Nacho Vidal reaparece en público para presentar 'Me llamo Violeta', el documental sobre su hija

El actor porno, del que hace poco se dijo que padecía el virus del VIH, presentó en el Festival de Málaga el documental 'Me llamo Violeta', sobre el proceso de transformación de su pequeña.

Nacho Vidal con sus hijos en Málaga
Gtres

La presencia del actor de cine para adultos Nacho Vidal en la última edición del Festival de Málaga causó mucho revuelo. Desde días antes a su llegada al famoso festival en la ciudad malagueña, el actor “calentó” el estreno del documental 'Me llamo Violeta', sobre su hija y su proceso de transexualidad, publicando referencias en su cuenta de Instagram. “Soy una niña, me llamo Violeta”, con estas palabras sorprendía Ignacio, de seis años, a sus padres, Nacho Vidal y la también actriz porno Franceska Jaimes. Desde entonces, lucharon para hacer feliz a su pequeña y para que fuera quien quisiera.

Un esfuerzo que se ve reflejado en este documental, que ha visto la luz después de tres años de trabajo. “Ni Franceska ni yo somos súper padres, sólo simplemente padres. Acompañamos a nuestra hija en un camino que ella quiere tomar y lo hacemos desde la empatía y el respeto”.

Nacho Vidal con su hija Violeta en Málaga
Gtres

Y es que la unión de los dos actores para ayudar a su hija ha sido patente desde el primer momento. De hecho, para tratar de explicar mejor la experiencia de la transexualidad y las implicaciones sociales y familiares que tiene, tanto Nacho como Franceska permitieron que Santi Anaya escribiera una novela inspirada en la vida de su hija que llevó por título el mismo que el documental que ahora presentaba en Málaga: 'Mi nombre es Violeta'. Con este libro pretendían ayudar a otros padres que estuvieran viviendo una situación similar.

Nacho Vidal

Durante el Festival, la atención mediática también se centró en él, pues ésta ha sido su primera aparición tras publicarse que podría tener el virus del VIH. Él zanjó así la cuestión en 'El español': “La broma ya deja de tener gracia. Está en manos de mis abogados y punto pelota”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo