El motivo por el que Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana han enterrado el hacha de guerra

Días antes de que comenzase en Esplugues de Llobregat, Barcelona, el juicio por su divorcio, la tenista y el empresario celebraron una fecha muy especial.

Nadie lo hubiera dicho hace un año, cuando Josep Santacana presentó la demanda de divorcio de Arantxa Sánchez Vicario, pero lo cierto es que el empresario y la tenista han vuelto a posar juntos y no ha sido a la entrada de unos juzgados, sean los de Barcelona o los de Miami. La expareja enterró el hacha de guerra por unas horas y posó de lo más sonriente días antes de que comenzase el juicio por su divorcio en Esplugues de Llobregat. Había un motivo de peso y no era otro que el décimo cumpleaños de la hija mayor de ambos, Arantxa.

Josep y Arantxa celebraron el cumpleaños de la pequeña en un centro deportivo de Miami, en el que hubo dulces, una tarta con el nombre de la pequeña y también unos platos de lo más saludables a base de frutas, que la tenista y su ex prepararon con mimo.

La pareja en una imagen de archivo
Gtres

El pasado 4 de marzo, el empresario asistía a la vista en Barcelona –recién llegado de Florida–, pero sin rastro de la tenista –cuya asistencia, según su abogado no era necesaria–. Josep declaraba que hoy por hoy mantiene "una relación cordial" con su ex y no mentía. "El sábado celebramos el cumpleaños de la niña cenando los cuatro. La relación es cordial", afirmaba el empresario.

Josep también confirmó a su llegada a los juzgados que desde "finales de verano tenemos un acuerdo firmado por la jueza con custodia compartida". La expareja ha decidido 'firmar la paz' por el bien de sus hijos, Arantxa, que acaba de cumplir 10 años, y Leo, de 7. El empresario pasa los miércoles con sus hijos y también fines de semana alternos. Un régimen que irá cambiando para que los niños cada vez pasen más tiempo con su padre, hasta equiparlo con el de la madre.

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