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Gustavo Guillermo y su novia, Ainhoa, presumen de amor. La pareja se reencontró tras la expulsión disciplinaria del que fuera chófer de María Teresa Campos de 'GH VIP 8' y, desde entonces, no se separa. Fue un reencuentro de película y que quedará para el recuerdo de ambos: de madrugada y con Gustavo en pijama y 'escoltado' por la Guardia Civil, porque tal y como él mismo contó en la gala del reality no pudo entrar en su comunidad de vecinos porque mientras que él estaba en el concurso se había cambiado el código de acceso y no sabía la nueva contraseña, así que pidió ayuda a la Benemérita.
La pareja parece estar recuperando el tiempo perdido. Es habitual verlos paseando por su barrio, haciendo algunas compras en los establecimientos cercanos o comiendo en alguno de los restaurantes de la zona. Hace unos días, Gustavo y Ainhoa mostraron ser la viva imagen de la felicidad. La pareja, que compartía looks similares con abrigos de la firma de alta gama Moncler, derrochó complicidad durante su paseo. Caminaban abrazados y con una animada conversación que en ocasiones provocó la risa de Ainhoa y terminó en un romántico beso.
Atrás han quedado los momentos de tensión por los que pasó la novia del chófer en septiembre, cuando se sentó por primera vez en un plató de televisión para defenderle y tuvo que enfrentarse cara a cara con Anabel Pantoja. Su papel no era fácil ya que la entrada del chófer en la casa de Guadalix de la Sierra, tan solo unos días después de la muerte de María Teresa Campos, fue muy criticada. Las propias hijas de la presentadora se mostraron reacias a la participación del Gustavo en el reality, aunque finalmente le mostraron su apoyo y han sido las primeras en defenderle tras su expulsión disciplinaria, 'por culpa' de José Antonio Avilés.
A pesar de que la relación de Gustavo y Ainhoa va viento en popa y cada día está más unidos y viven en la misma urbanización pero cada uno en su piso. Ella, tiene 46 años, y es madre de dos hijos adolescentes.
















