Juan del Val (Madrid, 1970) es un comunicador que pisa suelo firme a la hora de detectar dónde está el valor absoluto de una historia. El colaborador de El Hormiguero aprovecha sus redes sociales para compartir sus impresiones lectoras. De esta manera, establece un vínculo de confianza con sus seguidores basado en la honestidad de quien disfruta del oficio de escribir y del placer de leer. En un post de Instagram, el escritor madrileño ha querido hablar sobre la importancia de detenerse ante la obra de ciertos autores. Ha reivindicado la figura de un novelista que parece jugar en una liga superior cuando se trata de retratar la condición humana en situaciones límite. En el pie de foto ha escrito: "Cada vez que Antonio Soler publica una novela es una maravillosa noticia, un acontecimiento [...] Gracias Antonio por escribir". Juan del Val se ha mostrado contundente al afirmar que el regreso de determinados autores al panorama literario supone un acontecimiento que trasciende lo anecdótico. Esta convicción nace del respeto profundo hacia la trayectoria de un creador y un maestro en el arte de rescatar episodios de la historia desde la documentación impecable.

La vuelta de un maestro de la narrativa

Antonio Soler (Málaga, 1956) es el nombre que ha provocado este entusiasmo en el presentador, quien ha recibido con los brazos abiertos su último trabajo bajo el sello de Espasa. Su última obra se titula 'El día del lobo', una inmersión profunda en uno de los pasajes más oscuros y, paradójicamente, menos transitados con este rigor por la ficción contemporánea. Escribe sobre el éxodo malagueño de 1937. Para Juan del Val, la salida al mercado de este volumen es una oportunidad de oro para reencontrarse con una voz que maneja la tensión y la emoción mientras ofrece una visión cruda y necesaria sobre el peso que la Historia ejerce sobre las familias y los individuos.

Especificaciones

EditorialEspasa
Número de páginas376
Año de edición2024

Definitivamente, estamos ante un autor de primer nivel, avalado por dos Premios Nacionales de la Crítica y una habilidad increíble para hacer de la memoria familiar literatura universal. La editorial Espasa destaca que este relato nace de los recuerdos personales del mismo Antonio Soler, quien escuchó de boca de su abuela materna las crónicas de un viaje al infierno que marcó a toda una generación. El autor utiliza las vivencias de dos sagas, los Soler y los Marcos, para articular un fresco humano que recorre desde la carretera de Málaga hasta el Madrid asediado, pasando por el exilio en Casablanca y el frente de Levante.

Antonio Soler relata en 'El día del lobo' una estructura que se centra en la esencia de la tragedia vivida por miles de personas que huían por una carretera tortuosa. La narración se mete en la piel de hombres, mujeres y niños que dejaron atrás sus hogares para enfrentarse a una amenaza constante que el autor personifica en la figura del lobo, animal que acecha y muerde. El periodista madrileño valora la capacidad de Soler para transmitir el horror de la guerra a través de detalles cotidianos (como una maleta o la silueta de un perro negro, por ejemplo). La novela conecta diferentes escenarios geográficos y temporales, siempre centrado en la humanidad de sus protagonistas. La editorial recalca que este libro es, en esencia, un testimonio directo recogido de las voces de aquellos que sobrevivieron rabiosamente a una época en la que todo era boca de lobo. Juan del Val incide en que leer a este autor malagueño es una experiencia enriquecedora porque permite llegar mejor a las cicatrices de nuestra sociedad.

La elección de Juan del Val mira hacia un episodio trágico que durante décadas permaneció injustamente olvidado por el gran público, dándole ahora una nueva dimensión a través de la pluma de Antonio Soler. El libro es un vehículo para explorar la resistencia de las familias separadas por la distancia y la ideología. El enfoque de Soler es bastante novedoso porque integra recuerdos reales y testimonios directos, lo que crea una atmósfera de autenticidad que muy pocos escritores actuales alcanzan (al menos sin caer en el exceso de ficción o en la deshumanización de los personajes). Por lo tanto, su recomendación es interesante si conseguimos, a través de su lectura, recorrer las calles de una Málaga invadida y un Madrid del asedio con una mirada nueva, más pegada a la tierra y al dolor de las personas. Antonio Soler ha plasmado el sentimiento de una época con una fuerza que justifica plenamente las palabras de admiración de Juan del Val, quien considera que hasta debe darle las gracias por ser una novela-regalo para los sentidos y para el intelecto.