En contra de lo que parece, en algunos casos, las adaptaciones cinematográficas son mejores que los libros. El primer ejemplo que se me viene a la mente es Jurassic Park. El libro fue lanzado en 1990 y la película en 1993. En una narrativa prehistórica que era tan difícil de imaginar en su lectura, la cinta ayudó con sus efectos visuales a impactar al espectador y caracterizar mejor a los personajes.

Sin embargo, en el caso de la última adaptación de Cumbres Borrascosas, no ha sido así (al menos, para mí). He de decir que yo cuando fui al cine no quedé del todo decepcionada, porque Margot Robbie y Jacob Elordi se meten bien en el papel. Para mí, lo que falla es la estética de la película, que creo que es demasiado exagerada y no se adecúa a lo que su autora real imaginaba cuando la escribió en el año 1847.

Una historia fechada en la Inglaterra del siglo XIX debería sentirse como esa época: un paisaje mucho más real y rural, vestidos austeros, amor cauto y contenido, un lenguaje mucho más cuidado… Si te gusta la literatura clásica inglesa tanto como a mí, te recomiendo fielmente que leas la impresionante obra original de Cumbres Borrascosas.

Cumbres Borrascosas: la novela clásica y romántica de moda

Como digo, Emily Brontë escribió Cumbres Borrascosas en el año 1847 y solo un año después, falleció. A la pobre Emily solo le dio tiempo a recibir malas críticas por su novela recién estrenada antes de morir. Que si “brutal”, que si “inmoral”… Lo que no sabían todos los que juzgaban a la joven escritora es que con el tiempo se convertiría en una obra fundamental de la literatura inglesa y mundial. Y no solo eso, sino que es la historia romántica por excelencia de todos los tiempos.

Penguin Clásicos Cumbres Borrascosas (Edición especial limitada)

Cumbres Borrascosas (Edición especial limitada)

Características

EditorialPenguin
GéneroRomántico
Número de páginas416
Año de edición2025

Este clásico magistral habla de la intensa y curiosa historia de amor entre Catherine Earnshaw y Heathcliff. Cuando el padre de Catherine, el señor Earnshaw, adoptó a un niño de la calle al que bautizan como Heathcliff no se imaginaría que su hija y él se harían tan inseparables. Conforme van pasando los años, esa relación tan intensa se transforma en un amor obsesivo y agónico que puede acabar con la vida que ambos conocen.

La época de la Inglaterra rural anterior a la época victoriana es clave en la transmisión de toda la atmósfera romántica y angustiosa. Catherine es el personaje que anticipa el pensamiento clásico victoriano: “El estatus social es lo que de verdad importa”. Emily rompe con el refinado urbanismo de los libros contemporáneos con los que competía y crea una burbuja en los páramos de Yorkshire que aísla a los personajes del resto del mundo y los reprime emocionalmente, justificando el carácter de todos y cada uno de ellos. Es un atrezzo muy acertado para las emociones tan peligrosas e indómitas de los dos enamorados.

El romanticismo oscuro de Emily Brontë marcó un antes y un después en la forma de escribir novela romántica. La autora utiliza un tono formal, propio del siglo XIX. Este estilo no hace más que sumar autenticidad a la historia, sabiendo que los personajes debían reprimir sus sensaciones debido a los convencionalismos de la época. Sin embargo, a pesar de su seriedad, el lenguaje con el que escribe es apasionado, ya que, si no podía transmitir los sentimientos de Catherine y Heathcliff con palabras coloquiales, lo haría a través de una narrativa cargada de simbolismo.

Que fuera la primera y única novela de Emily Brontë no hace más que hacerla especial porque, con solo 416 páginas, Emily fue capaz de hacer una obra que marcaría la historia del género romántico, haciendo que “el alma del libro y la de todas las lectoras fueran solo una”.