Tamar Novas, Roque en 'Fariña': "Galicia es tierra de buenos actores"

Actor revelación a los 18 años, chico Almodóvar a los 23 y hoy, a los 31, protagoniza 'Fariña'. Es Roque, el mejor de amigo del narco Sito Miñanco. Trabaja también en los últimos capítulos de 'Apaches' y anuncia su participación en la próxima temporada de 'Allí abajo', flirteando con María León

 

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7 vidas, Acusados, Cuenta atrás, Bandolera, Carlos, Rey Emperador… y ahora Fariña. Tamar Novas lleva dos décadas en la interpretación y ahora disfruta como Roque, uno de los narcos gallegos de la serie de Antena 3.

¿Empatizas con tu personaje?
Roque es un buscavidas y socio leal a Sito Miñanco (Javier Rey). Lo ideal es empatizar, ponerse en su lugar y eso no significa aceptar. En la serie vemos que los dos entran en el contrabando de tabaco, pero los caminos que seguirán son muy distintos.

¿Galicia es tierra de pícaros?
Pícaros hay en todos los sitios, pero lo que la gente se está dando cuenta con esta serie es que Galicia es tierra de buenos actores. Y no lo digo por mí (risas). Tiene que ver con la tradición de contar cuentos, como pasa también en Irlanda.

 

¿Es una excusa decir que, debido a la reconversión de la pesca, pescadores endeudados como Sito Miñanco, tuvieron que dedicarse al contrabando?
Ser contrabandista de tabaco, aún hoy en día, no está mal visto. Es distinto a ser narco traficante. Miñanco tiene mucho dinero y, por las noticias de los últimos días, sigue descargando kilos de cocaína por ambición, por poder, no por necesidad.

Esta serie o la de Narcos y ahora la película Loving Pablo, sobre Pablo Escobar…¿Estamos convirtiendo en héroes a los delincuentes?
Fariña no es una historia de héroes, no hay buenos o malos, hay seres humanos. Nos podemos remontar a la película El padrino, que a todos nos fascina. Sito Miñanco es un visionario, muy largo, muy inteligente y Roque, su amigo más leal. En el mundo del narcotráfico hay muchas aristas. No se daría sin la connivencia de otros sectores de la sociedad; el que tiene el poder de verdad sigue estando en la sombra.

En la serie luces unos pantalones de campana ochenteros. ¿Te ves guapo?
Un colega me ha dicho que debería vestir así en mi vida cotidiana, pero vamos, sólo me veo en la ficción (risas).

¿Qué opinas del secuestro del libro de Carretero en el que está basada la serie?
Me parece terrible que se secuestre un libro o que se meta en la cárcel a un rapero, aunque no me guste lo que canta. Es el resultado desproporcionado de la Ley Mordaza, que en su momento aprobaron algunos partidos políticos.

En el primer capítulo salías desnudo con Javier Rey. ¿Pasaste vergüenza?
Hicimos muchas bromas antes de rodar esa secuencia, porque a nadie le gusta aparecer desnudo cuando el resto del equipo está vestido y además hacía frío. Pero sin más problemas.

¿Os habéis hecho amigos?
Absolutamente. Con Javier y con Fran Lareu (Oli) hemos hecho una piña. A Javi le conocía y le admiraba desde hace tiempo. Nuestra relación personal ha ayudado mucho a que nos convirtamos en colegas en la serie y lo bueno es que después de rodar seguimos siendo amigos.

Pronto te veremos en Apaches… 
a partir del capítulo 11.
Soy un amigo ex convicto de Eloy Azorín. Mi personaje tendrá un peso importante en la resolución de la historia.

¿Algún nuevo proyecto?
Pues sí. Hoy mismo me voy a Sevilla para incorporarme al rodaje de la serie Allí abajo. Me apetecía mucho hacer comedia y trabajar con María León, que es muy maja y muy buena actriz. Seré un pediatra gallego y tendré bastante juego con el papel de María. En los próximos dos o tres meses tengo también dos proyectos cinematográficos por cerrar y preparo la vuelta al teatro en un musical, que en otoño pondrá en marcha Sergio Peris Mencheta. Se llama La Trilogía Lehman, en los Teatros del Canal, en Madrid.

Un Goya, Cuerda, Amenábar…¿Tienes suerte en la vida?
Como buen gallego creo en las meigas. Recuerdo que la primera vez que trabajé en el Centro Dramático Nacional, encontré en casa un libro que me había regalado Mabel Rivera (mi madre en Mar adentro). Era El viaje a ninguna parte, que narra la experiencia de un chaval que llega a Madrid y se convierte en actor. Esa obra está escrita y dirigida por Fernando Fernán Gómez, el actor con el que trabajé por primera vez, en La lengua de las mariposas…Me recreo uniendo esos puntos y sí, creo en la suerte.

¿Se te subió la fama a la cabeza cuando te convertiste en chico Almodóvar?
Con Mar adentro me agobié al comprobar que me conocía la gente en la Universidad. Incluso llegué a plantearme si seguir o no como actor. Luego llegó Pedro Almodóvar y Los abrazos rotos; me parece un genio con el que trabajaría siempre sin ni siquiera leerme el guión.

¿Quién te hizo pisar tierra en ese momento?
Mis amigos de toda la vida, mi pandilla de Santiago de Compostela y los amigos que he hecho en Madrid, estos últimos once años.

Has estudiado Comunicación Audiovisual. ¿Alguna vez has pensado ponerte detrás de las cámaras?
Estudié audiovisual al tiempo que interpretación porque me interesa la dirección, el montaje, la música de las películas. También estudié música en el conservatorio durante siete años y gracias al teatro he tenido la oportunidad de volver a tocar el piano delante del público.

¿Con quien te gustaría trabajar ahora?
Con Isabel Coixet y me gustaría repetir con Amenábar, con Pedro Almodóvar…En teatro también hay directores con los que he disfrutado, desde Carol López hasta Ernesto Caballero o Corazza.

¿Qué opinas sobre la huelga feminista del 8 de marzo?
Me considero feminista y heredero de una sociedad machista. Todo este movimiento que está habiendo, para que haya igualdad real entre hombres y mujeres, es positivo. Espero que sigamos avanzando en este sentido.

¿Qué aficiones tienes cuando no trabajas?
En los últimos meses me he aficionado al boxeo, pero me fastidié el codo y llevo un tiempo sin practicar.

Aprendiste a montar a caballo en  Bandolera. ¿Sigues practicando?
Me gustó mucho cuando hice la serie, pero no sigo montando.

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