Imanol Arias: "Nunca creí que mi hijo se fuera a dedicar a la interpretación"

El actor habla con Rosa Villacastín sobre su vuelta al teatro con la obra 'El Coronel no tiene quien le escriba' y sobre cómo, tras sus problemas con Hacienda, ha logrado resituarse. "Al final, hay que pasar página y pagar" cuenta.

La vuelta de Imanol Arias al teatro con la obra de Gabriel García Márquez, 'El Coronel no tiene quien le escriba', se ha convertido en todo un acontecimiento cultural. No sólo por la calidad del texto, sino por la presencia en los escenarios de uno de los actores más prestigiosos de nuestro país. Recuperado de su contencioso con Hacienda, Imanol se encuentra en uno de los momentos más dulces de su vida, tanto profesional como personal y familiarmente.

Imanol, ¿quién decidió llevar al teatro esta obra, Carlos Saura o usted?
Cuando me llamaron tardé en contestar porque imaginé lo que me iban a proponer y porque se dio una circunstancia absurda. Después de tres años de intenso trabajo se me cayó un proyecto y me encontré con cuatro meses de descanso, de manera que me fui a Sevilla porque no quería caer en la estupidez del señor mayor que dice: una vez en mi vida estuve 20 minutos sin trabajo. Me parece una actitud grosera en una profesión en la que hay tantos compañeros en paro.

Imanol Arias entrevista Rosa Villascastín
FERNANDO ROI HEARST

Y aceptó.
Inmediatamente. Aunque ésta es una obra que ya había interpretado Juan Diego, que es un maestro de la escena, y a quien yo intento parecerme porque fue él quien me dio vida en el teatro en mis inicios. Y eso, Rosa, me obliga a hacer esta sustitución con el honor y la dignidad que merece.

Interpretar al Coronel es un bombón para cualquier actor.
Aunque me sacaran de mi zona de confort tiene la ventaja de que guardas experiencias que están ahí.

¿Siente el peso de la responsabilidad?
Me queda mucho por aprender, pero mi obligación es arriesgarme, ya que de lo contrario parecería que no me pasa nada. La vida es mucho mejor cuando asumes el riesgo de enfrentarte a nuevas experiencias.

¿Le impone interpretar a un personaje escrito por García Márquez?
Sin duda alguna, ya que se trata de una obra muy poderosa, que desembarca en el teatro con una visión minimalista, precisa con el texto, que hasta los que no lo han leído, saben que les gusta.

¿Qué le atrae del teatro?
Es una forma de vivir que he tenido siempre presente en mi cabeza. Yo soy muy del oficio, me gusta levantarme, trabajar cada día con ser otra persona, a quien tengo que dar credibilidad, acercándome a la máxima verdad para que resulte sincera la interpretación. Por eso no me puedo quejar, porque a mí en el teatro me fue muy bien, tan bien, que incluso me retiré para prepararme más porque el teatro es un mundo inmenso.

¿Con quién le gustaría trabajar?
El otro día me encontré con José María Flotats, que sigue de gira y que lleva el pelo muy largo y le dije: "Cuando tenga el pelo tan largo como tú tenemos que hacer algo juntos". Se lo decía porque creo que tengo que vivir muchas experiencias todavía y que me quedan muchos teatros por pisar.

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¿No le da vértigo enfrentarse a nuevos proyectos?
No, a mí no me da miedo que esto suponga una variación en mi vida, porque creo sinceramente que es una mejora. Estoy muy feliz y espero transmitir esa convicción al público que vaya al Infanta Isabel a vernos.

¿Todavía siente mariposas en el estómago antes de salir a escena?
Todavía, aunque sepas que puedes tener un mal día, porque en el teatro tienes siempre la oportunidad de reconstruir lo que hiciste mal para recuperar esa sensación que supone levantarte en una ciudad que no es donde vives, pero en la que puedes salir a pasear, preparar la voz, repasar el texto y así hasta que empieza la función. Eso para mí es fantástico.

¿Ponerse metas es la mejor manera de combatir la edad?
Yo las tengo, no sé si eso rejuvenece o no, porque la vida es inexorable. En ese sentido a mí me sirve para no sentir rabia, para estar tranquilo y sentirme poco importante porque, como dice el Coronel en la obra: yo espero hacer las cosas con dignidad, asumir lo que me pase, porque ni siquiera espero una carta de reconocimiento como él. Yo la carta ya la he recibido.

¿Se refiere a las cartas de Hacienda?
Sí, y desde luego no eran para decirme que me debían algo, sino para decirme: usted nos debe algo a nosotros. Lo único que espero es no recibir ya más cartas de ese tipo, para no tener ese punto final y acabar con todo eso. A mí el tema de Hacienda me ha ayudado mucho a resituarme.

¿En qué sentido?
Nunca pensé que las cosas se estaban haciendo mal. Al principio pensé: ¿Por qué? Pero al final, es igual, hay que pasar página y pagar.

Cualquier otro se hubiera hundido.
Muchos compañeros enfermaron y ahora alguien al verme puede pensar que estoy más joven, pero no, lo que tengo es mucha inquietud y poca gravedad.

Imanol Arias entrevista Rosa Villascastín
FERNANDO ROI HEARST

En la obra se tratan temas candentes: la vejez, la penuria económica…
Que en España se centran especialmente en las zonas rurales. Hay otra frase que le dice el Coronel a su amigo: "Vivimos en permanente estado de sitio desde que nacemos y llegará un día en que se nos olvide vivir con normalidad. Ya no sabemos lo que es vivir en paz y, entonces, no hay vuelta atrás, ya nada tiene remedio". Ahora va todo tan rápido que propicia haya tanta soledad, penuria...

Increíble viviendo en Europa.
Siendo como somos un país desarrollado, no demasiado violento, en el que se vive bien, pero en el que no conseguimos tener tranquilidad. De ahí que desaparecer sea tan complicado.

Indignación que viene, según los líderes más jóvenes, desde la Transición.
No es un problema español, sino mundial. Sólo que los españoles teníamos asumido que éramos un país alegre pero un poco envidioso. Yo creo que no era tanto la envidia como el desprecio. Ojalá de esta crisis, de todas las crisis que tenemos como nación, como país… aprendamos a estar atentos.

¿Para recuperar la esperanza?
Sí, porque sin esperanza no se puede vivir.

¿Disfrutar de su vida privada es otro de sus objetivos?
La perdí hace muchísimo tiempo. Lo que he aprendido es a no molestarme ni a interferir en la de los demás. El teatro te ayuda en eso porque es una ceremonia más pequeña y compleja. Yo aspiro a vivir la vida y que el trabajo me ayude a mí, porque soy un artista en deuda conmigo mismo.

Explíquese.
Nunca me he creído superior por la obra que interpreto, no, es la razón por la que me gusta vivir todo lo que pasa en mi vida cada día.

Imanol Arias entrevista Rosa Villascastín
FERNANDO ROI HEARST

Sin duda, es un privilegiado.
Lo soy, porque en un país de carencias, las mías me permiten vivir, pagar la casa, haber educado a mis hijos y, como decía Fernán Gómez: los actores somos unos hijos de puta porque cuando salimos volvemos a casa en taxi.

¿Es consciente de que se le recordará por dar vida a Mikel, a El Lute, a Alcántara y ahora al Coronel?
Cuando la carrera es larga tienes la posibilidad de hacer muchas cagadas que quedan en el olvido y la suerte de que determinadas cosas se recuerden.

¿Alcántara es su alter ego?
Se parece tanto a mi padre, aunque físicamente le haya perdido hace tiempo…Es la razón por la que intento no hacer un Alcántara plano.

20 temporadas es una eternidad.
Lo es, de ahí que el éxito de esta serie sea una circunstancia tan extraña, que será difícil que se vuelva a repetir, incluso con las nuevas formas de hacer televisión.

Imanol Arias entrevista Rosa Villascastín
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¿Cómo logra desconectar?
Haciendo otras cosas, ahora teatro, porque yo no sueño con volver a rodar el 21 de agosto, no, en eso soy un poco infiel. Yo sueño con lo que voy a hacer hasta el 21 de agosto, eso sí.

¿El éxito de 'Cuéntame...' se debe a que lo que ocurre lo hemos vivido muchos españoles?
La fórmula inicial parecía que tenía un recorrido más corto pero la transformación ha sido tan rápida que nos hemos olvidado de lo que es vivir con normalidad. Por eso cuando me dicen: "Te pareces a mi padre", yo les pregunto: ¿Todos los padres de España eran tan flacos en esa época?

El mío, sí.
La memoria que mantenemos de nuestros padres es lo que ha perdurado en la serie, lo que hicieron Ladrón de Guevara y Tito Fernández fue adaptarse a los cambios y los que se han incorporado después han tenido que hacer un ejercicio de humildad y de memoria.

¿Cómo le influyó nacer en Riaño, vivir en el País Vasco y después en Madrid?
Si por algo destacaba de adolescente es porque hablaba mucho y eso en el País Vasco es una característica porque la gente es muy sobria. Fui un chaval contento, mis padres se portaron muy bien conmigo, incluso la autoridad del padre la veo ahora con ironía, aunque me enfrenté a él.

¿En sus inicios sentía tanta presión como ahora los jóvenes?
No, ahora necesitan que les quieran, tener muchos seguidores en las redes, en cambio nosotros como veníamos de tener muy poco disfrutábamos más: hubo un tiempo en el que se nos permitía vivir en paz. Ahora, con la globalización y todas esas cosas, es más difícil.

Su hijo Jon sigue sus pasos, ¿le gusta?
Como padre, le doy consejos aunque nunca creí que se fuera a dedicar a la interpretación. Por eso cuando empezó con la música pensé, bien, porque tiene un directo muy potente y eso es una baza importante. Con la interpretación, me pareció que llegaba un poco tarde, pero como padre y como actor cuando me manda un mensaje diciéndome que necesita verme porque va a grabar a América Latina y quiere que le cuente cómo es aquello, me siento orgulloso.

¿Y quién no?
Sí, porque va en mejores condiciones que fui yo y eso sí merece una comida para hablar, para celebrarlo y para decirle que lo disfrute. Porque mi hijo en el trabajo es una persona de honor, amable, muy colaborador, que sabe el nombre de todos los miembros del equipo.

¿Ustedes lo tuvieron más difícil que los jóvenes ahora?
Las estadísticas dicen que no, porque sólo un 10% vive de la profesión. Lo importante es que vayan aprendiendo como artistas.

¿Se hace camino al andar?
A gestionar la fama se aprende: al principio es un tren que te arrolla, después vas viendo lo que tiene importancia y lo que no, porque tampoco puedes ser un enigma. Eso en el mundo actual no existe.

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¿Qué le daba miedo en su larga carrera?
Ser un ejemplo: es la razón por la que el día que públicamente dejé de ser un ejemplo, yo me sentí aliviado.

¿Es lo que le ha enseñado la vida?
Lo que me ha enseñado es que hay que cumplir las etapas, las de las rebeliones y de las revoluciones, para instalarlas en un sentido vital, porque la justicia suprema no existe y las injusticias son normales en tanto en cuanto el mundo se globaliza.

¿Qué es lo más importante para usted?
Querer: es muy importante levantarte por la mañana y no caer en el fango y conformarte con las pequeñas cosas, sin perder ilusiones ni proyectos.

¿Es feliz en lo personal?
Ahora mismo sí, mi única preocupación es no dejar de manifestar mis afectos y querer mucho, porque tengo mucho que dar.

¿Cómo son sus vacaciones ideales?
Desde hace unos años cambié: antes intentaba huir, viajar a sitios lejanos, conocer gente. Desde hace un tiempo, frente a la presión que me podía haber costado la salud, el descanso es levantarme temprano, tener un rato para hacer terapia conmigo mismo, leer y respirar.

¿Qué valora más?
Las citas físicas: me gusta ver y hablar con la gente.

Mi foto favorita

Foto favorita Imanol Arias entrevista Rosa Villascastín
FERNANDO ROI HEARST

"A Irene Meritxell, la autora de esta foto, le gusta ésta porque dice mucho de la obra y porque estoy con Cristina de Inza, que es una gran actriz"

¿Quién es él?

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FERNANDO ROI HEARST

Nació En Riaño, León, el 26 de abril de 1956. Años después se traslada con su familia a Ermua, Vizcaya.

Trayectoria: En 1975 comienza de figurante en el Teatro de la Zarzuela. Con la ayuda de Juan Diego consigue trabajo en 'La vida es sueño'. Después llegarían 'Laberinto de pasiones', de Almodóvar, 'La Colmena', de Mario Camús, 'Demonios en el Jardín', de Gutiérrez Aragón, y 'La sala de las muñecas', de Jaime Chávarri. Con 'Anillos de Oro', de Ana Diosdado, se convierte en uno de los actores más solicitados. 'El Lute' y 'Brigada Central' son una muestra. Con 'Cuéntame cómo pasó' lleva 20 temporadas. En el Teatro Infanta Isabel de Madrid acaba de estrenar 'El coronel no tiene quien le escriba', de García Márquez y dirigida por Carlos Saura. Ha recibido numerosos premios: La 'Concha de plata', 'El Sant Jordi de Cinematografía' además de un Emmy Internacional, y varios de la Academia de Televisión y la Unión de actores.

Familia: Tiene dos hijos; Jon y Daniel, con la actriz Pastora Vega. En 2017, se casó con Irene Meritxell.

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