- Acabo de terminar el nuevo libro de Máximo Huerta y te recomiendo estos tres libros parecidos e igual de emotivos
- Acabo de terminar de leer el nuevo libro de Máximo Huerta y es una de las novelas más emocionantes que he leído últimamente
- Acabo de terminar de leer el nuevo libro de David Uclés y es un precioso homenaje a Barcelona tan adictivo como 'La península de las casas vacías'
Si a una persona le preguntan cuál es la película que más le ha marcado, sabe contestar cuál perfectamente. Supongo que las experiencias que nos dejan fascinados, tanto para bien como para mal, siempre se recuerdan. En mi caso, si hablo de la película que más me ha dejado reflexionando después de verla, sorprendería a más de uno si dijera que es La vida de Pi.
La película sobre el joven indio y el tigre de bengala que se quedan atrapados en un milimétrico bote en medio del océano Pacífico tuvo un poder removedor sobre mí. Me hizo pensar de verdad en cómo reaccionaría yo si me hubiera pasado y si podría entablar una relación como la de Pi con el tigre. No sé, hay veces que me planteo cómo hubiera sido conocer la historia desde el lado del tigre. ¿Cómo veía él a Pi? ¿Cómo de poderosa es la perspectiva animal?
Estos pensamientos me han acompañado durante estos días porque hace nada terminé uno de los bestsellers del 2025 y me ha vuelto a hacer pensar en esta cuestión. La verdad es que, como dice la prensa internacional, es una “pequeña obra maestra”, porque conseguir meter a un humano en la mente de un gato no es tarea sencilla.
El bestseller del 2025 que se convertirá en un clásico de la literatura
“Está destinada a convertirse en un clásico”. No lo digo yo, lo dice el prestigioso periódico británico The Guardian. Y lleva una gran razón porque Los gatos del corazón de ámbar es una novela que merece toda la atención que recibe. La periodista india Nilanjana S. Roy concentra todo su poderío narrativo en la creación de una obra de lo más original.
La historia se centra en “los indómitos”, una comunidad gatuna misteriosa de Delhi. Gobiernan los callejones y ruinas desde tiempos ancestrales gracias a sus normas y jerarquías. Todos mantienen una distancia considerable respecto a los humanos, a los que consideran seres egocéntricos y crueles. Sin embargo, todo el orden de la comunidad se tambalea cuando Mara, una gata doméstica, aparece por su territorio. Huele distinto, huele a humano y no se sabe las reglas de la calle. Para los indómitos, no se puede confiar en un ser tan parecido y distinto a la vez. Sin embargo, cuando una amenaza proveniente de los humanos se acerca a la comunidad, no les quedará más remedio que confiar en la gata que conoce de primera mano cómo funciona la mente de una persona.
El estilo narrativo de Roy juega un papel muy importante en una narración en la que ningún humano es protagonista. Los gatos del corazón de ámbar está contada desde la perspectiva de estos valientes felinos, que ante una amenaza como lo es la expansión humana, sienten que deben dejarse ayudar por Mara. Esto, para mí, es lo más curioso de esta experiencia lectora tan enriquecedora: analizarme como humana desde otra perspectiva, desde la del gato doméstico y callejero que ha vivido más de lo que puede contar.
El antropocentrismo pasa a un segundo plano en esta novela en la que todo lo que conocemos, tanto los humanos como los indómitas, parece ponerse en cuestión. En un mundo en el que todo está en constante cambio por nuestra huella, la adaptación es la única salida para seguir el ritmo del mundo. Este trepidante compás se ve reflejado en las descripciones tan inmersivas que hace la autora, describiendo a la perfección cada detalle de la acción y la ciudad. Esto es realmente importante en una historia narrada desde el punto de vista de unos felinos que no sabemos cómo piensan.
El ritmo del libro sigue el elegante pasear de los gatos. Es ágil, pero se detiene en los momentos más sensibles, en los que el lector necesita pararse para asimilar toda la carga emocional que se vive en la novela. El dinamismo que se crea en la lectura hace que sea de lo más entretenido seguir a cada gato, algo que a priori puede sonar un poco descabellado.
Roy ha hecho que una idea gatuna que puede parecer un sinsentido sea comprensible y hasta refrescante. Conocer otras perspectivas siempre es gratificante e, incluso, introspectivo. Si hay una lección que me llevo de esta novela es que un maullido vale más que mil palabras.










