Para los vecinos de la urbanización Santo Domingo, la Librería Girasol es mucho más que un lugar donde comprar libros; es un punto de encuentro, un refugio emocional y un motor cultural. Ahora, también es la caseta que ha captado la atención de la Casa Real en la Feria del Libro de Madrid. Hablamos con Laura Rodríguez Sayd, su fundadora, que está a punto de cumplir cinco años al frente de este templo de la lectura situado en la zona norte de la capital, sobre su amena charla, sin filtros, con la Reina Letizia. Y es que, la inauguración de la Feria del Libro de Madrid siempre deja imágenes para el recuerdo, pero la edición de este año ha tenido un sabor especialmente dulce para Laura, el alma mágica detrás de la Librería Girasol, que se convirtió en una de las grandes protagonistas de la jornada inaugural al recibir la visita de la Reina Letizia en su caseta. Un encuentro que, sitúa, a este pequeño gran proyecto en el mapa cultural más selecto del país. Aunque, para los clientes habituales de la librería -entre los que me incluyo- , la sorpresa fue mayúscula al ver las imágenes de su vecina junto a doña Letizia, Laura confiesa que ella ya jugaba con ventaja. Según nos explica, desde la dirección de la Feria le habían avisado la semana anterior de que su caseta había sido una de las seleccionadas dentro de la propuesta oficial que se le presenta a la Casa Real.
"Me avisaron la semana pasada desde la dirección y organización de la Feria. Hicieron una propuesta de librerías y editoriales, pasaron una selección y me comunicaron que la Reina vendría a mi caseta. No fue la Casa Real directamente, ellos han aparecido esta mañana", nos explica sobre la elección de su caseta.
A pesar de la magnitud de la visita, Laura decidió no alterar ni un ápice la esencia de su espacio. Afrontando su cuarta feria, la librera defiende que no preparó nada especial ni cambió la decoración. Su apuesta era mostrar la identidad real de Girasol: la misma propuesta honesta que defiende día tras día en esta urbanización situada en el km 26 de la carretera de Burgos y por la que se mostró muy interesaba la Reina Letizia.
La reina Letizia, muy interesada por la historia detrás de la librería Girasol
Lo suyo fue más que un encuentro, una entrevista improvisada por parte de doña Letizia. La mujer del rey Felipe VI se mostró muy interesada en la profesión de Laura. No fue el típico intercambio protocolario de recomendaciones literarias, su charla fue casi una entrevista de la Reina a Laura. Tan amena fue su charla, que la Reina no llegó a comprar ni a llevarse ningún libro de los que tenía seleccionados Laura, el tiempo se les echó encima hablando de la vida.
"Se interesó mucho por mi historia: me preguntó a qué me dedicaba antes de esto, cómo decidí abrir la librería, qué tal me iba... Estuvimos hablando de que las librerías somos realmente gestoras culturales e impulsoras de cultura. Pero, también, le hablé de la parte emocional de nuestro trabajo; los libreros somos un poco el sostén de los clientes. La gente viene, te cuenta su vida, y mi idea al montar la librería no era solo vender libros, sino crear una comunidad de lectores", nos explica Laura. Y doy fe de ello, pues Laura ha formado una gran comunidad con su club de lectura, que cada día reúne a más vecinos desde que empezó su andadura en 2023.
Una librería muy singular conectada con el mundo a través de las redes y situada en la periferia
A la Reina Letizia le llamó poderosamente la atención la singularidad de la Librería Girasol. Despertó mucho su atención el hecho de que fuese un negocio ubicado en la periferia de Madrid, en un núcleo con muy pocos habitantes. Durante la conversación que mantuvieron, la Reina se interesó por el pasado de Laura, preguntándole a qué se dedicaba antes de embarcarse en esta aventura, cómo tomó la decisión de abrir el negocio y cómo le iban las cosas actualmente.
Fue en ese punto donde la charla adquirió un tinte más profundo. Fue entonces, cuando Laura le transmitió a la Reina su visión del oficio, recordándole que los libreros actúan como auténticos gestores e impulsores culturales, pero subrayando también la enorme carga emocional que tiene su trabajo. Le explicó que a menudo ejercen de "sostén" de los clientes, quienes entran a la tienda a compartir sus historias personales. Y es que el objetivo de Laura al fundar Girasol nunca fue la mera venta de ejemplares, sino el sueño de construir una verdadera comunidad de lectores; un sueño que ha consolidado con éxito gracias a un club de lectura que funciona a las mil maravillas.
Otro de los puntos fuertes que despertó la curiosidad de la Casa Real fue el excelente manejo que la librería hace de las tecnologías actuales. Laura nos detalla que la Reina se interesó mucho por su intensa actividad en Instagram, un contraste que resulta fascinante: un negocio arraigado en la periferia pero capaz de romper fronteras y ser muy activo en el entorno digital.
Al valorar la distancia corta con la Reina, Laura deshace cualquier tipo de mito sobre la frialdad del protocolo. La fundadora de la librería Girasol define a la Reina Letizia como una persona extremadamente cercana, con un interés genuino y profundo por el mundo de la lectura, que no solo lee muchísimo, sino que se preocupa por comprender los entresijos de quienes resisten tras el mostrador. Laura concluye su experiencia con doña Letizia mostrándose "felicísima" y "súper agradecida" por el rato compartido.















