Seis años después de abandonar Reino Unido para comenzar una nueva vida al otro lado del Atlántico, Harry de Inglaterra y Meghan Markle están ultimando los preparativos para su regreso a Inglaterra. Y además, será en cuestión de días. Según informa la prensa británica, los duques de Sussex planean instalarse a finales de este mes de agosto junto a sus hijos, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, en una residencia privada situada en los alrededores de Londres. Una decisión inesperada y que llega apenas unas semanas después del reencuentro de Harry y su familia con el rey Carlos III, en Highgrove House, su residencia privada en Gloucestershire por lo que parece que ese ha sido el primer paso del acercamiento entre Harry y su padre. Eso sí, una cosa no cambiará: el regreso a Reino Unido no supondría la vuelta de los duques de Sussex como miembros activos de la Familia Real.
Harry y Meghan abandonaron sus funciones como miembros principales de la Familia Real en 2020 y terminaron instalándose en California, donde han criado durante estos años a Archie y Lilibet. Ahora, seis años después, todo apunta a que los duques de Sussex se mudarían en unos días a una residencia privada situada en las afueras de Londres, que no pertenecería a la Familia Real Británica. La vuelta no parece ser únicamente como una estancia temporal, ya que uno de los detalles que ha trascendido es que los hijos del matrimonio, Archie y Lilibet, estarían ya matriculados para comenzar el colegio en Reino Unido el próximo mes de septiembre. Un cambio enorme para los pequeños, que han crecido en California y comenzarían ahora una etapa mucho más próxima a su familia paterna.
Según la información publicada por Daily Telegraph, el rey Carlos III habría sido informado el pasado domingo de los planes de Harry de Inglaterra y Meghan, y la noticia parece haber sido bien recibida por Carlos III, que agradecería especialmente la posibilidad de mantener una relación más cercana con su hijo y sus nietos en el plano estrictamente familiar. No ha sido el único miembro de la familia informado; también los príncipes de Gales conocerían esta decisión. Sin embargo, este acercamiento familiar no conllevará una reconciliación institucional, ya que Harry y Meghan seguirán siendo personas privadas y no existe, según la información dada por los medios británicos, ningún plan para que recuperen las funciones oficiales a las que renunciaron en 2020.
Harry de Inglaterra y Meghan regresan a Inglaterra tras su encuentro con Carlos III
El regreso de los duques de Sussex a Reino Unido llega tras el encuentro privado de Harry y Meghan con Carlos III de Inglaterra. La reunión, que permitió al monarca volver a ver personalmente a sus nietos pequeños después de cuatro años, fue interpretada como un paso importante hacia la reconciliación entre padre e hijo después de años marcados por desencuentros públicos con su hijo pequeño: de la publicación de su biografía a la entrevista que concedieron a Oprah Winfrey.
Existe otra cuestión fundamental por resolver y es la seguridad de los Sussex en Reino Unido. Harry ha mantenido durante años que no considera seguro viajar al país con su familia sin una protección policial adecuada. En mayo de 2025, después de perder una batalla judicial relacionada con sus medidas de seguridad, llegó a declarar que no podía imaginar un escenario en el que llevara de vuelta a su mujer y a sus hijos en aquellas circunstancias. En ese momento, también identificó esta cuestión como uno de los principales obstáculos en su relación con la Familia Real.
Harry de Inglaterra habló públicamente de su deseo de reconciliarse con su padre
El duque de Sussex también reconoció hace un años que le gustaría reconciliarse con su familia. "Me encantaría reconciliarme con mi familia. No tiene sentido seguir luchando, la vida es preciosa", dijo en una entrevista a la BBC, en la que destacó que había tenido "muchos desacuerdos con algunos miembros de mi familia". Aquellas palabras, los contactos posteriores con Carlos III, debido a la enfermedad del monarca, y el encuentro familiar de Highgrove parecen haber ido construyendo un acercamiento progresivo tras el conocido como 'Megxit', como se denominó a la decisión que Harry y Meghan tomaron al anunciar que querían dejar sus funciones como miembros sénior de la Familia Real, trabajar para alcanzar la independencia económica y repartir su tiempo entre Reino Unido y Norteamérica.
A pesar de su regreso al Reino Unido, Harry y Meghan no abandonarán completamente Estados Unidos. Según los tabloides británicos, los duques de Sussex mantendrían su residencia en Montecito, California, donde han vivido los últimos seis años. Y seguirán desarrollando proyectos audiovisuales, negocios propios y una imagen pública completamente separada de la Familia Real Británica.














