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Palacio Real. Salón del Trono. Cena de gala en honor a Naruhito, que espera la llegada de los Príncipes de Asturias. Letizia entra y al príncipe nipón se le abren tanto los ojos que parece un occidental: está espectacular, guapísima. Un look perfecto para estrenar este blog, "Desvistiendo a Letizia", donde nos metemos hasta el [...]

Palacio Real. Salón del Trono. Cena de gala en honor a Naruhito, que espera la llegada de los Príncipes de Asturias. Letizia entra y al príncipe nipón se le abren tanto los ojos que parece un occidental: está espectacular, guapísima. Un look perfecto para estrenar este blog, "Desvistiendo a Letizia", donde nos metemos hasta el fondo del armario de la Princesa.

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Llevo años tras sus pasos, a veces tan de cerca que casi puedo leer hasta sus etiquetas. Y eso es lo que me pasa con el vestido que eligió Letizia para la cena de gala con Naruhito. Me lo sé de memoria.

Este vestido estaba en el fondo de los "olvidados" del armario de Zarzuela. Va a hacer casi dos años que lo estrenó y hasta el miércoles no lo habíamos vuelto a ver. Me imagino a las planchadoras "reales" sudando en palacio para conseguir devolverle a los pétalos bordados de tul del traje todo su esplendor.

Fue el 19 de junio de 2010, para la boda de Victoria de Suecia y el príncipe Daniel en Estocolmo. El traje, como casi todos, diseñado por Felipe Varela, está hecho en muselina de color nude, realizado en cuatro capas, en cuatro tonos diferentes, con pétalos de geranio bordados, rosas en muselina y miniclaveles en tul. Los zapatos, de la firma española Magrit, iban a tono.

En aquella ocasión llevaba la tiara Melleiro, prestada por la Reina, una limosnera, también de Varela, y un echarpe. Para el Palacio Real, sólo se puso los pendientes de diez diamantes que le regalaron los Reyes con motivo de su boda con el Príncipe de Asturias en 2004. Y con este vestido fue todo un acierto aplicarse el lema de que menos, en muchas ocasiones, es más, estaba mucho más guapa.

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Otra cosa que cambió para el re-estreno del vestido fue el peinado. Sé de buena tinta que el "look" que eligió para la boda sueca era una idea suya, ya que quería un recogido sencillo, pero le hacía una frente enorme. Sin embargo, en el salón del Trono del Palacio Real, Letizia se debió de dejar asesorar por su maquilladora y peluquera de confianza, Carmen, y peinó una trenza maravillosa y sencilla. Perfecta.

¿Que os parece a vosotros?, ¿os gusta más la Princesa de la cena de gala en honor a Naruhito o hace dos años en Suecia?, ¿os gusta el peinado?

Os invito a seguir mis pasos, que yo ya sigo "los reales", para enteraros de cada etiqueta, hilo, tejido o complemento que Letizia lleve de aquí en adelante.

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