Estrenaron junio con una grave crisis de pareja, pero parece que Gustavo y María han salido reforzados de todo aquello. Así de enamorados asistieron a la boda de sus amigos Erik Putzbach y Rafael de Marchena, una pareja que organizó en Sitges su tercer sarao para celebrar su unión, y allí fue donde María tuvo unas palabras: "He estado casada dos veces y Gustavo será mi tercer marido. Espero casarme pronto", confesó emocionada María.
El paparazzi, lejos de contradecir a su chica, también dejó claro que los planes de boda están muy presentes en su día a día, y así se lo comentó a los novios después de la ceremonia: "Viendo el ejemplo, la verdad es que nos animáis. Ha sido una boda muy bonita, me lo he pasado genial. Espero seguir vuestro ejemplo", señaló.
Para poder dar el paso, sin embargo, Gustavo tendrá que conseguir el divorcio de su primera mujer, Toñi, un proceso que se está complicando, y las últimas noticias no ayudan: "El divorcio ha sido impugnado", soltó Belén Esteban hace unos días en “Sálvame”. El paparazzi no tuvo más remedio que confirmar la noticia: “Es cierto, pero con muchos matices”. Al parecer, su ex ha dicho que no sabía lo que firmaba.
Por otro lado, mientras llegan los papeles que les permitan casarse, Gustavo y María intentan encontrar la paz entre tanto revuelo. El colaborador de 'Sálvame' reconoce que su día a día no es nada fácil: "Es verdad que a veces me gustaría romper con todo y con todos. También tengo miedo de que María se harte de mí", dijo entre lágrimas en su programa.
Para la cena, Erik se quitó el traje y apostó por un vestido en blanco y negro con tocado a juego.
Erik tiene 38 años y su marido, 85. Se conocieron hace más de dos décadas, pero el amor surgió en 2017. "Somos muy felices. Espero que nos quede mucha salud para disfrutarlo", confesó el joven estilista.















