No era ninguna sorpresa, pero la imagen de los Reyes y sus hijas en el New York New Jersey Stadium hace que todas las miradas se desvían hacia el palco de honor y Sus Majestades. Allí, los Reyes y sus hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, el gran talismán de La Roja, no han querido perderse un encuentro histórico entre España y Argentina. Convertidos en los aficionados número uno de la Selección, la Familia Real está viviendo el encuentro con la misma intensidad, nervios y emoción que el resto de los españoles. Fieles a su compromiso con el deporte nacional, su presencia es el reflejo de un país entero empujando a la Selección española hacia la gloria. Para la ocasión, y como ya es tradición en las grandes citas deportivas, la sintonía con el equipo se ha hecho notar desde el primer minuto. Con la emoción a flor de piel, la Familia Real no ha dudado en lucir los colores de la Selección, sumándose a la marea roja que inunda el estadio y demostrando que, cuando juega España, todos vestimos la misma camiseta.
Minutos antes del comienzo del encuentro, Sus Majestades han hablado con TVE de sus sensaciones previas ante el gran partido. "Nervios, pero también confianza. Esta Selección vuelve a enamorar, como lo hicieron sus mayores en 2010 y yo creo que vamos a ver una final espectacular entre dos países, que en el fondo son hermanos y que tienen dos increíbles selecciones. Será un gran espectáculo y confiemos en que caiga de nuestro lado", eran las palabras del Rey Felipe que al terminar de hablar daba un empujón con sus manos de pura emoción.
Por su parte, la reina Letizia ha explicado que están emocionado de estar ahí, de cómo se está desarrollando el Mundial y de cómo está jugando "nuestra Selección" y ganar. "Como he leído una editorial esta mañana 'que todos juntos podamos reconocernos en esa misma alegría". "Muy contentas de estar aquí, los cuatro juntos", señalaba la princesa Leonor. Sofía iba más allá y decía que enfrentaban el partido con mucha ilusión y "ojalá ganemos".
La estampa de complicidad entre los Reyes y sus hijas en el palco refleja el orgullo de todo un país. No son solo espectadores; son el alma del apoyo institucional en un momento decisivo para la Selección. A lo largo del partido, seguro que veremos a la Princesa y a la Infanta compartiendo confidencias, celebrando cada jugada y sufriendo con cada llegada al área rival. Una imagen de naturalidad y unión familiar que demuestra que la pasión por el fútbol y el orgullo por nuestros deportistas no entiende de protocolos. Y es que desde hace algunos años, Casa Real refleja mucha más cercanía y humanidad, compartiendo además estos momentos a través de sus redes sociales. Compartir la emoción de un partido, celebrar un gol con entusiasmo o vestir los mismos colores que millones de españoles en un día como hoy proyecta una imagen totalmente renovada de la monarquía española.
















