Cristina Villanueva: "La tele fue mi escuela"

Curtida en mil batallas, la periodista confiesa que lo más duro de su trabajo ha sido la crianza de sus hijas y no poder llevarlas al cole, por eso cuando está con ellas les dedica todo su tiempo. Pese a todo, se siente satisfecha con lo que ha conseguido profesionalmente e incluso ahora también se atreve con la literatura.

Ganarse el respeto y la fidelidad de la audiencia no es fácil. Pero Cristina Villanueva lo ha conseguido por su naturalidad, por su frescura a la hora de abordar los temas más espinosos de la actualidad y, cómo no, por su profesionalidad acreditada después de tanto tiempo frente a la cámara, presentando los informativos de los fines de semana de La Sexta, adonde llegó después de años de rodaje como comentarista y reportera de deportes y, más tarde, como entrevistadora. Pero no ha sido hasta esta primavera cuando ha dado el salto a la literatura con un libro, 'Desplegando velas', de obligada lectura para mujeres y hombres que quieran subirse a la nueva ola del feminismo y no sepan cómo hacerlo. Esto es lo que nos contó la periodista y escritora durante el rato que estuvimos charlando con ella. ¡Algunos de sus grandes secretos!

Cristina Villanueva y Rosa Villacastín
Rosa comenta con Cristina su libro, ’Desplegando velas’ durante la entrevista.
Guillermo Jimenez

Cristina, ¿qué impide a los hombres asumir las reivindicaciones feministas?

Si a algunas mujeres les cuesta ser feministas, imagínate lo que les cuesta a los hombres. Todo porque nos hemos educado con los mismos prejuicios y las mismas barreras, mayores en el caso de los hombres porque son los que ocupan el poder y no quieren soltarlo.

Más que perderlo, ¿deberían compartirlo?

El problema es que algunos hombres que están dispuestos a conciliar en igualdad son vistos por el resto del mundo como una rareza; incluso en determinados ambientes se les tratan hasta de traidores.

Lo que supone un grave problema para la igualdad.

Es la razón por la que empieza a cundir la idea de que un hombre feminista es aquel que hace la comida o lleva a los niños al colegio, sin darse cuenta de que el feminismo es mucho más que todo eso.

¿Cuáles son las metas del feminismo actual?

Igualdad de condiciones, igualdad salarial, pero también igualdad de sueños. Porque a las personas nos define lo que soñamos: según lo que sueñes eres de una manera u otra. Pero si las mujeres no podemos soñar con la misma libertad que los hombres, no eres feminista. Por eso a mí me gusta decir que los hombres que aman a las mujeres son los que aman sus sueños, los que luchan por hacer realidad los sueños de sus mujeres con la misma intensidad que luchan por los suyos propios.

“Los hombres que aman a las mujeres son los que aman sus sueños y luchan por ellos con la misma intensidad que por los suyos”

Eso requiere algunas renuncias.

Es algo que históricamente hemos hecho las mujeres, nuestras propias madres, sacrificando muchas cosas por sus maridos y sus hijos, y eso es lo que nos han trasmitido a nosotras, cuando la realidad es que podemos y debemos soñar sin renunciar a todo lo demás.

¿El feminismo se ha convertido en una lucha de poder?

Sí, por eso ha surgido el feminismo radicalizado, que se define así porque nos hemos olvidado de las mujeres negras, convirtiéndolo en una lucha de mujer blanca, occidental, de clase media, y es mucho más que eso.

¿Qué me dice del feminismo liberal?

Que en esa lucha de poder parece que resta y eso es un error, debido a que históricamente se ha afeado el término feminismo, que viene de las primeras sufragistas, que fue el primer intento de las mujeres por conseguir sus derechos, muchas de las cuales sufrieron cárcel, incluso los dibujantes las caracterizaban muy masculinizadas.

¿Con qué objetivo?

Era una forma de desvirtuar sus reivindicaciones, haciendo creer a la gente que lo que pretendían era ser como los hombres, de ahí que algunas insistan tanto en decir que son femeninas en vez de feministas. Dos términos que nada tienen que ver.

Cristina Villanueva
Guillermo Jimenez

¿Por qué supuso un punto de inflexión la manifestación del 8 de marzo de 2018?

Porque aquí en España esa manifestación masiva, histórica, tiene una parte muy novedosa, y es que los mensajes englobaban a todas las mujeres, de cualquier condición.

¿Ser 'superwoman' nos esclaviza?

Sí, porque eso quiere decir que podemos criar a los hijos, cuidar la casa, trabajar, hacer vida social... y eso al final a quien penaliza es a la mujer, porque somos nosotras quienes nos obligamos a realizar todas esas tareas.

¿Cómo ha influido la sentencia de La Manada en ciertos comportamientos?

Ha influido mucho, porque todas hemos sufrido algún tipo de acoso en nuestra vida. Eso es algo que saca a flote el movimiento 'MeeToo', que lleva a muchas mujeres a airear traumas que llevaban dentro y de los que nunca habían hablado hasta que empiezan a contar lo que les ha sucedido y se dan cuenta de que no están solas y de que hay muchas que se solidarizan con ellas, porque al fin y al cabo son las víctimas.

En su libro insiste en la importancia de elegir la pareja adecuada.

Sí, porque hay hombres que se han dado cuenta de las muchas cosas buenas que se están perdiendo, como la crianza de los hijos o las relaciones de pareja, más enriquecedoras cuanto más igualdad hay. Ellos también sufren esta disociación. Son los hombres que no lloran, que no muestran sus sentimientos porque están educados para ocultarlos y eso, al final, les afecta psicológicamente.

"A los hombres no les queda más remedio que ser feministas, porque ahí radica la felicidad de la pareja"

A ellos y a sus propios hijos.

Por supuesto. De nuevo volvemos a las tareas de siempre: participar en la crianza de los hijos no es sacarles a pasear y punto. Yo veo parejas que van con el cochecito del niño, mientras hablan por el móvil. Los hijos no son muñecos, por eso hay que hablar de la crianza consciente, que no es otra cosa que una elección consciente, a la que se van sumando cada vez más hombres.

¿Hay que cambiar los métodos educativos?

Sin duda. En diciembre pasado la Asociación Americana de Psicólogos publicó una guía para advertir a los propios psicólogos de que deben analizar detenidamente a los hombres que van a sus consultas con depresión.

Cristina Villanueva
Cristina lleva diez años presentando los informativos de fin de semana de La Sexta.
Guillermo Jimenez

¿Por qué?

Porque puede estar relacionada con la crianza de los hijos. Es lo que se conoce como masculinidad tradicional nociva.

¿Cuál es su origen?

La educación que han recibido, basada en que al hombre corresponde mantener el bienestar de su familia, ser el fuerte, el macho y todo eso que unos lo asumen sin problema, otros no. Otros lo pasan mal.

¿Cuándo veremos los resultados de todos estos cambios?

Yo apelo a la opción personal, ya que a los hombres de hoy no les queda otra que ser feministas, porque ahí radica parte de la felicidad de la pareja y de los hijos. En la presentación de mi libro conocí a una niña, Gimena, de 12 años, que me sorprendió cuando dijo que le gustaba la mitología griega.

¿Por qué?

Porque se había dado cuenta de que las mujeres soportamos una historia que es muy injusta, porque según lo que ha leído, el caos lo provocaban las mujeres y, hasta que no se casaban y traían hijos, la cosa no se apaciguaba.

¿De casa hay que salir educados?

Sí. No puede ser que todo el peso recaiga sobre los profesores. Es un trabajo que hay que compartir con los padres.

¿Se puede conciliar con los actuales horarios?

Es difícil, porque hay hombres que ponen las reuniones a última de hora de la tarde porque tienen horror a llegar a casa y tener que bañar a los hijos o ayudarles a hacer los deberes.

A la mujer le toca ocuparse de todo.

Mira, Rosa, las mujeres de mi generación somos muy profesionales, porque hemos estudiado para hacer lo que nos gustaba y no llevarlo a cabo crea frustración.

Cristina Villanueva
Guillermo Jimenez

¿Cómo es la mujer 10?

Si queremos definir a la mujer 10, nosotras somos mujeres 10, porque queremos ser perfeccionistas, aunque no siempre lo seamos; porque hacemos malabares para llegar a todos los sitios a tiempo, no sólo organizamos nuestra vida, también la del marido, los hijos y la de quien haga falta. Una mujer 10 es la que acepta que no es perfecta. Por eso yo propongo que deberíamos abrazar el caos.

¿Para conseguir qué?

Ser la jefa que necesita tu empresa, quizá ese estereotipo no coincida con la jefa que te gustaría ser, pero es el modelo que te puede llevar a la excelencia.

Diez años presentando el informativo fin de semana de La Sexta, es una eternidad.

Lo más difícil de este trabajo es la crianza de los hijos o cuando ya tienen dos años y tienes que ir a recogerlos al cole, y sus horarios no coinciden con los tuyos, lo que te crea un sentimiento de culpa que no desaparece nunca, porque no sabes si lo estás haciendo bien con ellos o no.

¿Es de las que no se separa del móvil?

Desconecto los lunes por la mañana: el resto no, porque tengo que recuperar el tiempo que no he estado con mis hijas. Hay que aprender a disfrutar de la maternidad, hay que aprender a decir: soy madre y no pasa nada.

“Lo más difícil de mi trabajo es la crianza de los hijos o no poder ir a recogerlos al cole. Te crea un sentimiento de culpa que no desaparece nunca”

Hay una oleada de madres que hablan sin tapujos de lo duro que es serlo.

Eso se debe a que tenemos, o al menos yo sí tengo, la sensación de que no llego a todo, de que me necesitan tanto que a veces me olvido de que yo también necesito tiempo para mí, porque desde que tienes hijos te olvidas de ti, todo es para ellos.

¿La maternidad penaliza a la mujer?

Más que penalizar, resta, porque tenemos miedo de hablar de según qué cosas. Por ejemplo, recuerdo el día que entré en el despacho de mi jefe y le dije: "Tengo la sensación de que te has olvidado de mí porque he tenido un bebé".

¿Qué le contestó?

Que había pensado que prefería estar en casa con mi hija.

Lo habitual.

Sí, pero yo estoy comprometida con mi trabajo, y siempre lo he estado y el tener una hija no me ha cambiado. Si él me veía diferente por ser mamá, a mí me hacía sentirme insegura.

¿Quién le mete el gusanillo del periodismo en el cuerpo?

Mi padre, un hombre que se hizo así mismo, un autodidacta. Vengo de una familia muy humilde, que mientras mis padres se iban a trabajar me quedaba sola. La tele fue mi escuela.

Cristina Villanueva
Guillermo Jimenez

¿Qué le enseñó?

Veía documentales de viajes, pero mi padre fue quien me enseñó a utilizar la enciclopedia: entonces no había Internet, y nos obligaba a mi hermano y a mí a leer, es la razón por la que los dos somos periodistas y nuestras parejas también.

¿Tuvo una adolescencia feliz?

Sufrí mucho porque mi madre trabajaba en casa cosiendo hasta que, de repente, tuvo que trabajar fuera y eso supuso para mí no tenerla cerca. Me llamó la psicopedagoga por una redacción que había escrito en la que decía que me sentía abandonada. Ahora lo entiendo como madre trabajadora que soy.

"Lo que yo quería lo he conseguido: seguir aprendiendo y ser la periodista que soy"

Tiene sangre andaluza, nacida en Barcelona.

Lo llevo fenomenal, porque es algo que enriquece. Yo siempre he sido muy multicultural, me encanta descubrir comidas, sabores, países nuevos...

En Andalucía la quieren mucho.

Estoy muy agradecida porque me han hecho un reconocimiento muy bonito. De pequeños íbamos mucho y ahora lo estoy recuperando por el cariño de la gente. Mi marido nació en Cataluña pero su madre es de San Sebastián y una de mis hijas nació en la Verbena de San Juan y la otra en la de San Isidro.

¿Habla catalán?

No soy catalanohablante, yo soy hija de la normalización lingüística de Jordi Pujol, bilingüe, y me parece una maravilla.

¿Por qué apostó por la Sexta?

Era el mejor momento para desplegar las velas y eso que mi familia no lo veía claro, ni mi pareja tampoco, todo el mundo me aconsejaba quedarme en Televisión Española, pero di el paso y no me arrepentiré nunca de haberlo hecho, porque lo que yo quería lo he conseguido: seguir aprendiendo y ser la periodista que soy.

Mi foto favorita

La foto favorita de Cristina Villanueva
Cedida

"Esta foto me gusta mucho porque estoy con Jorge y nuestras hijas, Julia y Martina, relajados. Es la viva imagen de la felicidad".

¿Quién es Cristina Villanueva?

Nació. En Tiana, Barcelona, el 24 de febrero de 1976.

Familia. Está casada con Jorge García. La pareja tiene dos hijas, Julia y Martina.

Formación. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Empezó a trabajar como comentarista en el canal Teledeporte de RTVE, además de reportera del Mundial de MotoGP. Tras presentar los informativos de La 2 de TVE, ficha como presentadora de los informativos de La Sexta, Fin de Semana. Junto a Helena Resano y Mamen Mendizábal ha participado en el espacio de entrevistas 'Sexto Sentido', y al lado del exjugador de baloncesto Juanma López Iturriaga condujo el programa de futbol 'No me digas que no te gusta el fútbol'. También ha presentado 'Verano directo'.

Premios. Entre otros, ha recibido el prestigioso Larra de Periodismo de la APM, el Ondas y el TP de Oro.

Actualidad. Acaba de sacar a la luz el libro en la editorial Espasa 'Desplegando velas', con prólogo de Jordi Évole.

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