La expectación es máxima ante la gran final del Mundial en Nueva York, España entera se encuentra en vilo ante un partido que promete hacer historia. Una vez más, la Selección Española no estará sola. Serán muchas las autoridades, los rostros conocidos y las viejas glorias del fútbol que los que los animarán desde la grada. Entre ellos, don Felipe, Doña Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía que ya se encuentran en tierras estadounidenses para brindar su apoyo incondicional a la Roja. Sin embargo, más allá de lo deportivo, este viaje ya ha dejado su propia huella en la crónica institucional: se trata del primer viaje internacional de los cuatro miembros de la Familia Real juntos desde que Don Felipe asumió el trono en 2014. Para cumplir con este compromiso histórico, la Casa Real ha optado por una estrategia logística diversificada, combinando la seguridad con la eficiencia de las aeronaves del Grupo 45 del Ejército del Aire y del Espacio por razones de seguridad. Nunca pueden realizar un viaje de estas características juntos el rey Felipe y la Princesa de Asturias. Los Reyes, acompañados por la Infanta Sofía, volaron directamente a Nueva York a bordo de uno de los Airbus de la flota oficial, optimizado para trayectos transatlánticos de gran capacidad.
Por motivos de agenda y protocolo de seguridad, la heredera al trono realizó el trayecto en el Falcon. Debido a la autonomía de esta aeronave para cruzar el Atlántico, la Princesa Leonor tuvo que realizar una escala técnica de repostaje en las Islas Azores antes de continuar su rumbo hacia la Gran Manzana.
Aunque los Reyes y sus hijas han coincidido en numerosos actos oficiales dentro de España y en vacaciones estivales, la proyección internacional de la Corona da hoy un paso al frente. Ver a los cuatro juntos en un palco extranjero no solo subraya la importancia del evento deportivo, sino que escenifica la unidad y la continuidad de la Corona en un escaparate global como es la final de la Copa del Mundo.
La última vez que se vio una movilización similar en una final mundialista fue en Sudáfrica 2010, pero en aquella ocasión la Princesa y la Infanta eran apenas unas niñas. Hoy, ya adultas y con roles institucionales definidos, su presencia adquiere una relevancia política y mediática mucho mayor. Con la Familia Real ya instalada en Nueva York, la agenda se centra exclusivamente en el plano deportivo y de representación. La imagen de los Reyes y sus hijas celebrando los goles de España promete ser la instantánea del año, uniendo la épica del fútbol con un momento que ya forma parte de la historia de la monarquía española.
















