- Acabo de encontrar en la librería de mi barrio esta novela histórica ambientada en Madrid en los años 50 y no puedo dejar de leer
- Las vecinas de mi pueblo se han enganchado a este libro de época sobre una saga de costureras españolas y no paran de comentarlo en su club de lectura
- Mi madre no se pierde un capítulo de La Promesa y ahora se ha enganchado a este libro histórico que está ambientado en la misma época de España
Esta España nuestra se divide entre quienes se enamoran cada día desde ‘Valle salvaje’ y quienes se agarran a ‘La Promesa’ de que Manuel será feliz algún día. Hay quienes incluso pueden presumir estar enganchados a las que ya han sido coronadas por la audiencia como las series de televisión más vistas de nuestro país ¿Alguna vez te habías preguntado por qué nos gustan tanto?
No se trata solo de que hayan logrado que tarde a tarde tengamos frente a la televisión una cita verdaderamente emocionante, sino que, además, han generado entre las vecinas, las cuñadas y las amigas una conversación. El problema llega, sin embargo, cuando esa cita termina, el capítulo acaba y nos quedamos sin nada que hacer.
Los libros que aman las ‘fans’ de estas series diarias
Con el fin de solventar este problema, he estado buscando libros que se asemejasen a estas series que tanto nos gustan. Sin lugar a dudas, tenían que contar con los mismos ingredientes: personajes complejos que nos hagan reír y llorar, giros inesperados que nos dejen con la boca abierta, romances imposibles que nos hagan suspirar y secretos familiares que nos mantengan pegados a cada página ¡Pues los he encontrado!
La casa de huéspedes
Ana Lena Rivera abre para sus lectores ‘La casa de huéspedes’, un lugar que, tras la Guerra Civil Española, es un refugio para las mujeres que han visto sus vidas resquebrajarse por la pérdida, el miedo y la esperanza de un futuro mejor. Cada habitación guarda historias que esperan ser contadas: amores prohibidos, amistades que desafían las normas sociales, y secretos que podrían cambiarlo todo si alguna vez salieran a la luz.
Entre sus pasillos, Elvira y Ángela, sus protagonistas, se enfrentan a las consecuencias de sus propias decisiones, mientras los fantasmas del pasado y los deseos del presente chocan para recordarnos por qué nos enamoramos de ‘Valle Salvaje’ y ‘La Promesa’: la capacidad de mantenernos en vilo página tras página, pese a que a veces el hambre y la escasez sean mayores.
Además de haber sido galardonada con el Premio Torrente Ballester de Novela, las lectoras alaban esta vez de Rivera que con ‘La casa de huéspedes’ nos deje un libro “muy bien escrito y documentado y sobre todo muy emotivo”, pues “te atrapa desde la primera página y no decae en ningún momento”. Incluso cuenta con referencias y menciones a personajes de novelas anteriores como ‘Las herederas de la Singer’ o ‘La niña del sombrero azul’, que ya os he recomendado anteriormente.
El eco de mi nombre
Se llama Mercedes Quiroga, es una señorita de clase alta y después de haber leído su historia, aún resuena en mi cabeza ‘El eco de mi nombre’. Hija de un alto rango franquista, su boda se prepara para copar las portadas de todos los ecos de sociedad, pero antes de que pueda vestirse de blanco, la muerte de su abuela tiñe para siempre su historia de negro.
En su último aliento, le hace saber que sus padres no lo son realmente y, cuando encuentra una caja repleta de fotografías, se da cuenta de que ha vivido engañada desde el nacimiento. A partir de ese momento, Mercedes inicia una investigación para descubrir cuáles son sus orígenes y conforme avanzan sus pesquisas, se resquebraja la imagen ordenada del mundo en el que ha crecido.
Ese Madrid de salones elegantes, novenas y compromisos sociales también es un lugar donde las verdades incómodas se entierran con facilidad y donde los silencios pesan tanto como los apellidos. En la España franquista, las partidas de nacimiento podían corregirse y las cunas cambiar de dueño sin dejar rastro oficial, siempre que la historia que iba a comenzar encajara con la moral y el orden que se quería imponer.
Así, lo que para Mercedes comienza como un misterio familiar acaba revelándose como parte de una maquinaria mayor, donde la identidad no siempre pertenecía a quien la llevaba. Su autora, Isabel Moreno, construye para sus lectores un retrato delicado y firme de un tiempo en el que la vida privada y la política se entrelazaban sin remedio. En una época donde las mujeres debían callar y obedecer, Mercedes ya no está dispuesta a hacerlo.
La verdad oculta
Imagina que eres un detective privado, Eduardo, trabajas en la Barcelona de 1992 y recibes el que probablemente será el encargo más enigmático de su carrera: dar con el paradero de Celia, una mujer de aproximadamente cincuenta años que, siendo solo una niña, entró a servir para la acaudalada familia Miramón. Es ahí, en su opulenta mansión, donde se pierde la pista de la protagonista.
Lo que Eduardo no imagina es que, al seguir ese rastro aparentemente borrado, se adentrará en un laberinto de silencios familiares, identidades falsas y heridas que nunca llegaron a cerrarse. En una ciudad que presume de la modernidad de los Juegos Olímpicos, todavía quedan rincones oscuros donde el pasado aún pesa como una losa y de volver, puede destruir a los más poderosos.
La búsqueda de Celia lo llevará a revisar archivos olvidados, a hablar con ancianos que aún temen pronunciar ciertos nombres y a descubrir que algunas desapariciones no fueron casuales, sino necesarias para sostener la reputación de toda una dinastía. Jordi Sierra i Fabra convierte una investigación privada en una radiografía emocional de varias generaciones de mujeres pobres obligadas a padecer los desmanes de hombres ricos.
Tres novelas, tres guerras y tres maneras distintas de vivir eso que tanto nos seduce de ‘La Promesa’ y ‘Valle salvaje’: la lucha de clases, los secretos familiares más ocultos y las mujeres que, pese a todo, se atreven a escribir su propio destino. Ya sea desde una casa de huéspedes, en el Madrid de la posguerra o bajo la lupa de un detective catalán, todas estas historias nos devuelven esa magnífica sensación de estar viviendo dentro de un gran melodrama.













