Entrar en el despacho de un periodista... Suena estimulante. Suena, de hecho, a asomarse a un orden cuadriculado en el que los datos son más pesantes más que las opiniones. Sin embargo, cuando los titulares del día quedan registrados en la hemeroteca, surge el lector voraz. Vicente Vallés (Madrid, 1963) desprende la seguridad de quien ha leído mucho y ha procesado todavía más. Conserva intacto un entusiasmo adolescente cuando recuerda el momento en el que descubrir un libro fue una auténtica nueva revelación. Para él, la literatura es una herramienta de comprensión del mundo, un lugar en el que la ficción y la realidad juegan a confundirse hasta que ya no sabemos dónde termina una y empieza la otra.

La trayectoria de Vallés en el periodismo es de sobra conocida, pero su faceta como novelista ha sacado a la luz una obsesión constructiva por el detalle y la documentación extrema. En su reciente paso por el podcast 'La estantería', producido por la editorial Espasa, el comunicador se sentó frente a Nativel Preciado (Madrid, 1948) para desgranar cuáles son los títulos que han configurado su ADN como escritor y persona. En esta charla pausada ha confesado que su pasión por las tramas complejas, el espionaje y la historia con mayúsculas nació mucho antes de que él mismo se pusiera frente a una máquina de escribir. Hay un punto de inflexión en su vida, una lectura que marcó un antes y un después en su forma de entender las letras y que, según sus propias palabras, le "abrió la mente por completo" cuando apenas asomaba a la madurez. Parece que un adolescente puede encontrar su vocación en mitad de una trama de corrupción, asesinatos y conflictos laborales en la Barcelona de principios del siglo XX.

El libro del que habla Vicente Vallés 'La verdad sobre el caso Savolta' (Editorial Seix Barral), obra que encumbró a Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) y que fue una auténtica revolución en la narrativa española de los años setenta. Vallés ha reconocido que fue la primera novela que leyó "siendo muy jovencito" y que aquel encuentro fortuito con el texto de Mendoza fue el motor que activó su amor por la lectura ("me abrió la mente por completo para enamorarme de la lectura"). La obra es un rompecabezas de voces, documentos judiciales y cartas que exige ser alguien dispuesto a investigar junto al protagonista qué hay detrás de la muerte de un poderoso empresario catalán.

Booket 'La verdad sobre el caso Savolta', de Eduardo Mendoza

'La verdad sobre el caso Savolta', de Eduardo Mendoza

Especificaciones

EditorialBooket
Número de páginas448
Año de edición2026

'La verdad sobre el caso Savolta' nos enseña que se puede contar la historia de un país a través de una trama de suspense. Esto es algo que Vallés ha intentado emular en sus obras 'Operación Kazán' y 'La caza del ejecutor'. En la novela de Mendoza, el protagonista, Javier Miranda, se ve envuelto en una red de espionaje industrial y crímenes que reflejan la Barcelona de 1917, una ciudad de contrastes, huelgas y pistolerismo. El ambiente, descrito con ironía y realismo sucio, fue el que atrapó a un joven Vicente Vallés que empezaba a interesarse por los hilos del poder.

Imaginamos que para el presentador de informativos, leer esta obra fue una lección magistral de cómo la ficción puede ser más real que la realidad. Mendoza utiliza recursos como informes policiales o recortes de prensa falsos para dar verosimilitud a la historia, un juego que apasiona a sus lectores. "Ese es un cierto esfuerzo que hago, seguramente por mi lógica periodística que nos ilustra tanto a ti como a mí", le ha comentado a Nativel Preciado durante la charla, refiriéndose a la necesidad de que todo lo que se cuente, aunque sea inventado, tenga una base sólida y contrastada. La editorial Seix Barral, que ha mantenido esta obra viva en su catálogo durante décadas, ha destaco la manera que tiene Mendoza de unir la tradición de la novela de aventuras con la modernidad más absoluta.

La estantería personal de un hombre de noticias

Nos encanta escuchar a un profesional de la información hablar de libros con humildad. Para Vallés los libros deben ser vividos y compartidos. En su conversación con Preciado, también ha habido hueco para otros grandes nombres que habitan en su memoria sentimental. Ha contado que 'Cien años de soledad', de Gabriel García Márquez fue la obra que le cambió la forma de mirar el mundo porque le otorgó una perspectiva amplia sobre la condición humana y la magia de lo cotidiano. Sin embargo, no todo son alabanzas ciegas, pues el periodista también admite que abandonó sin remordimientos 'Memoria de mis p*tas tristes', del mismo autor. Su espíritu crítico es valioso. 'La verdad sobre el caso Savolta' es una historia de ambición y de cómo la supervivencia personal a veces nos obliga a tomar decisiones éticamente dudosas. Vallés ve en el personaje de Javier Miranda un reflejo de la perplejidad que todos sentimos. Es una lectura humana, escrita con palabras que todos entendemos y con una elegancia que solo los maestros de la lengua española poseen. La editorial ha destacado que este libro marcó el final de una época literaria gris y el inicio de una democracia donde la imaginación volvía a tener un lugar privilegiado.

Además de su devoción por Mendoza, Vicente Vallés ha aprovechado el encuentro para desvelar cuál es el libro que ha inaugurado la estantería virtual de este nuevo espacio cultural, 'El espía que surgió del frío', de John le Carré. Esta obra, publicada originalmente en 1963, ha condicionado totalmente su "amor por el género de espías". Incluso ha comentado que "el hecho de que yo haya escrito un par de novelas de espías tiene mucho que ver con haber leído esto hace muchos años". Vallés describe la novela como un relato escrito en blanco y negro, capaz de recrear la atmósfera asfixiante del Muro de Berlín recién levantado. Para él, es el gran clásico que todo aficionado debería leer para entender los códigos de lealtad y traición que rigen el mundo de la inteligencia. Es evidente que Vallés busca en la literatura esa "descripción ambiental" que él mismo intenta aplicar a sus novelas.

Durante la entrevista, Nativel Preciado ha bromeado sobre cómo, tras leer las novelas de Vallés, uno empieza a sospechar de cualquier detalle cotidiano. Vallés ha insistido en que su intención es mostrar los "trocitos de arenita" que acaban formando una playa de información. La documentación es su ancla y por eso recomienda libros que, como el de Mendoza o el de Le Carré, parten de un conocimiento profundo de la historia y de los comportamientos sociales.

Por lo tanto, lo que Vicente Vallés nos propone es recuperar el placer de la lectura por el pequeño hecho de disfrutar de una buena historia. Él busca libros que, como 'El nombre de la rosa' de Umberto Eco (otro de sus favoritos que le habría gustado escribir a él) incluyan realidad histórica con thriller. La literatura, según la cita de Lorca que cerró el podcast, no quiere adeptos, quiere amantes. Y Vallés es un amante de aquellas tramas que nos obliga a mantener la mente despierta.