Leonor de Borbón ha comenzado su etapa universitaria con una imagen muy pensada, aunque aparentemente sencilla. La princesa de Asturias llegó a su primer día en la Universidad Carlos III con un estilismo sencillo y natutal: top bla con botones, vaqueros y unas zapatillas Onitsuka Tiger de inspiración retro que ponían el toque original al conjunto. Nada parecía llamativo, y en su maquillaje ha seguido la misma línea: naturalidad, juventud y sencillez. Según la maquilladora María Sánchez, conocida en redes sociales como @mariaferjol, su elección es todo un acierto. "Poco producto, el justo y necesario, bien colocado, y solo el color que la favorece", nos cuenta a DIEZ MINUTOS.
Para el primer día de universidad no hacía falta llevar el mismo maquillaje que para un acto oficial, sino un rostro fresco, limpio, acorde con el primer día de clase y su estilismo informal con unas deportivas muy demandadas. María Ferjol lo define como un maquillaje "supersencillo" y considera que es una elección que nunca falla cuando se aplica bien: "Menos es más". No se trata de renunciar al maquillaje, sino de utilizarlo con precisión para realzar sin cubrir, corregir sin borrar y favorecer sin transformar. Uno de los aspectos que destaca la experta en belleza es la piel. Según la maquilladora, Leonor lleva una base semimate y, sobre todo, perfectamente ajustada a su tono real. "La piel, semimate y fiel a su color, sin desviarse ni un matiz: y esto ya es importante, porque ella es muy blanquita y lleva la base correcta", explica Ferjol. En un maquillaje natural, la base es muy importante porque si el tono no encaja, el resultado deja de parecer fresco y pasa a ser artificial. En Leonor, la piel no busca un efecto bronceado, ni una cobertura excesiva, ni una luminosidad forzada. Se mantiene fiel a su color, algo fundamental para que el acabado resulte elegante.
El verdadero protagonista del maquillaje de Leonor: el labio
En cuanto a las mejillas de la princesa de Asturias, María Ferjol destaca un rubor en rosa pastel frío que nace del centro de la mejilla y se integra como si formase parte del propio color natural de Leonor. "Se nota el rubor en un rosa pastel frío que nace del centro de la mejilla, como si fuera su propio color, dando ese toque aún más natural y bonito", analiza la experta.
Para el maquillaje de sus ojos, Leonor también mantiene la misma discreción, perfecto para las joyas que lucía en su primer día de clase. María Ferjol aprecia una sombra muy natural y una línea pegada a las pestañas, prácticamente imperceptible, pensada para abrir la mirada sin que el maquillaje parezca protagonista. "En los ojos, apenas una sombra supernatural y la línea muy pegada a las pestañas, ese delineado casi invisible que abre la mirada sin que se note", señala la experta. Simplemente enmarca la mirada y la despierta. Las cejas siguen la misma línea. Ferjol explica que Leonor las lleva "un pelín maquilladas", pero respetando su forma natural y sin recargarlas. El resultado es una ceja más intensa, pero no artificial.
A pesar de su discreción, María Ferjol sí identifica un punto protagonista: el labio. La experta lo describe como "un marrón rosado con subtono frío", rematado con un perfilado degradado en una intensidad más terrosa. La clave está en que ese perfilado no endurece, sino que ayuda a dar forma. Ese matiz resulta especialmente interesante porque conecta el maquillaje de labios con el rubor de las mejillas. Según Ferjol, precisamente ese tono es el que hace que todo el conjunto se vea "armónico, del mismo tono, sin esfuerzo aparente".
El maquillaje de Leonor: perfecto para el día a día y para cualquier edad
La piel, las mejillas, los ojos y los labios forman parte de una misma idea. La experta considera que este tipo de maquillaje funciona porque no depende de la edad ni de un contexto concreto. "Este maquillaje es perfecto para cualquier edad y cualquier momento: el inicio de clase, la oficina, el día a día", afirma. Y esa es precisamente una de las razones por las que el 'look beauty' de Leonor le gusta tanto. No es un maquillaje pensado solo para una fotografía oficial, sino que se trata de una fórmula sencilla de conseguir: "piel bien trabajada, rubor suave, mirada definida sin exceso y labio favorecedor".
Tal y como, asegura la experta en belleza, en su primer día de universidad, Leonor, cuyos gestos también son analizados por su corrección por un experto en comunicación no verbal, no ha buscado una imagen perfecta, sino parecer ella misma con el punto justo de cuidado. María Ferjol lo tiene claro: "Realzar lo que tenemos sin taparlo, con lo mínimo y bien puesto". Y sentencia: "La mayoría de las veces, lo natural es lo más elegante". Sin duda, un día clave en su formación que ha sido elogiado por el rector de la Universidad Carlos III.


















