La Casa Real ha confirmado oficialmente que los reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por la reina Sofía, viajarán a Oslo el próximo miércoles 9 de septiembre para asistir al funeral de Estado por el rey Harald V de Noruega. La misa funeral se oficiará en la Catedral de Oslo para despedir al soberano, fallecido el pasado 28 de agosto a los 89 años tras un reinado de 35 años y la presencia de doña Sofía añade una carga emotiva y personal a la delegación institucional española. Más allá de los lazos de parentesco que unen a las dinastías europeas, la relación entre doña Sofía y Harald de Noruega tiene profundas raíces históricas y afectivas, por eso la presencia de la madre del rey Felipe VI generaba una gran curiosidad y, es que, durante su juventud hubo intereses institucionales y políticos para que contrajeran matrimonio. A finales de la década de 1950 y principios de los 60, los entonces príncipes Sofía de Grecia y Harald de Noruega protagonizaron un sonado idilio que ocupó las portadas de la prensa europea de la época.
Alentado por la diplomacia y por sus padres, el noviazgo parecía destinado a convertirse en una boda real de estado. Sin embargo, el destino tomó otro rumbo cuando el entonces heredero noruego se enamoró de la plebeya Sonia Haraldsen. Harald mantuvo firme su decisión de casarse únicamente con el amor de su vida -llegando a amenazar con renunciar a sus derechos sucesorios si no le permitían la boda-, mientras que doña Sofía contraería matrimonio en 1962 con el futuro rey Juan Carlos I de España. A pesar de que la historia de amor no prosperó, ambos mantuvieron a lo largo de las décadas una estrecha amistad personal y un afecto mutuo impecable, coincidiendo en numerosos actos de la realeza europea.
La presencia de los Reyes de España acompañados de la reina Sofía se suma a un amplio despliegue internacional en torno al último adiós al monarca noruego. En Oslo se darán cita numerosos miembros de las Casas Reales de Europa. Federico X y Mary de Dinamarca, Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos, Felipe y Matilde de Bélgica, el príncipe Alberto II; y Liechtenstein, por los príncipes herederos Alois y Sophie han confirmado su asitencia. La Casa Imperial de Japón también enviará a los príncipes herederos Akishino y Kiko. Además, de esta manera, el rey Felipe VI no solo despedirá a uno de los monarcas europeos más queridos, sino que también arropará a Haakon de Noruega en su nueva etapa como Rey.















