ha sido lo más bonito de mi vida, pero también lo más complicado, ya que no quería traspasar la línea ni ofender a nadie”. De hecho, asegura que le ha costado mucho verse en la tele. Su interpretación ha sido tan realista que, incluso, “una asociación se puso en contacto conmigo para saber si era discapacitado”, recuerda.

El careo, una escena brutal

Para lograr la confesión de Fernando, Héctor (Rodolfo Sancho) ordena un careo entre los hermanos Rueda. Curiosamente, esta secuencia fue la última que rodaron ambos. “Fue muy bonito. Por  decisión propia, que por supuesto consensuamos con el director Miguel Ángel Vivas, optamos por no ensayarla antes e improvisar”, cuenta Patrick. En ella, Fernando intenta obligar a su hermano a tomarse unas pastillas mortales “por amor”. “Me costó no llorar para demostrar la ingenuidad de Sergio –desvela Fede–. El concepto de matar para él es un juego”.

Complicidad lejos de las cámaras

La complicidad entre los Rueda ha traspasado la ficción y les une la amistad. “Somos verdaderos hermanos. Patrick es de lo mejor que me he encontrado”, dice Fede, y su compañero lo confirma: “Hemos congeniado a la perfección. Si te cuento la de horas que hemos estado ensayando en mi casa… Firmaría siempre trabajar con él”.

Con Mar de plástico finiquitado, los dos actores miran al futuro. Sin proyectos a corto plazo, Patrick quiere “seguir creciendo”. Y Fede, que en marzo estrena la obra La furia de Toledo en el Teatro de la Comedia de Madrid, pide al Año Nuevo “un canalla u otro malo”.

La explicación, unos años atrás

La explicación del plan de Fernando se remonta unos años atrás, cuando llegó uno de los camiones de Rueda a Campoamargo cargado con mujeres, entre ellas su madre.

Juan Rueda mató a la madre de Fernando

Juan Rueda (Pedro Casablanc) mata de una pedrada a la madre de Fernando ante sus propios ojos y se queda con el pequeño a su cargo.

La lista de asesinos

Así que la obsesión de Fernando se convierte en matar a los que permitieron el asesinato de su madre: Francisco, Varislav, el alférez y Juan Rueda.

En el último capítulo también se dio una explicación a la muerte de Agneska, que que solamente una cuestión de mala suerte, ya que la rusa encontró por casualidad el escondite donde Sergio guardaba todas las pruebas.

¿Quién mató a Marta?

Las fotos tomadas por el teodolito en el lugar del asesinato de Marta (Belén López), identificaron a Pablo (Miquel Hernández) como su autor. “Es inteligente, frío y calculador, pero la relación con su mujer le pierde”, dice Miquel.

Venganza o justicia

En el final emitido en Antena 3, el de justicia, el tiroteo entre Pablo (Miquel Fernández) y Héctor (Rodolfo Sancho) en el duelo a muerte acaba con la muerte del primero. En el de venganza, que podría hacer confundir al espectador ya que se parte desde el punto de vista de Pablo, los dos acaban muertos.

El final favorito de Miquel

Sobre el doble final del duelo a muerte con Héctor (Rodolfo Sancho), Miquel Fernández lo tiene claro: “Mi favorito es el de la venganza”.

Finalmente, el golpe a Juan Rueda (Pedro Casablanc) no resultó mortal, pero le dejó en un estado evidente de discapacidad. Una penitencia que el personaje se merecía tras sus fechorías en el pueblo.

Sin embargo la última secuencia, con Fernando teniendo un vis a vis con la criada de Rueda en la cárcel, hace pensar que sigue planeando el asesinato del cacique de Campoamargo.

Vlad (Florin Opitrescu) también tiene su castigo. Tras repetidas amenazadas, el Oso le asesta un corte en el cuello.

El público decide: JUSTICIA o VENGANZA

Antena 3 se ha guardado una bala final para sorprender a los espectadores con el capítulo final de Mar de plástico. Si con el final de Velvet han optado por emitir varias escenas en directo, con el de la serie ambientada en los invernaderos de Almería optan por dar la voz a los seguidores de la serie. A través de la web oficial, los espectadores han podido elegir si preferían que la serie terminara con JUSTICIA o con VENGANZA, y ha ganado la primera opción con un 56% de los votos. El final descartado podrá verse después del final de la serie en un programa especial ‘Tercer grado’ en Atreseries. No especifican nada de las tramas, claro, solo si el espectador prefiere que el final tienda hacia un concepto o al otro.

Lo que sí sabemos es que en ese último episodio, el asesino del martillo creará el caos en un edificio que parece un hospital provocando un incendio y después matará a la que podría ser su última víctima… A continuación, analizamos quién puede ser el asesino de la serie otorgando un grado de culpabilidad a cada personaje según nuestras sospechas.

Pablo. NIVEL DE SOSPECHA: MUY ALTO

Desde el primer capítulo nos lo han presentado como el nuevo malo de la Comisaría. El ex marido de Marta (Belén López), interpretado por Miquel Fernández, parece ser un agente infiltrado para destapar el negocio que Vlad tiene con Juan Rueda. Sin embargo, muchas secuencias nos han llevado a pensar que, más que su enemigo, es su fiel aliado. ¿Qué oscuros intereses podrían mover a Pablo para jugarse hasta su puesto en la Guardia Civil? El avance del último capítulo lo convierte en el principal sospechoso: es condecorado por su labor en la Guardia Civil y rememora de una forma muy extraña a Marta…

Por el planteamiento de acabar con ‘justicia’ o con ‘venganza’, todo apunta a que el juego que la serie propone al espectador consiste en si quieren que Pablo complete su venganza por el asesinato de Marta o si Héctor logrará hacer justicia… Pero esa es solo una posibilidad.

Héctor. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

No podíamos dejar fuera de nuestro ‘culpómetro’ a Rodolfo Sancho. Convertir a Héctor en ‘el asesino del martillo’ sería un giro extrañísimo y sin duda se vería uno de los finales más polémicos y comentados de la historia de la ficción española y, para qué mentir, a nosotros nos haría mucha pero que mucha gracia. ¿Se habrán atrevido los guionistas? En el capítulo final descubrirá nuevas pistas en documentos de Marta dentro del ayuntamiento…

Cristina. NIVEL DE SOSPECHA: ¿NULO?

Fanática de los asesinos en serie y autora de un macabro blog, la joven que ha conseguido ganarse a Fernando Rueda (Patrick Criado) colándose en la cárcel con diferentes excusas tiene en su casa un cuaderno con las caras de las víctimas tachadas… Además, el propio asesino de la primera temporada dejó ver ella ya en el pasado mató a su padre. Pero en el penúltimo capítulo es detenida por la policía cuando se disponía a matar a Sergio (Fede Aguado)… Fernando le hace ver a Héctor (Rodolfo Sancho) que Cristina no es la asesina a de Marta… Y Cristina acaba suicidándose tirándose bajo un camión. Antes, dice una palabra que será clave en la investigación: “Apocalipsis”. El posterior asesinato de Juan Rueda (Pedro Casablanc) dejaría claro que ella no era la asesina, o al menos no la única.

Juan Rueda. NIVEL DE SOSPECHA: ¿NULO?

Un año más, el cacique de Campoamargo era uno de los principales sospechosos de los crímenes de esta temporada. ¿Los motivos? Todos las personas que han muerto a manos del ‘asesino del martillo’ podrían poner en peligro el negocio que comparte con Vlad (Florin Opritescu) y por el que utiliza sus camiones para transportar droga… y mujeres. Pero en el penúltimo capítulo se convierte en la última víctima del asesino del martillo.

Fernando. NIVEL DE SOSPECHA: ALTO

Con el hijo del cacique cobra mucha fuerza la teoría, vista ya en clásicos como Scream, de que esta temporada hay varios asesinos. A Fernando (Patrick Criado) no le hubiera costado nada orquestar desde dentro de la cárcel las muertes atribuidas al ‘asesino del martillo’… En el avance vemos que, casi como poseído, fuerza a Héctor a que resuelva el caso del asesino, como si lo viera de una forma distinta al resto.

Sergio Rueda. NIVEL DE SOSPECHA: ALTO

Interpretado por Fede Aguado, es uno de los personajes más imprevisibles de la serie y con el que los guionistas pueden jugar más gracias a su minusvalía psíquica. Tras autodeclararse como ‘el asesino del martillo’, la Guardia Civil descubrió que no era más que una estrategia para entrar en la cárcel y estar cerca de su hermano… ¿O no? En el último capítulo, tras el asesinato de su padre, vuelve a ser detenido, y en la cárcel tendrá un arrebato de violencia.

Pilar. NIVEL DE SOSPECHA: ALTO

Con el agua al cuello, sola y llena de deudas, Pilar (Andrea del Río) ha entrado en el peligroso negocio de tráfico de mujeres regentado por Vlad. ¿Podría estar vengándose de su infancia dura? Juan Rueda le compró las gasolineras y ella pretende empezar de nuevo comprando otro terreno, pero el pueblo está contra ella y en el avance vemos que suplica a Kaled (Will Shephard) que se quede con ella en Campoamargo.

Vlad. NIVEL DE SOSPECHA: MEDIO

Principal sospechoso durante casi toda la temporada, sigue en la cárcel aunque está claro que no ha podido cometer los asesinatos, al menos no los últimos. Su batalla está más centrada en el tráfico de drogas y mujeres, en la que rivaliza con El Oso. El final de ambos se dirimirá en la cárcel en el último episodio.

Lolo. NIVEL DE SOSPECHA: ALTO

Jesús Carroza encarna al miembro más impulsivo del clan gitano. Con miles de euros de deudas y un orgullo que no le cabe en el pecho, Lolo tiene razones suficientes para matar a quienes quieren hacerle la vida imposible a su familia. Ha visitado a Vlad en la cárcel para ‘renegociar’ su deuda, ha hecho un negocio extraño con su primo… Sus otros deudores acosan a su familia y se aprecia que cada vez tiene menos escrúpulos. Quizá haya sido capaz de llegar demasiado lejos por dinero.

Jorge. NIVEL DE SOSPECHA: MEDIO

Llegó a Campoamargo para vigilar la supuesta infiltración de Pablo (Miquel Fernández) en la red de tráfico de personas liderada por El Serbio. Sin embargo, la actitud de Jorge (Alain Hernández), aunque algo evidente, puede llegar a despistar. Pero, ¿qué relación podría tener el Guardia Civil con las personas asesinadas? En los últimos capítulos apenas ha aparecido, quizá por despistar…

Kaled. NIVEL DE SOSPECHA: MEDIO

Los enfrentamientos entre payos y negros al calor de los asfixiantes invernaderos se han recrudecido en los nuevos capítulos. Y Kaled (Will Shephard) se convirtió en el capataz de los temporeros… ¡Y cómplice de Juan Rueda! Pero la alianza duró poco y el cacique le echó. Ahora está señalado y no tiene futuro en Campoamargo… Pilar quiere retenerlo, pero él parece con muchas ganas de abandonarla. ¿Será que tiene algo más que ocultar?

Álvaro. NIVEL DE SOSPECHA: MEDIO

Obsesionado con ocupar puestos más altos dentro del ayuntamiento de Campoamargo, Álvaro (Jorge Suquet) podría haber fingido estar enamorado de Marta (Belén López) para luego acabar con su vida y con la de todos los que le dificultaran su ambicioso ascenso. También lleva mucho tiempo desaparecido, así que casi queda fuera de la lista.

Lola. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Incapaz de matar una mosca, si la Guardia Civil sería muy poco creíble que la Guardia Civil fuera la asesina de esta temporada. Aún así, todo es posible en Campoamargo y a la gitana no le faltarían motivos para haber acabado con Marta: los celos o la protección a las tierras de su familia podrían haber sido unos móviles perfectos.

Nacho. NIVEL DE SOSPECHA: ALTO

Las escasas apariciones del hijo de Marta y Pablo, interpretado por Máximo Pastor, nos hacen sospechar de él cada vez con más fuerza. Obviamente, no estamos pensando que el pequeño haya acabado con la vida de su madre pero… ¿Y si hay dos criminales y él se ha dedicado a vengarse de los que asesinaron a Marta?

Salva. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Aunque pertenece a la Guardia Civil, es uno de los agentes más ‘rebeldes’ del cuerpo. Siempre bordeando la fina línea de la legalidad, Salva (Lucho Fernández) es uno de los personajes más neutros de la ficción. Y, precisamente por eso y por el inesperado giro que podrían dar al cargarle con la culpa, ha entrado a formar parte de nuestro ranking. Su última conversación con Pilar indica que tiene muy buen fondo.

Paula. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

La ambición podría haber cegado a la mejor amiga de Agneska (Lisi Linder), interpretada por Marina Esteve, para acabar con la vida de su amiga y convertirse en la nueva ‘primera dama’ de Campoamargo. Tampoco se la espera en el final.

Sol. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

El personaje que interpreta Adelaida Polo, una de las nuevas incorporaciones de esta temporada, tiene pocas probabilidades de ser la responsable de los crímenes de Campoamargo. Aunque la recalificación de las tierras afectaba a los terrenos de su familia, la gitana vio con sus propios ojos cómo el asesino colocaba el cuerpo de Marta en el contenedor de lechugas. En principio parece que su trama se reduce a su posible ‘casamiento’ con Salva.

El Pinchos. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Misterioso y callado, El Pinchos es otro de los miembros del clan gitano que menos papeletas tiene, desde nuestro punto de vista, para convertirse en el nuevo asesino de Campoamargo. Pese a que está en negocios sucios con su primo Lolo, sería demasiado enrevesado.

Fara. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Los guionistas de Mar de plástico son capaces de cualquier cosa… ¡Hasta de resucitar a Fara (Yaima Ramos)! ¿Os imagináis que la joven ha organizado su particular venganza desde la tienda de surf que ahora regenta en Tarifa?

Y el asesino fue… ¡Fernando!

A continuación, analizamos cómo fue el final de la primera temporada, en la que también activamos el culpómetro… Y como veréis no dimos ni una.

El desenlace de Mar de plástico, que siguieron 3.687.000 (20,3 % de share) dejó a la audiencia con la boca abierta. Finalmente, Héctor (Rodolfo Sancho) descubrió que Fernando Rueda, en realidad, era Boris. En el trepidante desenlace, supimos que Juan Rueda (Pedro Casablanc) mató a la única prostituta rusa que sobrevivió en el camión que las trajo hasta Campoamargo. Y no era otra que la madre de Fernando/Boris. El joven, al descubrirlo, decidió vengarse de Rueda matando a Ainhoa, su hija.

En una de las trepidantes secuencias del último capítulo, Fernando intenta matar al terrateniente de la misma manera en que asesinó a Ainhoa.

TODAS LAS TRAMAS Y FOTOS DE LA SEGUNDA TEMPORADA DE MAR DE PLÁSTICO

En una desesperada huida tras ser descubierto, Fernando toma a Nacho (Máximo Pastor) como rehén y amenaza con matarle.

Finalmente es Marta (Belén López) la que consigue que Fernando no dispare contra su hijo.

Destrozado y sin coartada, Fernando es finalmente detenido. ¿Pasará la siguiente temporada en la cárcel? ¿Le salvará Juan Rueda de la prisión?

Y en la próxima temporada…

Pero el giro más potente del último capítulo fue esta impactante imagen en la que Salva (Lucho Fernández), mientras está montando en bicicleta, descubre a Marta muerta en mitad del campo y rodeada de lechugas de la empresa de Rueda… Esta será la trama principal con la que arrancará la segunda temporada, que empezará a grabarse en febrero en Almería.

Agneska (Lisi Linder) perdona a Juan, ya libre de todo cargo.

Y han quedado muchas más líneas argumentales abiertas para los nuevos capítulos. ¿Cómo llevará Carmen (Eva Martín) el tener que convivir en el mismo pueblo que la familia que le ha destrozado la vida?

Pilar (Andrea del Río), amenaza a Lucas (Jesús Castro) con no dejarle ver al hijo que espera si se marcha de Campoamargo. Pero él ya ha tomado la decisión y le deja el dinero del traspaso del bar para que se pueda independizar. Destrozada, la joven busca consuelo en su amiga Mar (Andrea Ros).

Fara (Yaima Ramos) y Lucas comienzan una vida en Tarifa, donde abrirán una tienda de surf.

Kaled (Will Shephard) se queda en Campoamargo donde, por primera vez, vivirá lejos de su hermana.

Juan Rueda. NIVEL DE SOSPECHA: MUY ALTO

Antes del desenlace, pusimos en marcha nuestro ‘culpómetro’ con las razones por las que cada personaje podría ser el culpable. Y este fue el resultado…

El terrateniente de Campoamargo, interpretado por Pedro Casablanc, es uno de los principales sospechosos. De hecho, en los últimos capítulos fue detenido.

Enfrentado con medio pueblo por su ambición, el padre de Ainhoa podría haber acabado con la vida de su hija cuando esta reunió pruebas para denunciarle por construir sobre terrenos protegidos. La joven, además, tampoco toleraba la explotación que ejerce sobre los trabajadores de los invernaderos.

Agneska. NIVEL DE SOSPECHA: MUY ALTO

Egoísta y fría, la esposa del terrateniente (Lisi Linder) no duda en quitarse de enmedio a cualquiera que pueda poner en peligro el bienestar que tanto le ha costado conseguir. La hemos visto eliminando pruebas en varios capítulos (quemó el coche de los Rueda que contenía pruebas del crimen) y, mientras su marido está detenido, ha planeado robarle el dinero y fugarse con Eric (Luka Peros), el líder de los temporeros.

Pilar. NIVEL DE SOSPECHA: MUY ALTO

Es otra de las principales sospechosas. Su falta de escrúpulos y el amor obsesivo que siente hacia Lucas podrían haber justificado el crimen, que, según otra teoría que corre por las redes, podría haber cometido con la ayuda de sus padres…

Sergio. NIVEL DE SOSPECHA: ALTO

Es uno de los nombres que más suena como posible culpable en las redes sociales. ¿Su móvil? No quiere que nada ni nadie le haga sombra en la familia Rueda. Incluso podría haberle ayudado su hermano Fernando…

Luis. NIVEL DE SOSPECHA: ALTO

Su implicación con el tráfico de prostitutas rumanas podría haberle traído problemas, hasta el punto de tener que matar a Ainhoa (que podría tener pruebas del delito) para no ser descubierto.

Eric. NIVEL DE SOSPECHA: ALTO

No es difícil imaginar por qué el eterno enemigo de Juan Rueda pudo acabar con la vida de su hija… Simple y pura venganza mezclada con la ambición. No olvidemos que el jefe de los temporeros ha intentado hasta arrebatarle a su mujer.

Salva. NIVEL DE SOSPECHA: MEDIO

En el capítulo de la semana pasada se descubrió que el policía es el padre del hijo que estaba esperando Ainhoa. Algo que, al parecer, ni él mismo sabía. Si ocultó a sus compañeros que se acostó con la joven, podría tener muchas más cosas que esconder…

Kaled. NIVEL DE SOSPECHA: MEDIO

Loco de celos al descubrir que no era el único con el que Ainhoa estaba siendo infiel a Lucas, Kaled, protector hasta el extremo con sus ‘mujeres¸, podría haber decidido que si la joven no era suya, mejor que no fuera de nadie.

Marta. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Descubrió que su marido Pablo (Miquel Fernández), supuestamente muerto en Irak, había tenido una aventura una aventura con Ainhoa. Los celos podrían haberla llevado a acabar con la vida de la joven a la que, según vimos en uno de los capítulos, amenazó en un vestuario… De confirmarse esta teoría, se entendería también su insistencia por marcharse a vivir lejos de Campoamargo. Pero también es cierto que en los avances del último capítulo se nos hizo entender que Pablo podría no estar muerto… ¿Y si hubiera sido él el culpable?

Nacho. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

¿Podría Nacho haber descubierto la infidelidad de su padre y tomarse la justicia por su mano? En el último capítulo, el personaje que interpreta Máximo Pastor dio un giro y sacó su lado más violento amenazando a Héctor (Rodolfo Sancho) con una pistola…

Héctor. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

¿Y si la mejor manera de volver a Campoamargo fuese cometer el crimen perfecto? Este podría ser el motivo por el que el policía, hasta ahora en el lado de los ‘buenos’, entrara a forma parte de la lista de sospechosos.

Lola. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Cuando decidió convertirse en Guardia Civil fue rechazada por su familia gitana y encontró cariño y cobijo en Luis (Fernando Cayo). ¿Y qué no haría una hija por su ‘padre’? Quizá al verse descubierto, él le pidió ayuda a Lola quien, fiel a su lealtad, pudo incluso encubrirle con el crimen…

Lucas. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Tras descubrir la infidelidad de Ainhoa con Kaled (¿y con Salva?), los celos podrían haber sacado la vena más agresiva de Lucas… ¿Y qué mejor coartada que hacerse la víctima?

Fara. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Los personajes más cándidos y angelicales suelen dar un giro al final… ¿Habrán caído los guionistas de Mar de plástico en ese recurso? Quizá la inocente Fara llevaba años trazando un plan para conseguir los ansiados papeles y regularizar su situación. ¿Y qué mejor manera de conseguirlo que casándose con Lucas? Para lograr su objetivo, solo había una persona que le sobraba: Ainhoa.

Carmen. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

¿Qué podría llevar a una madre a acabar con la vida de su propia hija? Una patología o un error. Y, viendo la trayectoria del personaje, que no parece sufrir ningún desequilibrio, podría ser que, en un intento por matar a alguien (¿Juan Rueda, quizás?), la alcaldesa de Campoamargo fallara… De ser así, Carmen podría haber contado con Rueda como encubridor.

Y, de la misma manera, su actual marido también podría haber ejecutado el crimen al descubrir que su mujer había tenido una hija fuera del matrimonio, un secreto que la alcaldesa ha intentado esconder a toda costa…

Mar. NIVEL DE SOSPECHA: BAJO

Puestos a elucubrar, los celos podrían haber sido el móvil por el que Mar habría acabado con la vida de su hermanastra. Quizás siempre se sintió inferior a Ainhoa, la más guapa, la más deseada por los chicos del pueblo… ¿Y hasta dónde pudo llegar para dejar de ser la ‘princesa destronada’?

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