Hemos actualizado nuestro Aviso de Privacidad. Puedes consultar el nuevo texto aquí.

Christopher O'Neill, un broker millonario que no quiere ser príncipe

Te presentamos al financiero que ha conquistado el corazon de toda una princesa. Un hombre de éxito y fortuna que ha renunciado a los títulos de príncipe y duque que le corresponderían por ser el marido de Magdalena de Suecia.

Te presentamos al financiero que ha conquistado el corazon de toda una princesa. Un hombre de éxito y fortuna que ha renunciado a los títulos de príncipe y duque que le corresponderían por ser el marido de Magdalena de Suecia.

1 de 9
Desmontando a Christopher O'Neill

Su nombre es Christopher Paul O'Neill y nació un 27 de junio de 1974 en Londres (Inglaterra), donde creció junto a sus padres, Eva María y Paul O'Neill.

Chris, como lo llaman cariñosamente las personas de su entorno, tiene la nacionalidad estadounidense y la británica, además de cinco hermanas (hijas de su madre con otra pareja) que se llaman: Tatjana, Natascha, Stefanie, Annalisa y Karen.

En los años 60 el padre de Chris, Paul O'Neill, se trasladó desde Nueva York a Londres para abrir la oficina central en Europa del Oppenheimer & Co, un banco de inversiones con base en Nueva York.

Paul O'Neill falleció en diciembre del 2004. La madre de Chris, Eva María O'Neill participa en una serie de organizaciones benéficas y culturales que están enfocadas a la conservación cultural de Salzburgo, Austria.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
2 de 9
Una familia numerosa

La madre de Christopher O'Neill, Eva María O'Neill, se apellidaba Walter cuando nació en 1940 en Austria y ha estado casada y divorciada cuatro veces.

De su primer marido, Walter Schoeller, que era cónsul de Indonesia en Múnich (Alemania), tiene una hija que se llama Tatjana Schoeller.

Tatjana está casada con Henry d'Abo, hijo de Robert d'Abo y Lady Úrsula Manners, y tienen tres hijos: dos niñas, Anoushka María Violet (1991) y Celina María Isabel, y un niño, Jasper Henry Erland (2001).

La segunda hija de Eva María, Natascha Loeb, es fruto del matrimonio con Hermann Loeb. Natascha está casada con el noble de origen austriaco Graf Enst von Abensperg und Traun y juntos tienen una hija que se llama Milana María Tatjana (1996).

El tercer matrimonio de Eva María fue con Paul Cesario O'Neill, el padre de Christopher. El cuarto y último matrimonio conocido de Eva María fue con James Elliot Steward.

Paul Cesario O'Neill, padre de Chris, fallecido en el 2004, había nacido en 1926 y era hijo de Paul O'Neill y Josephine Cesario.

Antes de casarse con Eva María Walter (apellido de soltera), Paul estuvo casado con Hildegard O'Neill, con la que tuvo tres hijas: Annalisa, Stephanie y Karen, de las que apenas se sabe nada. Una de ellas es la madre de un niño llamado Oliver.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
3 de 9
Encaminado desde pequeño a las finanzas

Chris O'Neill, a quien vemos en esta imagen con su padre durante su infancia, comenzó su educación primaria en la Eaton House School y después continuó en la Westminster Under School de Londres.

En 1988 entró en el internado del 'Institut auf dem Rosenberg' en St. Gallen, en Suiza, donde finalizó el bachiller (graduación) en 1992. Entonces decidió estudiar en la Boston University.

Allí, y paralelamente a sus estudios, trabajó en diferentes empresas del mundo financiero con el fin de tener experiencia y conocer el mundo de las finanzas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
4 de 9
Un excelente estudiante

En 1996, Christopher O'Neill se licenció superando un examen de filosofía en las relaciones internacionales y otro en 'Business Administration' (Administración de Empresas) en la Universidad de Boston.

Tras finalizar los estudios volvió a Inglaterra. Allí trabajó en el departamento empresarial de NM Rothschild & Sons y después pasó a VennWorks LLP, una sociedad de capital riesgo que invierte en nuevas empresas.

En VennWorks fue el responsable de la valorización financiera de inversiones potenciales, así como la comercialización de los inversores institucionales en Europa y el Medio Oriente. Este trabajo significaba que a menudo pasaba tiempo en Europa, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
5 de 9
Hombre de éxito pendiente de su formación

Tras seis años en el mundo financiero, Christopher O'Neill decidió ampliar su formación con un de dos años de MBA (Master Business Administracion) en la Columbia Business School de New York.

Después de superar el examen de MBA en el 2005, trabajó como analista financiero para la fundación empresarial Steinberg Asset Management y Noster Capital. Además ha invertido en empresas de nuevas tecnologías.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
6 de 9
Las grandes pasiones de Chris

Christopher O'Neill tiene desde muy pequeño gran interés por los deportes y actividades al aire libre como el esquí, el tenis y el golf.

Otras pasiones que 'reinan' en su vida son la música, la literatura y el equipo de fútbol Chelsea FC, además de estar con la familia y amigos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
7 de 9
Renuncia a ser príncipe y duque de Suecia.

Christopher O'Neill anunciaba pocas semanas antes de su boda con Magdalena de Suecia que renunciaba a la nacionalidad sueca y también a los títulos de príncipe y duque que le corresponderían por ser el marido de la princesa.

La Casa Real sueca lo daba a conocer en este escueto comunicado:

El señor Christopher O'Neill es y seguirá siendo ciudadano de los EE.UU y tiene la intención de continuar con sus actividades empresariales como hasta ahora, después que se haya casado con S.A.R la princesa Magdalena.

Según la política de la Casa Real, un miembro de la Familia Real debe ser un ciudadano sueco y no tener un puesto de responsabilidad empresarial.

Esto significa que el Sr. Christopher O'Neill - de acuerdo con estos principios - no puede ostentar el título de S.A.R Príncipe de Suecia y tampoco el de Duque de Gästrikland y Hälsingland.
Debido a estas condiciones, el señor Christopher O'Neill solicita respetuosamente seguir siendo un ciudadano normal y que no le sea otorgado ninguna dignidad  real.

El comunicado estaba firmado por Svante Lindqvist, el mariscal del Reino, que en España equivale al Jefe de la Casa Real.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
8 de 9
El monograma de Chris y Magdalena

Una vez convertidos en marido y mujer, Christopher O’Neill y Magdalena de Suecia estrenarán no sólo nuevo estado civil sino también su propio monograma oficial, el membrete que utilizarán en sus documentos y cartas.

El monograma, que ha sido diseñado por el artista de heráldica Vladimir A. Sagerlund, está compuesto por las iniciales de sus nombres haciendo espejo.

La corona de la duquesa de Hälsingland y Gästrikland está posada sobre la 'M' de Magdalena y no sobre la 'C' de Christopher, que está situada más abajo porque ha renunciado a ostentar títulos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
9 de 9
Magdalena de Suecia no se llamará O'Neill tras la boda

En la solicitud que la princesa Magdalena ha enviado a la delegación de Hacienda figura que mantendrá su nombre de soltera tras su boda con Christopher O'Neill.

"La princesa continuará llamándose tal y como se llama ahora", explicaba recientemente Ingegerd Widell, funcionaria de la 'Skatteverket', a los medios suecos.

La llamada "Skatteverket" es el equivalente a la Hacienda o Tesoro Público en España, la oficina recaudadora de impuestos. Este estamento público sueco es también el que controla los cambios de nombre y el estado civil de todos los ciudadanos, además de sus ingresos.

El hecho que Magdalena, como todos los ciudadanos, tenga que enviar una solicitud a Hacienda antes de la boda es la forma que el Estado controla los cambios de nombres y apellidos por diversas causas, como el matrimonio, con el fin de que no puedan darse casos de bigamia o bien que ambos contrayentes sepan si el cónyuge ha estado casado antes, tiene hijos de relaciones anteriores o es un primo hermano cercano.

La princesa continuará con los nombres de Madeleine Thérèse Amelie Josephine. Y como las princesas no tiene apellidos, usará el nombre de la dinastía: Bernadotte.

En la solicitud al 'skatteverket',  que fue enviada a mediados de mayo, la princesa tampoco ha añadido el apellido O'Neill, como se apellida su marido, al suyo.

Bertil Ternert, jefe de información de la Casa Real, dice que "es su decisión" y que no tiene ningún comentario al respecto.

Según los expertos, no es normal hacerlo así. Tanto la princesa Birgitta como Margaretha, por ejemplo, añadieron el apellido de sus maridos a sus nombres.

Pero por lo visto Magdalena quiere así mostrar que mantiene su presencia en Suecia, que es una princesa sueca, y que no dejará de serlo por casarse con un extranjero.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo