Carlos Falcó, acusado de violencia de género tras una fuerte discusión con su esposa

El exmarido de Isabel Preysler reconoce que pasó la noche en el calabozo tras una fuerte discusión con su actual mujer, Esther Doña. Los hechos se produjeron en un hotel de la capital y, pese a que la esposa del marqués de Griñón no presentó denuncia, este tuvo que declarar ante el juez por un presunto delito de violencia de género.

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En una de las pocas entrevistas que ha concedido, Esther Doña define su relación con Carlos Falcó como si de una “eterna luna de miel” se tratara. Sin embargo, parece que no todo es tan idílico como quieren hacer ver, ya que, según ha publicado LOC, la última discusión de la pareja acabó con el marqués de Griñón pasando la noche en comisaría. Al parecer, los hechos se produjeron el pasado 24 de febrero, cuando el matrimonio se encontraba hospedado en el hotel Eurobuilding de Madrid. A eso de la 1.30 de la mañana, los clientes del establecimiento comenzaron a escuchar una fuerte discusión en una de las habitaciones, por lo que decidieron llamar a la Policía.

Media hora más tarde, una pareja de agentes llegó al establecimiento y tocó a la puerta de la habitación en la que se estaba sucediendo el escándalo. En su interior se encontraron a los marqueses de Griñón visiblemente alterados, por lo que, tras analizar la situación, decidieron trasladar a Carlos Falcó a la comisaría de Chamartín mientras que a su esposa le recomendaron denunciar.

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Una versión que corrobora el propio Carlos Falcó. Según el exmarido de Isabel Preysler, tras asistir a una presentación de vinos en Sevilla, llegó al exclusivo hotel madrileño a eso de las 10 de la noche, lugar en el que le estaba esperando su esposa. Durante la cena en el restaurante del hotel, comenzaron a discutir, por lo que decidieron marcharse de allí para evitar montar una escena en público. "Por parte de Esther en ese momento había una situación de ansiedad y dolor y la discusión empezó durante la cena", recuerda Falcó.

Ya en la habitación, los gritos se sucedieron, lo que provocó que los huéspedes de las habitaciones colindantes llamaran a la Policía. "Esa noche estuve en la comisaría", confiesa el aristócrata. Pese a que su esposa no presentó ninguna denuncia, los oficiales actuaron de oficio y presentaron una denuncia por presunto delito de violencia de género. Por ello, al día siguiente fue trasladado a otra dependencia para prestar declaración ante una jueza. "Tras escuchar el testimonio, me dejó libre y sin cargos", explica Falcó.

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El testimonio del empresario vinícola concuerda con el del atestado policial. Pese a reconocer los hechos, Falcó asegura que la historia le parece ‘desmesurada’ y que ya han podido arreglar sus diferencias. "Hemos superado una crisis y este episodio nos debe ayudar a que no nos vuelva a ocurrir algo así", reconoce. Tras aquella noche, el matrimonio se recluyó en su casa de campo para fortalecer su relación, lugar en el que Carlos ha ejercido de enfermero en la recuperación de su esposa tras haberle sido extirpado un tumor en la pierna. "Es la única vez que hemos tenido una discusión tan fuerte", subraya al recordar el incidente.

El próximo 22 de julio, Carlos Falcó, de 82 años, y Esther Doña, de 41, celebrarán su segundo aniversario de boda, un enlace de lo más íntimo al que solo asistieron cinco personas. Para el empresario supuso su cuarto matrimonio, tras sus relaciones fallidas con Geannine Girod, Isabel Preysler y Fátima de la Cierva. Desde la llegada de Esther a su vida, Falcó ha ido distanciándose de sus cuatro hijos.

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