Carolina Cerezuela y Jaime Anglada: “Que una chica y un chico trabajen juntos no quiere decir que estén liados”

Hace tres años decidieron embarcarse en esta aventura musical y ahora sacan su segundo disco, 'Detrás del corazón'. En esta entrevista este dúo nos descubre todos sus secretos.

Carolina Cerezuela y Jaima Anglada
Diego Puerta

Lo más poderoso en esta vida es una canción". Este es uno de los lemas del dúo Anglada Cerezuela. A ellos les une el poder de una canción y ahora mismo de 12 nuevos temas de su segundo disco, 'Detrás del corazón', que sale el 22 de febrero, aunque ya nos han puesto la miel en los labios con el primer single, 'Envenéname'. Muchos no daban un duro por ellos, cuando Carolina Cerezuela y Jaime Anglada se lanzaron en esta aventura que ha conquistado a muchos durante los 200 conciertos que han ofrecido en estos tres años. Entre sus seguidores están hasta los Reyes de España.

Empezasteis a cantar en el salón de casa y esto ya va muy en serio.

Carolina: Yo tenía muy claro cuando sacamos el primer disco que íbamos a hacer un segundo. De todas formas yo, por respeto a mi profesión, sabía que si me embarcaba en esto iba a ir en serio. Y, además, me juntaba con Jaime, que lleva 20 años en la música.

Jaime: Mucha gente podía pensar que era un capricho, pero a día de hoy se han dado cuenta que esto es una cosa seria. Y después de tantos conciertos, me sigue sorprendiendo ver a Carol con la guitarra al hombro.

Jaime, ¿no echas de menos cantar solo?

J: Llevo cantando solo 25 años y los compañeros de viaje no los eliges, simplemente suceden. He caminado solo tanto tiempo, que realmente ahora estoy muy cómodo con Carol. Ella saca mucho más de mí.

Carolina, ¿tú también te sientes cómoda caminando con Jaime?

C: Es que si no, no lo haría. Hace años me ofrecieron hacer algo en el mundo de la música, pero no lo veía claro. Es un mundo que me ha apasionado siempre. Pero yo ahora mismo no me veo cantando sola. Esto es un proyecto: Anglada Cerezuela. Es un dúo que sirve para contagiar amor, desamor... Hay mucho teatro, que es lo que yo aporto de mi carrera anterior. Porque tenemos que contar una historia.

Diego Puerta

Este segundo disco lo habéis grabado en Nashville (Estados Unidos), ¿cómo surge?

C: Desde el principio nuestra música acústica sonaba mucho al estilo de Nashville y cuando nos conocimos queríamos ir a grabar allí. Pero nuestras partes sensatas, que son nuestra respectivas parejas, nos dijeron que si estábamos locos.

J: Todo esto surgió hace dos años y hemos ido dos veces a Nashville. Yo le mandé unas maquetas a Brad Jones, que es un productor que no graba con todo el mundo. Tuvimos suerte.

¿Qué dicen vuestras parejas?

C: A nuestras parejas no hay que explicarles nada porque ven el nacimiento del dúo y son los que nos animan. Me llena de orgullo que mi marido haya escuchado 300 veces las mismas canciones en los ensayos en casa.

La verdad es que la gente piensa que estáis liados.

C: Vivimos en el siglo XXI, donde me parece maravilloso que un matrimonio gay pueda alquilar un vientre de alquiler, donde existe el matrimonio homosexual... Sin embargo, somos tan retrógrados como para que se cuestione una amistad entre un hombre y una mujer. ¿Dónde queremos estar? Que una chica y un chico trabajen juntos, no quiere decir que estén liados.

De todas formas, tú le regañas…

C: Claro. Como amigo puede hacer lo que quiera, pero como trabajo me afecta, porque su imagen empieza a ser la mía.

Diego Puerta

¿Después de tres años seguís descubriendo cosas nuevas el uno del otro?

C: Yo creo que le conozco demasiado ya. No sé que me queda por descubrir.

J: Nos seguimos sorprendiendo el uno del otro cada día.

¿Qué dicen vuestros hijos?

C: Están encantados. Se saben todas nuestras canciones. Para mí es un orgullo ver a mi hijo Carlos con una guitarra; a Carla, con un clarinete, y a Daniela con el piano, porque tienen pasión por la música.

J: Mi hijo Jaime juega al fútbol y a mi hija Julia le encantan los caballos. Pero es verdad que también les encanta la música. La canción favorita de Julia es la misma que la de Carlos Moyá, 'El balcón de tus labios'.

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