La dieta clásica entre las clásicas promueve la teoría de que los alimentos, según su categoría, no se pueden juntar porque cada uno requiere de un ph diferente en el estómago para ser digeridos convenientemente. De este modo, los nutrientes se asimilan debidamente. Tiene muchos adeptos porque se pierde peso rápidamente. Y está muy extendida entre las celebrities, como la actriz Kate Winslet, siempre muy pendiente de su peso y madre de tres hijos que le han hecho variar mucho de silueta.
LA CLAVE. No tomar nunca en la misma comida hidratos de carbono (arroz, maíz, pasta, patatas, pan, boniatos, tapioca o cualquier otro cereal) con proteínas (carne, pescado, huevos, queso, leche, gluten o seitán, tofu, soja, levadura de cerveza, lentejas, garbanzos o cualquier tipo de legumbre).
LA FRUTA. Como norma, ha de comerse siempre fuera de la comida. Sólo la manzana y la pera se consideran neutras y se tolera que, de vez en cuando, se tomen a modo de postre, después. Si se hace así, lo suyo es no mezclar frutas dulces con frutas ácidas. Los alimentos grasos, como los yogures y los frutos secos, se pueden mezclar. Siguiéndola una semana se pueden perder cinco kilos. Pero eso puede causar problemas de debilidad a medio plazo.