“Ojalá no pierda la dispersión”, le desea Ángel Antonio Herrera a Julio Iglesias Jr.

Julio José Iglesias Junior cumple 46 años y nuestro colaborador le dedica unas bonitas palabras en las que alaba y, también critica un pelín, su trayectoria personal y profesional.

Julio José Iglesias Junior
Agencia

Va a cumplir 46 años, el día 25, y está empezando. Quiero decir que está ahí, disperso de oficios, y ésa es su gracia, o desgracia, según. Va y viene de Madrid a Miami y entre un sitio y el otro va dejando reportajes, anuncios, simpatías. No suele tener mayores noticias que soltarse o no la melena de spot, pero está en el rollo del buen rollo.

Aquí, vive donde su madre, la Preysler, y en Miami tiene una casa colonial y con billar. Dice que aún debe hipoteca, pero eso quizá lo cuenta por rellenar los textos de las entrevistas. Se rebautizó, hace ya mucho, Julio Iglesias Junior, porque lo de Julio José es un jaleo, y todo el mundo le tropieza las jotas, y porque lo otro vende más. Siempre habla de meterse en el estudio a grabar un disco, que es el tercero o cuarto, pero que en rigor es el primero, porque de los primeros propiamente dichos nos enteramos poco. Se nota que está en forma, o sea, que tiene tiempo.

Julio José Iglesias Junior
Guillermo Jiménez / HEARST

A veces viene para hacer un par de programas de famosos y se queda un trimestre sobrehilando bolos, pregones y pluriempleos de hijo de popularísimo. Tiene una esposa que se llama Charisse Verhaert, y sale de dorada figuración en alguno de los reportajes que él se hace. Se casaron en 2012, en la finca El Rincón, aquí en España. Ahora les preguntan por la posibilidad del primer hijo, pero pasan. Yo un día le pedí que me recitara del tirón el nombre de todos sus hermanos, y lo hizo con alegre naturalidad, el tío. Se ríe por todo, que es como decir que se ríe por nada.

Es modelo de marcas de moda joven, y en la distancia corta acaba pudiendo su buen rollo de chaval que vive en un largo verano interior, y acaso en el verano propiamente dicho, porque estos jóvenes pudientes enseguida se van a Miami a tostarse los ánimos en la playa privada de casa. Ha aprendido a bailar en Madrid, y ahora pone empeño en lo de cantante, que es lo que le mola. No sabemos cuál es su empleo primero. Y acaso él tampoco. Y ni falta que le hace.

La rosa

Julio José Iglesias Junior
María José Rasero / HEARST

Lleva melena de surfista oriental y gasta un buen rollo playero con todo el que se acerca, y se le acercan en romería. Lo he visto.

El látigo

Julio José Iglesias Junior
Agencia

Charisse Verhaert, su mujer, es una monada belga y rubia, que es una doble de la novia de su hermano Enrique, pero sin empleo de tenista.

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